<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914</id><updated>2012-01-12T19:52:19.372+01:00</updated><category term='familia'/><category term='primera vez'/><category term='novela'/><category term='infancia'/><category term='literatura'/><category term='maestros ajedrez'/><category term='traición'/><category term='caissa'/><category term='normalidad'/><category term='juego'/><category term='discriminación'/><category term='ajedrez'/><category term='analisis'/><title type='text'>EL HECHIZO DE CAISSA</title><subtitle type='html'>El blog de la novela "El hechizo de Caissa".&lt;br&gt; Cómo se hizo. Está narrado cronológicamente. &lt;br&gt; Si deseas conocer toda la historia, inicia la lectura &lt;br&gt; en las primeras entradas. Noticias sobre la novela.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>112</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-4846352921760572523</id><published>2012-01-12T19:51:00.001+01:00</published><updated>2012-01-12T19:52:19.378+01:00</updated><title type='text'>TALLER LITERARIO DE ANTONIO PENADÉS</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hola a todos mis lectores. Aunque el blog está realmente abandonado, quiero hacer esta entrada en respuesta al requerimiento de mi amigo Antonio (El creyente de este blog) y fiel al compromiso que con alguno de mis lectores adquirí vía email de informarles del&amp;nbsp; programa del Taller literario de Antonio Penadés.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como mis lectores saben, yo fui alumno de ese taller, hace ya algunos años, y sin duda no hubiera podido escribir El Hechizo de Caissa sin los conocimientos que allí adquirí.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Algunos me habéis preguntado por el taller. Toda la información de la edición de este año la podéis encontrar en&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.antoniopenades.es/images/view.pdf"&gt; http://www.antoniopenades.es/images/view.pdf&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para los que se interesen por la técnica narrativa y/o la novela histórica es un taller muy apropiado y recomendable, en el cuál tendré el honor de participar en una sesión (Las fuentes de la ficción) donde contaré, entre otras cosas, cómo escribí El Hechizo de Caissa.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-4846352921760572523?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/4846352921760572523/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2012/01/taller-literario-de-antonio-penades.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/4846352921760572523'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/4846352921760572523'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2012/01/taller-literario-de-antonio-penades.html' title='TALLER LITERARIO DE ANTONIO PENADÉS'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-4535635351894346278</id><published>2011-06-04T16:29:00.001+02:00</published><updated>2011-06-04T16:39:50.479+02:00</updated><title type='text'>EL SEGUNDO ALIENTO</title><content type='html'>&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;”La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.”&lt;/i&gt; Proverbio Persa.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Anoche asistí a la presentación de la última novela histórica de Simon Scarrow, una de las múltiples ofertas culturales con que nos regala periódicamente la fundación Libertas 7 y el Museo L’Iber. Como siempre, el instructivo acto estuvo genial y aprendimos mucho de la sapiencia de un puñado de genios en materia histórica y literaria (Penadés, Scarrow, Noguera, Posteguillo).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al finalizar la presentación propiamente dicha y la alocución del autor se pasó al habitual capítulo de preguntas. Entre otras muchas, mi ídolo Santiago Posteguillo formuló una relacionada con la preparación y programación en el proceso creativo de la redacción. Scarrow respondió que él necesita veinte minutos para poner “la máquina a funcionar” (no es trascripción exacta sino libre interpretación mía, aunque la respuesta fue algo similar) y ponerse a redactar con “inspiración”. Esos veinte minutos es el tiempo que necesita para “calentar” antes de crear algunos de los pasajes que conforman su extensísima producción literaria. Comentaba que antes de ese tiempo le costaba encontrar el hilo y que después de ese calentamiento el teclado lo poseía. Me recordó a aquello que decía Dalí de procurar que las musas te pillaran trabajando…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como debido a mi lesión en el hombro (que ya narré en entradas anteriores de este blog) estoy acabado para la práctica activa de los deportes que más me gustan (balonmano, judo…, ¡menos mal que el ajedrez sí puedo practicarlo!) hace ya años que lucho contra el envejecimiento biológico practicando actividades aeróbicas, como por ejemplo la carrera. De vez en cuando se me mete entre ceja y ceja correr una media maratón (de ahí no paso) y entreno tres o cuatro veces por semana para lograr acabar esos 21097 metros con cierta dignidad. Rememoro algunas de mis experiencias en ese ámbito. Me disfrazo de corto pero sin demasiada ostentación, pongo el crono en marcha y comienzo a correr a ritmo más bien moderado. Los primeros dos o tres kilómetros son dolorosos, odiosos, repugnantes, me asfixio, me cisco en la salud y el deporte, pienso en abandonar recurriendo a mi extenso catálogo de excusas precocinadas (el viento, mejor corro por la mañana que seguro que me apetece más y es absurdo sufrir de esta forma, es que me duele un poco el abductor, che tú no te engañes que correr es cosa de cobardes, casi mejor corro sólo la mitad de lo que tenía pensado y mañana ya seguiré…), y tengo que hacer un considerable esfuerzo de autodisciplina. Pero pasados esos primeros quince o veinte minutos (¡veinte, qué coincidencia, como decía Scarrow!), me olvido de todos los dolores, del flato (un oportuno invento psicosomático para tener la justificación perfecta para abandonar), marco un ritmo más vivo y estable, y comienzo a ocupar mi mente en otros mundanos asuntos sin pensar en todo lo negativo de la carrera. Fisiológicamente eso es lo que técnicamente se denomina “segundo aliento”. Al principio exigimos al organismo que la “máquina” (los sistemas cardiorrespiratorio y muscular, fundamentalmente) actúe con efectividad (que no eficiencia) ante un brusco requerimiento energético para el que no está preparado en ese momento. Por  eso sufrimos tanto al inicio. Es el tiempo que tarda el organismo en optimizar sus funciones corporales, el tiempo de “demora” que se llama. Después los órganos responsables de la respuesta se adaptan rápidamente a la nueva situación y reestablecen el equilibrio bioenergético por lo que tenemos la sensación de que “ya estamos bien”. Eso es el segundo aliento. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y parece que para la creación (¿literaria?) ocurre algo parecido. Es cierto que a veces tienes una idea y corres a escribirla por si se te “escapa”, pero cuando te planteas la escritura como algo más que un mero pasatiempo, son mucho más frecuentes las ocasiones en que necesitas un largo periodo temporal para redactar algo decente.., y probablemente los primeros veinte minutos sean muy improductivos. Son el calentamiento del escritor, por así decirlo. Y demasiadas veces nos rendimos con una excusa del tipo “hoy no estoy inspirado”, o “yo no sirvo para esto, no se me ocurre nada”. Perseverar es muy ingrato, pero muy productivo a largo plazo.  De hecho he llegado a elaborar una teoría que podría resumirse en esta frase: para la creación literaria es menos importante la genialidad que la perseverancia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;O a lo peor es una burda excusa para justificar que no haya escrito nada en dos años.  Quiero hacerme creer que no es por falta de capacidad, sino por falta de dedicación.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero, ironías al margen, sí que da para reflexionar la observación de Scarrow. No me cansaré de defender el valor del esfuerzo, de la perseverancia, del stajanovismo más exacerbado (referido a la teoría piramidal que propugna la calidad sobre la base de la cantidad de trabajo, y no relacionado con tendencia política alguna), incluso de un sano sufrimiento inicial (sí, lo he dicho, sufrimiento, ya sé que es políticamente muy incorrecto, que suena trasnochado, pero así lo pienso) y de dar la voz de alarma ante la tendencia social que afirma que el esfuerzo es indeseable. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En su día ya escribí sobre ello. Os invito a repasar mi opinión al respecto, pulsando en el enlace. No quiero &lt;a href="http://www.clubescacsrafabayarri.es/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=40:hijos-de-la-inmediatez&amp;amp;catid=10:el-hechizo-de-caissa&amp;amp;Itemid=2"&gt;hijos de la inmediatez.&lt;/a&gt; Prefiero “perder” (¿invertir?) veinte improductivos minutos para alcanzar -sin rendirme- &lt;b&gt;el segundo aliento.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-4535635351894346278?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/4535635351894346278/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/06/el-segundo-aliento.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/4535635351894346278'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/4535635351894346278'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/06/el-segundo-aliento.html' title='EL SEGUNDO ALIENTO'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-8586600372716618169</id><published>2011-05-24T09:42:00.000+02:00</published><updated>2011-05-24T09:42:50.950+02:00</updated><title type='text'>ENTREVISTA EN EL PROGRAMA ENCONTRES DE CANAL 9</title><content type='html'>En el enlace podéis ver la entrevista que se emitió ayer en el programa Encontres en la segunda cadena  de Canal 9. La entrevista es casi la última, al final del programa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.rtvv.es/va/encontres/Encontres-Cap_13_486081399.html" target="_blank"&gt;http://www.rtvv.es/va/&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;encontres/Encontres-Cap_13_&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;486081399.html&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-8586600372716618169?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/8586600372716618169/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/05/entrevista-en-el-programa-encontres-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/8586600372716618169'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/8586600372716618169'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/05/entrevista-en-el-programa-encontres-de.html' title='ENTREVISTA EN EL PROGRAMA ENCONTRES DE CANAL 9'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-6162622621256597508</id><published>2011-04-30T12:37:00.001+02:00</published><updated>2011-05-02T09:07:04.398+02:00</updated><title type='text'>TECNODROGAS</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;"¿Por qué esta magnifica tecnología científica, que ahorra trabajo y nos hace la vida más fácil nos aporta tan poca felicidad? La respuesta es esta, simplemente: porque aún no hemos aprendido a usarla con tino.&lt;/i&gt;" Albert Einstein&lt;/div&gt;&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;"La tecnología no nos ahorra tiempo, pero si lo reparte de otra manera."&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;Helman Nahr&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Otro tema polémico, lo sé. Y de nuevo no he podido resistirme a poner ambas citas, porque se complementan, e ilustran perfectamente lo que quiero decir.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En El Hechizo de Caissa, Roberto recela abiertamente de las bondades de las nuevas tecnologías. Hay muy poco autobiográfico en ese personaje, pero yo estoy muy de acuerdo con él. Lo llamo las tecnodrogas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando ya el cannabis, la coca e incluso el mismo tabaco comienza a decaer en los gustos y hábitos de consumo social (eso quiero creer), irrumpe en nuestro estilo de vida la tecnodroga. Disfrazada de adelanto tecnológico esta manifestación de la debilidad humana (admitámoslo, mucho de eso hay) se ha hecho un hueco en nuestras vidas, en nuestras casas, en nuestras familias, tanto o más como en su día lo hicieran la televisión o la radio.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es bastante lógico. Ya nadie (muy pocos) escriben con pluma o con máquina de escribir, ya es difícil encontrar algún melancólico mohicano sin teléfono móvil, y el saludable hábito de la orientación en nuestros viajes (o tal vez preguntar a los lugareños por aquello de socializarnos) ha dejado paso a los navegadores (adiós a los mapas).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hasta ahí, todo muy bien. Yo soy el primero que tengo teléfono móvil y trabajo en ordenador. Incluso acepto a regañadientes que puede ser entretenido dedicar algún rato de esparcimiento a los videojuegos. Pero el problema reside en la palabra necesidad, ese vocablo con el que los productores de estas tecnologías nos engañan sin ningún pudor y que nosotros creemos a pies juntillas. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como soy profesor de educación física y me preocupa sobremanera el sedentarismo galopante de nuestra sociedad y nuestra infancia, no puedo por menos que declararme enemigo público de todas las video - consolas del mercado. Psicólogos habrá que denunciarán el incremento de síndromes de déficit de atención, patologías derivadas de problemas relacionales y psicodolencias variadas entre nuestra juventud. Como los psicólogos opinan de casi todo, hemos desarrollado el vicio de hacerles poco caso, o ninguno. Pero esta vez tienen razón. Y yo no necesito que me lo digan ellos. Lo veo todos los días entre mis alumnos. Son tecnodependientes. Y que la obesidad mórbida supere ya en nuestro país el 17% de la población escolar, la escoliosis debida a malos hábitos posturales ya sobrepase el 20%, y me atrevo a elucubrar que más del 95% desconocen qué es el esfuerzo físico (sí, lo digo con todas las letras y con conocimiento de causa), no puede deberse únicamente a las hamburguesas y el sillón-ball. El problema de las tecnodrogas es la ingente cantidad de tiempo que restan a otras actividades, de carácter formativo o motriz. Detalle que los fabricantes de estas tecnologías &lt;i&gt;olvidaron&lt;/i&gt; indicarnos. Calculadlo. Miles, incluso en algunos casos decenas de miles de horas anuales. ¿Exagero? Si lo pensais es porque no trabajais con niños y adolescentes.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Claro que igual tenemos que entonar el mea culpa y reconocer que nos viene muy bien tener entretenidos a los nenes delante de la pantalla, embutiéndose de gérmenes de violencia y agresividad (¿que no? ¡echad un vistazo a los videojuegos!), mientras nosotros trabajamos para ganar mucho dinero que nos permita utilizar un navegador en el coche (aunque sólo hagamos un viaje al año), un móvil de última generación que hace mil filigranas que jamás necesitaré, o poderme pagar una blackberry de esas tan chulas, que tienen mil ventajas (QUE YO NO NECESITO) en comparación con los modelos más antiguos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El colmo de los colmos. En una habitación tres personas se comunican ENTRE ELLOS mediante mensajes de texto enviados desde sus blackberrys. ¿Ciencia ficción? Os lo juro. Lo he vivido. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ya está bien de tonterías. Una cosa es la descomunal potencia de nuestra tecnología. Otra es la &lt;u&gt;auténtica&lt;/u&gt; necesidad que tenemos de ella. Y otra muy diferente es la estupidez, la moda, el autoengaño en el que caemos cada vez que fulanito o menganito o esa reputada marca tecnológica nos dice que la “vanguardia tecnológica” obliga a adquirir tal producto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ya os oigo hablar de las maravillas tecnológicas, de la cantidad de esfuerzos que nos evitamos (discrepo respecto a la bondad de esta afirmación, y precisamente la responsabilizo del actual estado de las cosas: suprimir el esfuerzo es el grave error que aún no hemos querido reconocer), de la cantidad de tiempo que nos ahorramos... ¿Ahorrar tiempo? Esa es la falacia. Releed la cita de Nahr. Eso es falso. Nos cuesta mucho menos producir un texto escrito, reunir información, realizar operaciones matemáticas, pero (contad, por favor, contad) la cantidad de tiempo que dedicamos a utilizar (y aprender) esa tecnología nos tiene totalmente absorbidos. Pero nos cuesta reconocerlo. Contad, contad. Y de la inversión económica, ni hablamos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tecnodrogas. Adictivas. Roberto tenía razón.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Imagino un aluvión de comentarios reprobadores a este post. Os espero con los guantes puestos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-6162622621256597508?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/6162622621256597508/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/04/tecnodrogas.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/6162622621256597508'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/6162622621256597508'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/04/tecnodrogas.html' title='TECNODROGAS'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-5437358538232591660</id><published>2011-04-24T17:54:00.002+02:00</published><updated>2011-04-25T21:46:55.080+02:00</updated><title type='text'>EL HECHIZO DE CAISSA EN RNE</title><content type='html'>Esta mañana, en la sección En Jaque del programa "No es un día cualquiera" de RNE, Leontxo García ha recomendado El Hechizo de Caissa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí os pego el enlace del audio, con toda la sección En Jaque. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.rtve.es/alacarta/audios/no-es-un-dia-cualquiera/no-es-un-dia-cualquiera-korchnoi-un-genio-octogenario/1081769/"&gt;http://www.rtve.es/alacarta/audios/no-es-un-dia-cualquiera/no-es-un-dia-cualquiera-korchnoi-un-genio-octogenario/1081769/&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-5437358538232591660?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/5437358538232591660/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/04/el-hechizo-de-caissa-en-rne.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/5437358538232591660'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/5437358538232591660'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/04/el-hechizo-de-caissa-en-rne.html' title='EL HECHIZO DE CAISSA EN RNE'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-688304067678500287</id><published>2011-04-22T13:01:00.000+02:00</published><updated>2011-04-22T13:01:20.920+02:00</updated><title type='text'>BYE BYE, MR CHANCE</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;“&lt;i&gt;Lo mejor del mundo lo han hecho siempre los &lt;b&gt;diletantti&lt;/b&gt;, los que hacen las cosas por deleite, por amor, y no por obligación o rutina&lt;/i&gt;”. Gregorio Marañón.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En mi época de opositor (¡qué lejos queda!), yo frecuentaba la biblioteca buscando el silencio y la concentración, no los libros. Llegaba cargado con los apuntes, con rotuladores marcadores fluorescentes, una botella de agua mineral, chicles y un folio con una tabla de programación, donde llevaba marcados los temas que tenía que memorizar en cada sesión. Me sentaba allá donde encontraba sitio y compartía mis silencios con el de otro centenar de estudiantes, algunos universitarios, unos pocos escolares, y supongo que un puñado de otros opositores a los que odiaba silenciosamente deseando que se presentaran a otros “cuerpos”, a otras “especialidades” o a otras convocatorias diferentes a la mía.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un día levanté la cabeza de entre los temarios que me ocupaban y observé la sala. Un minuto después me pregunté si aquello era una sala de estudio o una biblioteca propiamente dicha. Sólo un hombre de mediana edad leía un libro. Todos los demás “opositábamos”. Bueno, vale, había una pareja de enamorados haciendo -con sus apuntes y bolígrafos, con sus manos, con sus miradas, con sus labios- de todo menos estudiar, pero eran una excepción. Sólo aquel caballero leía. ¿Qué leía? Me levanté y me acerqué disimuladamente para ver qué libro era. Dumas. El Caballero de Harmental.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde entonces, en cada una de mis visitas realizaba el mismo escrutinio. Y casi a diario (pocas veces no coincidíamos) allí estaba el caballero a quien bauticé&amp;nbsp; (¿por qué será?) Harmental. Claro sólo mi diálogo interno lo llamaba así. Harmental siempre estaba leyendo novelas. Pocas veces lo sorprendí leyendo otra cosa que no fueran historias. Nunca, más bien. Ni ensayos, ni poesía, ni prensa, sólo novelas. Pero lo más sorprendente no era el género que leía, sino que siempre estaba sentado en la misma mesa, en el mismo asiento. Llegaba con su libro en la mano después de recogerlo de la estantería y se sentaba a leer durante horas. Cuatro horas. Siempre cuatro horas. Cuatro horas, ni una más ni una menos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me fascinaba lo puntual, lo metódico (la parsimonia con que pasaba las páginas, el ritmo acompasado de su respiración, cómo depositaba el libro en la mesa cuando se ausentaba unos minutos en los servicios...), lo pulcro que era. Y comencé a madrugar para coger sitio de los primeros, siempre muy próximo a su sagrada ubicación. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al principio no intimamos mucho, pero con el tiempo él me saludaba sonriendo cada mañana, y poco después comenzó a hacerlo con un buenos días, y más adelante me preguntó que qué estudiaba, y meses después salíamos de la biblioteca a la misma hora. Y poco a poco fuimos &lt;i&gt;conociéndonos ajenamente &lt;/i&gt;(sin saber nunca nuestros nombres). Y con el tiempo supe que era un hombre asqueado del mundo que se refugiaba en la lectura para evadirse de un oscuro pasado que nunca me confesó pero que yo podía intuir en su melancólica conversación. Y cuando yo le pregunté si no creía más útil intentar ocupar su vida en otras ocupaciones que no fuera la simple y rutinaria (¡diaria y cronometrada!) lectura de novelas, él me contestó:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- ¿Rutina? ¿Cómo crees que viven la mayoría de los que nos rodean? Inmersos en la rutina, no lo dudes. Yo sí he vivido una vida real insulsa y rutinaria. Ahora vivo miles de vidas falsas, pero apasionantes. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y yo suspendí la oposición. Algo tendría que ver el hecho de que comenzara a dividir mi tiempo de permanencia en la biblioteca en dos partes simétricas: estudio de los temarios y lecturas de novelas. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Harmental, a quien rebauticé con el tiempo como Mr Chance recordando una película de finales de los 80 que me impresionó, desapareció un día y yo sentí que mis visitas a la biblioteca ya no eran lo mismo. Porque su presencia era parte integrante de la misma.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Dónde estás Mr Chance?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-688304067678500287?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/688304067678500287/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/04/bye-bye-mr-chance.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/688304067678500287'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/688304067678500287'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/04/bye-bye-mr-chance.html' title='BYE BYE, MR CHANCE'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-1591285307195168257</id><published>2011-04-16T18:17:00.002+02:00</published><updated>2011-04-17T11:46:56.205+02:00</updated><title type='text'>GÉNEROS, CAJONES y PÉRDIDAS.</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;“Todos los libros pueden dividirse en dos clases: libros del momento y libros de todo momento.” &lt;/i&gt;John Ruskin&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quiero creer que clasificar la literatura por géneros es una necesidad de mercado más que una ociosa ocupación del lector.., o del escritor. Es decir que el vendedor estima conveniente llamar a Los Pilares de la Tierra, por poner un ejemplo, novela histórica, por motivos organizativos y/o mercantiles, aunque también lo haga con Africanus y con El Código Da vinci. En fin, no hace mucho que conversaba sobre esto con unos amigos, y llegamos a la conclusión de que a veces el contenido del libro poco tiene que ver desde el punto de vista literario con el género que se le asigna, pero es apropiado (¿para quién?) desde el punto de vista comercial.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En esa tertulia también hablamos sobre las modas y el desprecio que se tiene a determinadas novelas por su pertenencia a un género concreto. Absurdo, pero cierto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y qué decir de las subcategorías que verbalmente asigna, no ya el crítico o el literato, sino el lector: una de griegos, una de catedrales, una de vampiros, una de asesinatos, una de magia. Eso ya me parece excesivo e insultante. Pero somos así de simples, yo el primero (mea culpa). Encajonamos una novela, o un autor, en un estilo (ni siquiera un género) pasando por alto la calidad de la novela o mil detalles colaterales que la definen mucho más que el “tema”. ¿Es &lt;i&gt;Yo, Claudio,&lt;/i&gt; &lt;b&gt;sólo &lt;/b&gt;una de romanos? ¿&lt;i&gt;Memorias de Adriano&lt;/i&gt; &lt;b&gt;sólo&lt;/b&gt; es novela histórica? ¿&lt;i&gt;El Sr de los anillos &lt;/i&gt;&lt;b&gt;sólo&lt;/b&gt; es una novela fantástica? Absurdo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y el problema es que a veces nos fiamos demasiado de esos encasillamientos, de esos clichés, y “a mí no me gusta la novela fantástica, así que no voy a leer...”, “yo no soporto los ladrillos de novela histórica y ni siquiera me planteo darles una oportunidad que yo no sé de historia...”&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Vale, que de algo nos hemos de fiar, ya sé. Pero no creo que sea más lógico rechazar una opción concreta por su pertenencia a un pretendido género (a veces impreciso) que por la calidad misma de la novela.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Es el Hechizo de Caissa una novela de ajedrez? Quienes la han leído podrán opinar, pero me parece absurdo rechazar su lectura porque se piense que sólo habla de ajedrez, lo cual está muy alejado de la realidad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es una novela. Es narrativa. Cuenta una historia. Y punto. Hasta acepto que se pueda catalogar como ficción.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¡Ficción! Ese género impreciso en el que cabe cualquier mentira (todo, siempre que sea verosímil). Eso que Marías llama “falsedad emocionante”. Porque al lector de ficción, y a mí también, no le interesa la veracidad, sino vivir a través de los personajes experiencias que NO tiene en su vida real. Quiere mentiras interesantes que le hagan evadirse de su realidad mundana. Vivir vidas paralelas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Ficción? Vaya pedazo de cajón de sastre. ¿Acaso no es ficción toda (o casi toda) la narrativa?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y hasta esto de la ficción me parece injusto. Valorar las novelas por su “tema” o su género es sesgar en demasía su auténtica naturaleza. Es encasillar injustamente al autor. Es olvidar que la única forma de apreciar la calidad de una novela es leerla.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nuestra manía taxonómica, la obsesión que tenemos por clasificarlo todo, nos oculta fabulosas maravillas literarias... Qué lamentables pérdidas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-1591285307195168257?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/1591285307195168257/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/04/generos-cajones-y-perdidas.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/1591285307195168257'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/1591285307195168257'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/04/generos-cajones-y-perdidas.html' title='GÉNEROS, CAJONES y PÉRDIDAS.'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-789239526355816425</id><published>2011-04-14T09:58:00.002+02:00</published><updated>2011-04-16T11:33:02.868+02:00</updated><title type='text'>EL HECHIZO DE CAISSA EN EL PAIS</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoy 14 de abril, en la sección de ajedrez de Leontxo García de EL PAÍS, aparece una reseña de El Hechizo de Caissa, tanto en la edición digital (que le ve mucho mejor y pego abajo el enlace) como en papel (os pego el artículo escaneado).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/agenda/hechizo/Caissa/elpepigen/20110414elpepiage_5/Tes"&gt;http://www.elpais.com/articulo/agenda/hechizo/Caissa/elpepigen/20110414elpepiage_5/Tes&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-ivsjopCKvTM/TaaomXGoxRI/AAAAAAAAAH0/mX2viEIZi0k/s1600/elpais14abr2011leontxo3.jpeg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/-ivsjopCKvTM/TaaomXGoxRI/AAAAAAAAAH0/mX2viEIZi0k/s1600/elpais14abr2011leontxo3.jpeg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-789239526355816425?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/789239526355816425/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/04/el-hechizo-de-caissa-en-el-pais.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/789239526355816425'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/789239526355816425'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/04/el-hechizo-de-caissa-en-el-pais.html' title='EL HECHIZO DE CAISSA EN EL PAIS'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-ivsjopCKvTM/TaaomXGoxRI/AAAAAAAAAH0/mX2viEIZi0k/s72-c/elpais14abr2011leontxo3.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-3718460920758575696</id><published>2011-04-14T09:36:00.001+02:00</published><updated>2011-04-14T09:42:19.722+02:00</updated><title type='text'>CALOR, ENCUENTROS Y CULTURA</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Casi siempre la relación entre autor y lector es fría y distante. Es lo que tiene que el escritor apenas tenga ocasiones de interactuar con sus lectores. Pero en las ferias de libros este encuentro se produce en un ambiente de cercanía y calor cultural. Este fin de semana pasado, el calor no sólo fue cultural, pero el encuentro fue mucho más que satisfactorio. Una experiencia irrepetible (¡aunque me encantaría repetirla!). Firmé muchos ejemplares en la caseta de la Librería Bibliocafé el sábado, y el domingo se agotaron las existencias en la caseta de la Librería Gaia, vendiendo (y firmando) todos los ejemplares. Aquí os dejo unas cuantas instantáneas del evento, cortesía de JCiriaco. Mil gracias.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-LqiSi2TjeGE/Taai5nMibCI/AAAAAAAAAHo/xJ9Fs3Wz1X4/s1600/CIMG0913.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://4.bp.blogspot.com/-LqiSi2TjeGE/Taai5nMibCI/AAAAAAAAAHo/xJ9Fs3Wz1X4/s320/CIMG0913.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-911iBgrnyC8/TaajXtN1FkI/AAAAAAAAAHs/FgGja-0IyGs/s1600/CIMG0914.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://2.bp.blogspot.com/-911iBgrnyC8/TaajXtN1FkI/AAAAAAAAAHs/FgGja-0IyGs/s320/CIMG0914.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-hbIvyQCLpRU/Taaj8KfIcaI/AAAAAAAAAHw/H8prTbBF6r8/s1600/CIMG0917.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://4.bp.blogspot.com/-hbIvyQCLpRU/Taaj8KfIcaI/AAAAAAAAAHw/H8prTbBF6r8/s320/CIMG0917.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-3718460920758575696?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/3718460920758575696/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/04/calor-encuentros-y-cultura.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/3718460920758575696'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/3718460920758575696'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/04/calor-encuentros-y-cultura.html' title='CALOR, ENCUENTROS Y CULTURA'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-LqiSi2TjeGE/Taai5nMibCI/AAAAAAAAAHo/xJ9Fs3Wz1X4/s72-c/CIMG0913.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-1752501268322590747</id><published>2011-04-08T09:16:00.000+02:00</published><updated>2011-04-08T09:16:00.296+02:00</updated><title type='text'>FERIA DEL LIBRO DE VALENCIA</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por si a alguno le interesa, este fin de semana comienza la Feria del Libro de Valencia, en Viveros. Estaré firmando ejemplares de El Hechizo de Caissa, este sábado 9  de abril de 11:30 a 14:00 horas en la caseta de la librería Bibliocafé (nº 45), y el domingo 10 de abril de 12:00 a 14:00 horas en la caseta de la librería Gaia (nº 26).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un consejo: no dejéis de visitar la Feria del libro. Es una experiencia extraordinaria. Los que habéis leído este blog desde el principio ya sabéis que El Hechizo de Caissa no existiría de no ser por mi costumbre de visitarla todos los años... &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-1752501268322590747?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/1752501268322590747/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/04/feria-del-libro.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/1752501268322590747'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/1752501268322590747'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/04/feria-del-libro.html' title='FERIA DEL LIBRO DE VALENCIA'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-2780514802579236760</id><published>2011-04-05T19:50:00.002+02:00</published><updated>2011-04-05T19:50:16.502+02:00</updated><title type='text'>ENTREVISTA EN RADIO INTER</title><content type='html'>En este enlace podéis encontrar el audio de una entrevista que me hicieron en Radio Inter.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.intereconomia.com/programa/culturaes/fernando-ortega-autor-hechizo-caissa-culturaes-20110405"&gt;http://www.intereconomia.com/programa/culturaes/fernando-ortega-autor-hechizo-caissa-culturaes-20110405&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-2780514802579236760?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/2780514802579236760/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/04/entrevista-en-radio-inter.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/2780514802579236760'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/2780514802579236760'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/04/entrevista-en-radio-inter.html' title='ENTREVISTA EN RADIO INTER'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-6516266888873712843</id><published>2011-04-03T20:22:00.000+02:00</published><updated>2011-04-03T20:22:35.991+02:00</updated><title type='text'>OPINIONES, CRÍTICAS Y CONSECUENCIAS…</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i style="color: red;"&gt;“Los hombres son criaturas muy extrañas: la mitad censura lo que practica, la otra mitad practica lo que censura; el resto siempre hace y dice lo que debe.”&lt;/i&gt; &lt;span style="color: red;"&gt;Benjamín Franklin.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No hace mucho me enviaron un gracioso mail, de esos que a veces te alegran la mañana (y que van camuflados entre otros muchos que portan publicidad subliminal, o tendenciosas reflexiones políticas,  o virus, o cadenas milagrosas que ralentizarán el fin del mundo, o …) en el que se decía que la contribución solidaria española de ayuda al Japón para la reconstrucción de las poblaciones arrasadas por el terremoto y el sunami consistiría en enviar a un experto equipo de jubilados que se pondrían al otro lado de las vallas a criticar a los obreros encargados de los trabajos. &lt;i&gt;Así hay que encofrar, date prisa que se te seca el cemento, échale una paletada más de tierra que ese mortero no tiene buen color, sube un poco más esa grúa…&lt;/i&gt; Era un correo muy gracioso, con fotos incluidas, pero cargado de sabiduría profunda.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tópicos aparte, sí que es cierto que los españoles (“algunos” españoles) nos deleitamos explicando a nuestros vecinos cómo deben hacer las cosas. Nos encanta criticar, forma parte de nuestro ADN, y no tenemos ningún remordimiento porque siempre tenemos presente que “lo hacemos con la mejor de las intenciones”, que vivimos en un país libre donde “todos tenemos derecho a decir lo que queramos” y que “criticar no hace daño a nadie”. Y a todo esto ayuda ese conocido síndrome de “todos tenemos un seleccionador nacional metido en el cuerpo” o ese otro de “si no quieres que se te critique, no lo enseñes”. Cuando además vemos a personajillos de la farándula, ex_toreros, famosillos ansiosos de cámaras cuya mayor contribución social constituye el fornicio ocasional con algún deportista o artista, vividores que insultan la inteligencia del público y llenan los bolsillos de empresarios sin escrúpulos ni moralidad que se excusan en la diosa “audiencia”, periodistas amarillos (¡qué forma de manchar la reputación de un color tan bonito!)…, y toda una pléyade de impresentables invadiendo nuestros hogares que se permiten criticar a diestro y siniestro sin siquiera pararse a pensar que ellos no dominan la política, o el deporte, o la economía, o la ciencia, y no deberían decir ni esta boca es mía…, y entonces pensamos: Jo, si este payaso se permite decirle a seis millones de espectadores todo esto, si se atreve a convertir su inculta opinión en “información” (permítaseme un instante para vomitar), ¿acaso no puedo criticar yo también?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es que hemos hecho de la crítica un vicio. Reconozcámoslo. No sabemos de la misa la mitad y de golpe y porrazo somos expertos en conducción deportiva, o sabemos perfectamente cómo aprovechar el barlovento maniobrando con el foque, y dominamos la macroeconomía, y lo sabemos todo de las energías alternativas, y sabemos un “mogollón” sobre vinos y cocina…, y cuando se trata de arte (…como ahí no hay normas, como todo vale, como es una cuestión “personal”…), todos somos genios capaces de valorar las virtudes musicales, o pictóricas, o estéticas de esta o aquella producción, y sabemos que esa obra no tiene ritmo, que el conflicto psicológico de los personajes no está bien tratado, que no se resuelve adecuadamente el desenlace de la trama, que fulanito de tal está espléndido en su papel, muy logrado, y que aquel otro es un quiero y no puedo. Que digo yo que oyendo a alguno no acabas de comprender en cuántas vidas se ha reencarnado para ser un experto crítico de tantas cosas. Ah, a lo peor es que no es un experto. Sólo es un crítico. Pero tiene derecho a criticar…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y es que cada vez nos cuesta menos anteponer el “yo pienso que…”o el “a mí me gusta…” a nuestra opinión. Y cada vez se nos escapa más eso de “esta obra es una mierda…” o lindezas irreflexivas similares. Y cada vez nos sentimos más seguros convirtiendo opiniones en críticas. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo era consciente de que El Hechizo de Caissa sería criticado y que no habría unanimidad en el dictamen. No lo hay ni siquiera con obras maestras, ni con best-seller, ni con los clásicos, ni… Claro. Deseaba críticas rigurosas y objetivas para el hechizo, y creo que hasta la fecha así han sido todas. No puedo sino agradecerlas. De hecho, ya he narrado anteriormente en este blog cómo las críticas mejoraron ostensiblemente la calidad del texto durante la fase de corrección. ¿Cómo iban a importarme?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero curiosamente esperaba una crítica muy concreta: que había demasiado ajedrez. Sin embargo, la crítica más dura que de momento he recibido es justo por lo contrario. Me acusan de no anotar en sistema algebraico una partida de ajedrez que acontece en la novela, y lo consideran un grave error. Yo pensaba que era absolutamente irrelevante, pero no sé…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Otra crítica muy curiosa es la que dice que mis personajes no son “normales”. De Perogrullo. De eso se trataba precisamente. De pintar un lienzo de personajes “raros”. Pero como digo, se ve que el crítico no se percató de mis motivos.., o yo no supe trasmitirlos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pensamiento robado a una amiga. El mundo se divide en dos: los  que hacen y los que critican  a los que hacen.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En algún lugar escuché que cuando tomas una decisión o produces algo nuevo es mucho más fácil asumir las críticas que superar las dudas. Las dudas de realmente cómo lo has hecho. Porque el autor no tiene la suficiente perspectiva para ser un juez objetivo. Pero el crítico muchas veces no conoce las razones del autor. La auténtica duda que me asalta es si sabré discernir las críticas de las opiniones.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Opinión o crítica objetiva? ¿Dónde empieza una y acaba la otra?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y confieso que, pese a sentirme globalmente muy satisfecho, hay una cosa que me deja un poco bluff: precisamente la ausencia de críticas. Ya sabéis aquello de&amp;nbsp; “es malo que hablen mal  de ti, pero mucho peor es que no hablen…”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me encantaría, para los que ya hayáis leído la novela, que me enviaseis o publicaseis aquí mismo, como comentario, las sugerencias o críticas que deseéis sobre el hechizo. Seguro que tendrá consecuencias si alguna vez decido volver a escribir.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Vale…, o las opiniones.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-6516266888873712843?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/6516266888873712843/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/04/opiniones-criticas-y-consecuencias.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/6516266888873712843'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/6516266888873712843'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/04/opiniones-criticas-y-consecuencias.html' title='OPINIONES, CRÍTICAS Y CONSECUENCIAS…'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-6316340924932538985</id><published>2011-04-03T08:41:00.000+02:00</published><updated>2011-04-03T08:41:51.873+02:00</updated><title type='text'>CRÓNICA DE LA SEGUNDA PRESENTACIÓN DE EL HECHIZO DE CAISSA</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como ya sabéis, el pasado viernes 1 de abril presentamos de nuevo El Hechizo de Caissa, esta vez en el Bibliocafé, una "casa" amiga. Allí pude disfrutar del apoyo de muchos amigos que estuvieron a mi lado para la ocasión. Jose Milián, Antonio Penadés y otros muchos amigos. Y entre ellos estaba Ariodante, que ha publicado una "crónica" del evento en su blog "La hora azul" y que podéis leer en este enlace:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://lamiradadeariodante.blogspot.com/2011/04/2-presentacion-en-valencia-de-el.html"&gt;http://lamiradadeariodante.blogspot.com/2011/04/2-presentacion-en-valencia-de-el.html&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-6316340924932538985?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/6316340924932538985/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/04/cronica-de-la-segunda-presentacion-de.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/6316340924932538985'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/6316340924932538985'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/04/cronica-de-la-segunda-presentacion-de.html' title='CRÓNICA DE LA SEGUNDA PRESENTACIÓN DE EL HECHIZO DE CAISSA'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-493505397935911036</id><published>2011-03-26T20:22:00.002+01:00</published><updated>2011-03-26T20:22:58.458+01:00</updated><title type='text'>ENTREVISTA EN UPV TV</title><content type='html'>Os adjunto el enlace de la entrevista televisiva que me hicieron en el programa Campus Link de la UPV TV, emitido el miércoles pasado en el canal 989 de ONO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.upv.es/pls/oreg/rtv_web.ProgFicha?p_id=1350&amp;amp;p_cap_id=36385&amp;amp;p_idioma=c" target="_blank"&gt;http://www.upv.es/pls/oreg/&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;rtv_web.ProgFicha?p_id=1350&amp;amp;p_&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;cap_id=36385&amp;amp;p_idioma=c&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-493505397935911036?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/493505397935911036/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/03/entrevista-en-upv-tv_26.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/493505397935911036'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/493505397935911036'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/03/entrevista-en-upv-tv_26.html' title='ENTREVISTA EN UPV TV'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-3180037364259875952</id><published>2011-03-25T20:11:00.000+01:00</published><updated>2011-03-25T20:11:41.503+01:00</updated><title type='text'>“HUBO UN TIEMPO…”</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;  &lt;div style="margin-bottom: 0cm; text-align: right;"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;“&lt;/span&gt;&lt;i style="color: red;"&gt;El mejor regalo que podemos darle a otra persona es nuestra atención íntegra”.&lt;/i&gt; &lt;span style="color: red;"&gt;Richard Moss&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: red; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sospecho que esta va a ser la entrada más polémica (hasta ahora) del blog. En parte por mi inusual tono, y en parte porque yo sé mejor que nadie que “generalizar es de idiotas”. Así que que no se sientan aludidos quienes no lo sean...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hubo un tiempo en el que mis/tus padres jugaban al ajedrez conmigo, y al dominó, o al parchis, o al sambori, o al baloncesto, o al futbol, o a las canicas, o... Y enseñaban a sus niños a jugar, a entretenerse, a ocupar su tiempo de ocio en actividades lúdicas de diversa índole. Algunas cognitivas, otras motrices, muchas relacionales, todas compartidas.  Y luego llegó el chip, y la sociedad tecnológica, y el progreso, y la “individualidad” (bastante mal comprendida), y la sociedad del bienestar, y el mando a distancia y el teclado omnipotente y omnipresente, y las TV panorámicas y las pantallas multicolores, multimedias, multifuncionales, multi...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;ALBERTO: 7 AÑOS&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Qué raros son los padres de Juan. Juegan con él. Papá y mamá no juegan conmigo porque tienen que trabajar para poder comprar toda esta tecnología que tengo en casa, para mantener un nivel de vida “moderno”, para dármelo todo y no negarme nada, que eso podría causar una frustración intolerable en mi psique y yo podría desarrollar algún complejo y tendría que ser tratado por especialistas psiquiátricos, y... Y no iba  a ser yo menos que los demás. Eso podría alienarme y marginarme y entonces podría ser señalado con el dedo y los niños se reirían de mí, y yo no podría hablar de lo mismo que hablan ellos y... Y papá no podría resistir ser “el único” que no me concedía lo que todos los niños tenían. Y ahora ya no juego con papá ni con mamá, pero no hay problema porque tengo una consola de última generación con la que soy un niño integrado y moderno, y ya me paso el nivel 12 del "Muerte en el distrito caníbal", y además no sufro la frustración de mancharme la ropa, de que me peguen los niños en la calle, de lesionarme las rodillas, de pasar frío en las inseguras calles (¡qué miedo!), que papá dice que prefiere verme en casa, yo allí, mirando horas y horas mi super pantalla multifuncional y desarrollando una espectacular destreza con los dedos (en mi fabuloso teclado, o mi joystick, o mi gamepad...), y me comunico modernamente con mis &lt;i&gt;amigos&lt;/i&gt; (¿quién quiere pasar frío en la calle habiendo Tuenti o Messenger o teléfonos móviles?) y papá me quiere muchísimo, él nunca dejaría que yo pasara miedo, o frío, o me cansara, o sufriera algún percance, aunque eso sí, está muy preocupado porque sufro de un síndrome de atención de no sé qué, y porque el psiquiatra le ha dicho que tengo poca tolerancia al fracaso y porque el dietista le ha dicho que tengo obesidad mórbida (seguro que es por lo mal que como en el cole, porque mamá, en casa, me da todo lo que le pido), y yo soy feliz con mi consola, mi PC (que no pez, léase bien), mi móvil 3G última generación, con mi TV por satélite en mi cuarto, y papá me quiere mucho... Y no digamos mamá...Aunque yo sospecho que papá y mamá sufren por verme sólo tanto tiempo y por eso tienen remordimientos y por las noches viene a hacerme los deberes (ellos dicen a “ayudarme”, pero me basta con decirles “no sé” para que los hagan ellos) que no quieren que acabe el día sin hacer algo conmigo. ¡Me quieren tanto...! Pero qué pesados se ponen a veces con eso de que lea. ¿Para qué? Leer es muy cansado y hay que esforzarse. Con mis videojuegos todo es más fácil, ¡y yo soy un experto! Y además tengo derecho a divertirme ¿no?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;JAVIER: 45 AÑOS&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¡Qué feliz es Alberto! ¡Qué bien se lo pasa! Me preocupa que saque malas notas. Tendré que hablar con los profesores, porque él, en casa, hace los deberes perfectamente. Y dicen que no es autónomo. ¡Vaya tontería! Si se pasa el día sólo en casa. Eso sí, le reconozco al profesor que Alberto lee muy poco. No le gusta leer. Ah, ya se sabe que al que no le nace... Pero no voy a forzarlo. Sería contraproducente. Menos mal que no le gusta el deporte. ¿Para qué? Quita, quita, vaya rollo, entrenamientos, partidos, etc... Que yo también tengo derecho a descansar el fin de semana, después de toda la semana trabajando como un burro para educarlo y que no le falte de nada... Por cierto, la semana que viene es su cumpleaños. ¿Qué podría regalarle? Si es que tiene de todo este niño...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“Educando, nuestras omisiones son mucho más graves que nuestros errores” pensó Roberto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si no sabes quien es Roberto ¿a qué esperas para leer el Hechizo de Caissa?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-3180037364259875952?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/3180037364259875952/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/03/hubo-un-tiempo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/3180037364259875952'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/3180037364259875952'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/03/hubo-un-tiempo.html' title='“HUBO UN TIEMPO…”'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-7713996329978986390</id><published>2011-03-25T16:53:00.001+01:00</published><updated>2011-03-25T16:54:03.139+01:00</updated><title type='text'>PRESENTACIÓN DE EL HECHIZO DE CAISSA</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De nuevo presentaremos la novela, esta vez en el Bibliocafé (C/ Amadeo de Saboya 17, junto al estadio de Mestalla), un escenario fabuloso para estos menesteres, donde se respira literatura y amistad..,&amp;nbsp; a partes iguales. Será el próximo viernes 1 de abril a las 19:30. Para ello contaré con la inestimable ayuda de dos grandes amigos: Antonio Penadés y Jose Milián. Os espero.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh3.googleusercontent.com/-8Z6ua9dqnRY/TYy6NuqwthI/AAAAAAAAAFY/J4PT0gWlGvQ/s1600/Cartel+hechizo.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="640" src="https://lh3.googleusercontent.com/-8Z6ua9dqnRY/TYy6NuqwthI/AAAAAAAAAFY/J4PT0gWlGvQ/s640/Cartel+hechizo.jpg" width="451" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-7713996329978986390?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/7713996329978986390/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/03/presentacion-de-el-hechizo-de-caissa.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/7713996329978986390'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/7713996329978986390'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/03/presentacion-de-el-hechizo-de-caissa.html' title='PRESENTACIÓN DE EL HECHIZO DE CAISSA'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh3.googleusercontent.com/-8Z6ua9dqnRY/TYy6NuqwthI/AAAAAAAAAFY/J4PT0gWlGvQ/s72-c/Cartel+hechizo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-4722583296284234759</id><published>2011-03-18T14:05:00.001+01:00</published><updated>2011-03-20T14:23:24.373+01:00</updated><title type='text'>“A MÍ, BRIBONES,  VENID A PROBAR EL VALOR DE MI ESPADA…”</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;”Fue un hombre valiente el primero en comerse una ostra” &lt;/i&gt;Jonathan Swift.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;“Hace falta más valor para sufrir que para morir” &lt;/i&gt;Napoleón Bonaparte.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoy no me he podido resistir a poner las dos citas. No podía elegir. Es curioso. Un ajedrecista ¡que no sabe elegir! (os recuerdo que el ajedrez es la &lt;u&gt;mejor &lt;/u&gt;escuela de la decisión).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando leíamos en nuestra infancia novelas de aventuras (y si no lo hicimos o no lo hacen nuestros hijos ¡aún estamos a tiempo!) teníamos muy claro el concepto de valor. La literatura nos imbuía de fantasiosas situaciones peligrosas donde había que sacrificarse para vencer en la batalla, o nos sometían a tortura quemándonos los ojos para neutralizar al correo del zar, o realizábamos proezas atléticas, o atacábamos la falange erizada de lanzas, desnudos con un simple acero en la diestra, o nos enfrentábamos en duelo singular contra algún Goliat que pretendía esclavizar a la doncella, o… El valor era un valor (curiosa y sospechosa redundancia) que se nos presentaba en forma de acto heroico y sólo eran valientes éstos, los héroes. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y después crecimos. No había batallas campales, ni duelos singulares, ni torturadores que intentaban sonsacarnos la secreta información, ni Termópilas, ni &lt;i&gt;todos para uno y uno para todos&lt;/i&gt;,...  Y aunque nos cueste trabajo extrapolar situaciones literarias fantasiosas a “la vida real” algunos sí somos capaces de identificar el valor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo lo veo cuando alguien se opone a lo que cree injusto en contra de la acomodaticia opinión de la mayoría. Y hoy día todavía más, puesto que vivimos en una sociedad que prioriza el sentido democrático por encima de todo lo demás, y lo que dice la mayoría es sagrado. Así que aquí va mi reconocimiento para los que tienen el valor de discrepar de lo “políticamente correcto” o lo “normal”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Veo valor en los que se atreven a crear, a innovar, a hacer cosas diferentes. Veo valor en el arte, ese concepto tan denostado en esta nuestra sociedad matemática, cibernética, descreída y científica, que sólo lo que puede diseccionar, comprobar, categorizar y explicar con una ley lo considera válido. Pintar, construir, crear, escribir, son manifestaciones artísticas en franca decadencia. Todos nos sentimos acreditados (¡libertad, libertad, libertad!) para criticar el arte, para vituperar a los creadores, para condenar a quienes tienen el VALOR de hacer algo nuevo. Y no sólo pasa con las “artes” reconocidas. Criticamos cualquier innovación de un compañero en nuestro entorno laboral, cualquier iniciativa que “chirríe” en nuestra cosmovisión predeterminada por ese monstruo llamado “socialización” y alimentado por los mass-media y las modas. Y ese monstruo articula un mecanismo defensivo contra todo lo que atenta contra sus sacrosantos principios de inmovilismo cultural: el frikie. Estigmatiza a los “diferentes” por una única razón. Porque tiene miedo a lo desconocido. Y a veces somos tan previsibles que cuando “el monstruo” nos dice que esto, aquello, este, aquel, esa película, ese libro, esa pintura, esa idea, …, es diferente, reaccionamos tratándolo de frikie. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Eso sí, cuando el frikie ya se ha comido la ostra y no se ha muerto, entonces lo encumbramos. Y todos comemos ostras. O somos tan hipócritas que le restamos valor a su idea, o decimos que “yo estaba a punto de hacerlo”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Pan y Circo?. Seamos normales. Pero no olvidemos que los anormales son los creadores. Los auténticos motores de nuestro mundo. Mozart fue un frikie ¿no? Y Da vinci. Y Verne. Y … ¿se os ocurre alguno más? A mí muchos…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y ahora imaginemos la potencia alienadora de ese monstruo cuando el “raro” apenas tiene diez o doce años, y le señalan con el dedo por hacer cosas poco comunes. Por no gustarle pegarle patadas al balón y preferir el clavicordio, o la hípica, o el ajedrez… Y él, sigue haciéndolas pese a saberse portador de esa etiqueta, la del frikie.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Eso sí es valor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De ese tipo de valor se habla en El Hechizo de Caissa.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-4722583296284234759?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/4722583296284234759/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/03/mi-bribones-venid-probar-el-valor-de-mi.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/4722583296284234759'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/4722583296284234759'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/03/mi-bribones-venid-probar-el-valor-de-mi.html' title='“A MÍ, BRIBONES,  VENID A PROBAR EL VALOR DE MI ESPADA…”'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-401110993339742482</id><published>2011-03-13T17:00:00.001+01:00</published><updated>2011-03-20T10:51:40.178+01:00</updated><title type='text'>EL DIFUSO CONCEPTO DE LA DEPORTIVIDAD</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;”Lo más importante del deporte no es ganar, sino participar, porque lo esencial en la vida no es el éxito, sino esforzarse por conseguirlo” &lt;/i&gt;Pierre de Coubertin.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Os veo. Alguno ha sonreído al leer la cita del barón. ¿Trasnochada? Supongo que sí, porque aunque nuestro discurso sea otro, muchos piensan que el éxito lo es todo en la vida. O al menos dirigen sus vidas en busca de él.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Resulta paradójico que el fair-play, la deportividad, pertenezca al mismo campo semántico del deporte y que éste se fundamente en el agon, esa pulsión incontrolable que nos empuja a hacer todo lo posible por vencer en la contienda deportiva. Porque “todo lo posible” puede parecer demasiado o no, según el concepto de”deportividad” que nos posea (“yo tengo ideas, pero mis creencias me poseen”).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Imagino (¡lo sé!) que el romanticismo está mal visto y que hoy es deportivo todo aquello que el reglamento permite. Al fin y al cabo vivimos en una sociedad que pregona a los cuatro vientos la bondad de las leyes como garantes del buen proceder deportivo. ¿Acaso no vivimos en un entorno claramente “judicializante”? “Es legal”.“Es lo que marca el reglamento”. “El comité de competición decidirá…” "Ah, si el árbitro no lo ve...". "El deporte es para los pícaros..." "Vale, pero es que mi rival también ha jugado sucio así que..." ¿Cuántas veces hemos oído éstas o similares frases?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Reflexionad sobre lo absurdo que es que algo sea &lt;i&gt;deportivo&lt;/i&gt; porque está aprobado por un reglamento (o una lista de productos “legales” que ni siquiera comparten diferentes federaciones de un mismo deporte), y hasta qué punto, animados por la prensa deportiva, hemos judicializado el deporte. A mí me parece lamentable. A muchos les parecerá necesario. Yo creo que desvirtúa la esencia del fenómeno lúdico que es el deporte. Sí, sí, he dicho bien: fenómeno LÚDICO. Todo lo demás (espectáculo, negocio) es y debe continuar siendo secundario. Y si no, así nos luce el pelo...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo sé. Soy un dinosaurio. Pero siempre he pensado que donde el sentido común es suficiente, sobran las leyes escritas. Y en el deporte (seguramente por la dimensión mediática que ha alcanzado) parece que además de los reglamentos que impiden al jugador tocar la pelota con la mano, o tocar la red en el remate, o enrocarse cuando ya se ha movido el rey, también son “necesarios” comités para decidir si las alegaciones son pertinentes, si aplicar una sanción cautelar, o para determinar cuántos gramos de una extraña sustancia son o no son trampa. Vale., hay mucha pasta en juego. ¿Y en el deporte de base y aficionado? ¿También es necesario todo eso? ¿No basta con el sentido común?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el Hechizo de Caissa se presenta un planteamiento del tema que sé que no va a ser demasiado popular. Pero me da igual. Es lo que piensan mis personajes. Es lo que pienso yo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-401110993339742482?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/401110993339742482/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/03/el-difuso-concepto-de-la-deportividad.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/401110993339742482'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/401110993339742482'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/03/el-difuso-concepto-de-la-deportividad.html' title='EL DIFUSO CONCEPTO DE LA DEPORTIVIDAD'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-7963053817969022438</id><published>2011-03-08T09:19:00.002+01:00</published><updated>2011-03-08T09:21:59.336+01:00</updated><title type='text'>CRÓNICA DE LA PRESENTACIÓN DE EL HECHIZO DE CAISSA</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por cortesía de mi amigo Josep, escritor y camarada de aventuras literarias,&amp;nbsp;aquí tenéis la crónica que ha hecho de la presentación del día 3 de marzo en el museo L'Iber, publicada en La Revelación.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¡Muchas gracias, Josep!&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.larevelacion.com/presentacion-en-valencia-de-el-hechizo-de-caissa-de-fernando-ortega-l%e2%80%99iber-3-de-marzo-de-2011/"&gt;http://www.larevelacion.com/presentacion-en-valencia-de-el-hechizo-de-caissa-de-fernando-ortega-l%e2%80%99iber-3-de-marzo-de-2011/&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-7963053817969022438?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/7963053817969022438/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/03/cronica-de-la-presentacion-de-el.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/7963053817969022438'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/7963053817969022438'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/03/cronica-de-la-presentacion-de-el.html' title='CRÓNICA DE LA PRESENTACIÓN DE EL HECHIZO DE CAISSA'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-4695584265993339239</id><published>2011-03-04T18:10:00.005+01:00</published><updated>2011-03-04T18:17:25.622+01:00</updated><title type='text'>UNA TARDE LLUVIOSA DE MARZO</title><content type='html'>(SI LEES HABITUALMENTE ESTE BLOG, YA TE LO SABES ¿o no?)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;”&lt;span style="color: red;"&gt;Es la propia naturaleza la que nos impulsa a amar a quien nos ha dado la vida”&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;Marco Tulio Ciceron.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;El aguacero me sorprendió cruzando la plaza de la Virgen. Salticando los charcos me inundó el temor a resbalar y caerme, y estropear la chaqueta que estrenaba para la ocasión. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;P y C miraban nerviosos el panel luminoso. C pasea nerviosa su mirada por la terminal. P maldice a los demonios, a los pilotos, a los auxiliares de vuelo, al mal tiempo, y a la mala cara del sobrecargo que le dice que no puede hacer nada.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;Llegaba unos minutos tarde y mi editora me recibió sonriente. Todo estaba preparado: el cartel anunciador, los micrófonos, los asientos para la mesa presidencial, la botellita de agua para hidratar las gargantas de los ponentes...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El reloj de P se desgasta de tanto que su dueño lo mira. C le dice a P que esté tranquilo, pero ella no deja de mirar el texto del DEPARTURES. Parece querer aprendérselo de memoria, pero no, sólo escruta la línea del vuelo 725 rumbo a Valencia. No sale. No sale.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;Comienza a llegar la gente y todos me saludan y preguntan si estoy nervioso. Yo contesto distraídamente que no hay nervios, que en peores plazas he toreado, bla,bla,bla y que sólo es una reunión de amigos. ¿A quién quiero engañar?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llamada para el vuelo 725 vuelo a Valencia. Embarque por puerta 5. Gate 5. C no escucha la traducción al inglés. Las piernas maltrechas de C se arrastran persiguiendo al nervioso P, que olvida que va acompañado. “Vamos Mari”, le dice. Nadie le ha explicado que el avión no despegará por mucho que él corra en el embarque.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;Saludos, besos, alguna asistencia inesperada. Viejos amigos y nuevas cordialidades. Las sillas de delante reservadas. ¿Para quién? Uno de los ponentes se retrasa. Es una tarde lluviosa del marzo levantino. Tráfico. Manifestaciones en las calles. Semáforos que no funcionan. Retraso previsto. La cortesía, ya sabéis... Esperemos diez minutos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Última llamada para el vuelo 725. P maldice a los últimos pasajeros que embarcan. Seguro que el retraso es por su culpa. M le dice que se tranquilice, pero ella no deja de mirar el reloj.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;Llega Antonio. Rápidas y últimas presentaciones. Respetuosos, los jóvenes ceden sus asientos a los mayores. Muchos se quedan de pie. Asientos vacíos en la primera fila. Son los reservados. Llega el anciano Maestro. Una butaca es para él. Le saludo y le digo (al oído y bien cerquita) “ya podemos empezar”. No falta nadie. Mi voz no delata nerviosismo, sino inseguridad en esta última afirmación.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El despegue ha sido brusco, hay turbulencias y la lluvia azota la ventanilla lateral, pero el único miedo de P y C es llegar tarde. “Tiempo estimado del vuelo...” escuchan por el altavoz. Sus cerebros comienzan a calcular si llegarán o no. Ambos, al unísono.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mientras Alejandro recorre la historia del noble arte por los países orientales e islámicos, yo repaso mentalmente mi esquema, como una retahíla repetitiva: “ ¿quién es Caissa?, ¿De qué va El Hechizo de Caissa? ¿Cómo y Porqué escribí El Hechizo de Caissa?,..., ¿quién es Caissa?, ¿De qué va El Hechizo de Caissa? ¿Cómo y Porqué escribí El Hechizo de Caissa?. ...”&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;P menta a los demonios mientras imperceptiblemente su cuerpo describe un vaivén acompasado, adelante-atrás, como queriendo empujar al avión con la inercia del movimiento. El pensamiento de C vaga, maldiciéndose y lamentando anticipadamente el retraso, sintiendo que le ha fallado. Tiempo restante del vuelo.., quince minutos, ¡todavía!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Miro satisfecho al respetable. Falta alguno, pero los más cercanos a mi corazón están en la sala, o quizás de pie, allí detrás. Atiendo a las palabras de Antonio. Bromeo para romper el hielo cuando me llega mi turno. Mi voz se me antoja extraña. Alex y Dani me miran embobados. Rafa carraspea. Jose acciona el interruptor que ilumina sus cuencas orbitales. Yo bebo agua, me hidrato y comienzo. Los nervios dan paso a las dudas. ¿Será apropiado este chiste? Primera pregunta:¿quién es Caissa? Miro por un momento dos sillas vacías en la primera fila, junto a Rafa. Pero no falta nadie. ¿O sí?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;No llevan equipaje. Sólo el bolso de mano. Lo ves P, ya te dije yo que si hubiésemos llevado el equipaje ahora tendríamos que esperar un rato. Corramos. Maldita lluvia. Todos los taxis están ocupados. Allí uno libre. Corre, corre. Calle Caballeros 22. ¡Aprisa, por dios!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estoy tranquilo mientras planteo el tema. Hablo vehementemente y con pasión de Caissa. Un juego de palabras por aquí, una sugerente provocación verbal... Me miran. En silencio. Me atrevo con un retruécano que quizás no todos entiendan. Asienten. Una pausa que ellos creen que es ensayada, pero es que .., he olvidado lo que sigue. He olvidado lo que quería decir. No se percatan. Disimulo bien, pero interiormente me maldigo por no haberlo preparado mejor, por no haberlo memorizado. Las butacas de la primera fila continúan vacías.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;El centro de Valencia bajo la lluvia de marzo. Un infierno para la desesperación que reside en los cuerpos y las almas de unos padres desesperados. Todavía les queda -ellos no lo saben- subir las escalinatas de acceso al museo. Una tortura para las piernas de C. Pero es que además el taxi no puede llevarles hasta la puerta. Los manifestantes bloquean el palacio de la Diputación, héroes reivindicativos bajo la pertinaz lluvia. Último escollo para los angustiados Odiseos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;He arrancado alguna risa aislada. Redoblo mis esfuerzos por cautivarlos y hechizarlos. ¿Lo conseguiré? Me falta chispa y lo sé. El ingenio que me restan..., esas sillas vacías. Me hidrato pasando a la segunda pregunta. ¿De qué va El Hechizo de Caissa?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;Entran en la sala jadeando. Se quedan atrás. Las sillas reservadas, vacías siguen, pero el reservado de mi atención les recibe y a punto estoy de caerme de culo al verlos. Menos mal que estaba sentado. Proeza de la noche. Con aplomo disimulo y en lugar de quedarme muerto del asombro... me desmeleno. Han venido. Han venido. ¡Qué locura! ¡Han venido! Ya no hay quien me pare....&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y lo demás, si habéis leído este blog con asiduidad ya lo sabéis. La presentación de El Hechizo de Caissa fue un resumen del mismo. La única sorpresa fue la presencia de P y C, absolutamente inesperada. Lo único que podía faltarme para convertir la noche de ayer en una de las más felices de mi vida.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pepe y Carmen. Cuyo poso me posee.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-4695584265993339239?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/4695584265993339239/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/03/una-tarde-lluviosa-de-marzo.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/4695584265993339239'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/4695584265993339239'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/03/una-tarde-lluviosa-de-marzo.html' title='UNA TARDE LLUVIOSA DE MARZO'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-4782590570656244086</id><published>2011-03-02T17:08:00.001+01:00</published><updated>2011-03-02T17:08:58.006+01:00</updated><title type='text'>ENTREVISTA EN RADIO 9. PROGRAMA ALTA FIDELITAT 2 MARZO 2011</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta misma tarde, sobre las 15:45 se ha emitido por Radio 9 (programa Alta Fidelitat) una breve entrevista que me hicieron por teléfono. Podéis escucharla haciendo click en este enlace donde se recoge el audio de todo el programa.&amp;nbsp; A partir del minuto 14 comienza la entrevista de unos 5 minutos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.rtvv.es/va/alta_fidelitat/Alta-Fidelitat_2_436776336.html"&gt;http://www.rtvv.es/va/alta_fidelitat/Alta-Fidelitat_2_436776336.html&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-4782590570656244086?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/4782590570656244086/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/03/entrevista-en-radio-9-programa-alta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/4782590570656244086'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/4782590570656244086'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/03/entrevista-en-radio-9-programa-alta.html' title='ENTREVISTA EN RADIO 9. PROGRAMA ALTA FIDELITAT 2 MARZO 2011'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-999267328626009616</id><published>2011-02-28T21:47:00.003+01:00</published><updated>2011-02-28T21:51:48.963+01:00</updated><title type='text'>¿Y DÓNDE ESTÁ EL MUSEO L'IBER?</title><content type='html'>Para que os sirva de ayuda a los que queréis y podéis acudir a la presentación del jueves día 3 de marzo (19:30) en el Museo L'Iber, Calle caballeros 22.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh3.googleusercontent.com/-IBv0FZEGh_I/TWwJf4rXDGI/AAAAAAAAAFU/lWGwpU-HKsU/s1600/mapamuseoliber.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="292" src="https://lh3.googleusercontent.com/-IBv0FZEGh_I/TWwJf4rXDGI/AAAAAAAAAFU/lWGwpU-HKsU/s400/mapamuseoliber.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta es la fachada de entrada del museo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh4.googleusercontent.com/-gC6acNefthw/TWt9TxztIfI/AAAAAAAAAFM/yAw6Ifjuwxk/s1600/museoliber.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://lh4.googleusercontent.com/-gC6acNefthw/TWt9TxztIfI/AAAAAAAAAFM/yAw6Ifjuwxk/s320/museoliber.jpg" width="244" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos recomendaciones que se complementan:&lt;br /&gt;1. Aparcar allí es casi imposible (está muy cerca de la Plaza de la Virgen y la Catedral, ¡imaginad!), por lo que os recomiendo venir en transporte público o dejar el coche lejos.&lt;br /&gt;2. No vengáis muy apurados de tiempo. Se prevé bastante público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Os espero a todos allí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-999267328626009616?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/999267328626009616/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/y-donde-esta-el-museo-liber.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/999267328626009616'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/999267328626009616'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/y-donde-esta-el-museo-liber.html' title='¿Y DÓNDE ESTÁ EL MUSEO L&apos;IBER?'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh3.googleusercontent.com/-IBv0FZEGh_I/TWwJf4rXDGI/AAAAAAAAAFU/lWGwpU-HKsU/s72-c/mapamuseoliber.png' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-5721414680610709016</id><published>2011-02-27T10:24:00.002+01:00</published><updated>2011-02-27T10:27:09.108+01:00</updated><title type='text'>AUDIO DE LA ENTREVISTA EN EL PROGRAMA JAQUE CONTINUO</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;"El problema de las entrevistas radiofónicas es que tienes que responder en un instante preguntas que te pasas la vida intentando responderte a ti misma"&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;Mafalda.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aquí os paso el enlace del archivo de audio de la entrevista del miércoles 23 de febrero en el programa de ajedrez Jaque Continuo de Radio Swing. Os cuelgo todo el programa porque intervine también al principio, pero la entrevista propiamente dicha comienza pasada la mitad del programa o un poco más.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.clubescacsrafabayarri.es/2011/Fer/radio.mp3"&gt;http://www.clubescacsrafabayarri.es/2011/Fer/radio.mp3&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-5721414680610709016?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/5721414680610709016/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/audio-de-la-entrevista-en-el-programa.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/5721414680610709016'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/5721414680610709016'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/audio-de-la-entrevista-en-el-programa.html' title='AUDIO DE LA ENTREVISTA EN EL PROGRAMA JAQUE CONTINUO'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-6085561472059819056</id><published>2011-02-24T14:51:00.000+01:00</published><updated>2011-02-24T14:51:29.009+01:00</updated><title type='text'>HOY SE PUBLICA EL HECHIZO DE CAISSA</title><content type='html'>Por fin llegó el día tan esperado.&amp;nbsp; A partir de hoy el hechizo ya es una realidad y podéis encontrarlo en diferentes librerías. El final del camino. ¿O el principio de otro? En parte, eso depende de vosotros.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-6085561472059819056?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/6085561472059819056/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/hoy-se-publica-el-hechizo-de-caissa.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/6085561472059819056'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/6085561472059819056'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/hoy-se-publica-el-hechizo-de-caissa.html' title='HOY SE PUBLICA EL HECHIZO DE CAISSA'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-9063732842381322030</id><published>2011-02-22T22:18:00.000+01:00</published><updated>2011-02-22T22:18:49.125+01:00</updated><title type='text'>INVITACIÓN A LA PRESENTACIÓN DE EL HECHIZO DE CAISSA</title><content type='html'>Aquí tenéis la invitación oficial para la presentación de El Hechizo de Caissa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-pC46UtM1wlc/TWQn_nGIz4I/AAAAAAAAAFI/N76cxVJkwjk/s1600/invitacionpreshechizo3mar.gif" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="273" src="http://4.bp.blogspot.com/-pC46UtM1wlc/TWQn_nGIz4I/AAAAAAAAAFI/N76cxVJkwjk/s400/invitacionpreshechizo3mar.gif" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-9063732842381322030?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/9063732842381322030/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/invitacion-la-presentacion-de-el.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/9063732842381322030'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/9063732842381322030'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/invitacion-la-presentacion-de-el.html' title='INVITACIÓN A LA PRESENTACIÓN DE EL HECHIZO DE CAISSA'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-pC46UtM1wlc/TWQn_nGIz4I/AAAAAAAAAFI/N76cxVJkwjk/s72-c/invitacionpreshechizo3mar.gif' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-8864095216438444097</id><published>2011-02-22T10:07:00.000+01:00</published><updated>2011-02-22T10:07:17.373+01:00</updated><title type='text'>ENTREVISTA EN RADIO SWING MAÑANA MIÉRCOLES 23 de FEBRERO</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mañana miércoles 23, a partir de las 20:15, aproximadamente, me entrevistarán en el programa Jaque Continuo de Radio Swing (107.7 del dial). El programa es de 20 a 21 horas, pero la sección de entrevistas comenzará pasadas las 20:15 o un poco más. Jaque Continuo es el primer programa radiofónico sobre ajedrez de Valencia, dirigido por Yago Gallach, editor de la revista Jaque, y acompañado por el MF (Maestro de ajedrez) Carlos García, campeón autonómico. La entrevista, por supuesto, versará sobre la inminente publicación de El Hechizo de Caissa. Una ocasión perfecta para escuchar de qué va y escucharme contestando a&amp;nbsp;las preguntas de Yago y Carlos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pongo esta entrada en el blog para que los que queráis escucharla estéis informados y os podáis programar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mis lectores de fuera de Valencia (y también los de aquí, si quieren) podéis seguir la entrevista por internet, buscando la&amp;nbsp;web de&amp;nbsp;Radio Swing.&amp;nbsp; &lt;a href="http://www.swingradio.es/"&gt;http://www.swingradio.es/&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-8864095216438444097?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/8864095216438444097/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/entrevista-en-radio-swing-manana.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/8864095216438444097'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/8864095216438444097'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/entrevista-en-radio-swing-manana.html' title='ENTREVISTA EN RADIO SWING MAÑANA MIÉRCOLES 23 de FEBRERO'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-3264479205098930827</id><published>2011-02-18T12:37:00.000+01:00</published><updated>2011-02-18T12:37:53.772+01:00</updated><title type='text'>¿DE QUÉ HABLAMOS CUANDO HABLO DE ESCRIBIR?</title><content type='html'>&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;em&gt;”Sólo hay un modo de hacer dinero escribiendo: casarse con la hija de tu editor&lt;/em&gt;” George Orwell.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Permítaseme el chiste de la cita y el parafraseo a Murakami en el título de la entrada.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En los últimos meses tres son las preguntas que más frecuentemente me han hecho. ¿Quién es Caissa? ¿De qué va El Hechizo de Caissa? y ¿Por qué lo escribiste? Las respuestas a estas preguntas no son ningún secreto para quien haya leído atentamente este blog, pero aún así, intentaré contestarlas el próximo día 3 de marzo en la presentación de El Hechizo de Caissa. Pero hay una cuarta pregunta que alguno me ha formulado últimamente, mucho más profunda, no exenta de interés: ¿qué es para ti escribir?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cinco palabras me viene a la mente para responder a esto: liberación, reflexión, creación, obsesión y superación. Y seguramente todas tienen que ver con mi particular experiencia literaria, así que imagino que otros autores elegirían otras palabras.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Escribir es liberarse de prejuicios sin importarte el qué dirán, el qué opinarán de esto o aquello que sugieres en la novela o una cobarde (¿encubierta?) manera de decir lo que en una conversación habitual jamás dirías. Es prescindir de convencionalismos y crear una realidad que ningún lector cuestionará, por mucho que transgreda todo lo comúnmente aceptado. ¿No es el escritor de ficción un mentiroso acreditado? Al fin y al cabo se trata de eso, de mentirle dulcemente al lector.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Escribir es un proceso reflexivo profundo en el que continuamente sometemos a nuestro juicio situaciones, pasajes, personajes y diálogos preguntándonos continuamente si es apropiado, bello, correcto, adecuado, coherente con las formas de hablar de este personaje, con su idiosincrasia, con su estilo, si la acción resulta forzada, precipitada o fluye correctamente, si el tempo y el ritmo atrapa al lector o lo repele, si lo que allí se cuenta es interesante, si conviene quitar descripciones y añadir diálogos o al contrario, si... Y como todo en la vida, las decisiones que tomas sabes que influirán en la calidad del producto final, pero a veces no eres capaz de valorarlo objetivamente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Escribir es convertirte en un pequeño dios capaz de producir algo inexistente a base de jugar con las palabras, es insuflar vida a una idea en forma de argumento o ver nacer un personaje al que dotarle de personalidad propia, o tal vez crear un microcosmos en el que sumergir a un posible lector. No es extraño, en consecuencia (y eso estoy empezando a comprenderlo ahora) que el autor considere su obra como un hijo, y le duela abandonarlo cuando teclea la palabra FIN (metafórica o literalmente), e incluso a veces sienta por él un cariño tal que modifique la trama argumental acaso porque sufre de verlo abandonado, despechado o moribundo. El escritor inventa, y el editor patenta.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El periodo temporal en que escribes una novela es un paréntesis en tu devenir cotidiano, donde tu pensamiento vaga permanentemente por tu historia creada mientras tu cuerpo trabaja, duerme, y sobrevive a la necesidad de la rutina cotidiana. Deseas que el reloj no corra mientras tecleas, deseas correr a casa a sentarte en tu escritorio, anotas todo lo que te bulle en la sesera, no sea que olvides esa palabra, esa frase, esa idea que acabas de tener, y olvidas tus aficiones, tus citas, tus pulsiones, tus necesidades, olvidas dormir (¿quién lo necesita?), comer, a veces incluso amar o sufrir, y no hay minuto en el día en que no te acompañen tus personajes.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Escribir es sobreponerte continuamente a tus debilidades, tener un norte inalterable que hace nimias las dificultades y levantarte cada vez que caes en la tentación de destruir un borrador, perseverante, continuo, sin descanso. Escribir es decir mil veces y en silencio “puedo hacerlo”, es reírte de los fantasmas que te animan al abandono, es volver una y otra vez a autoconvencerte de tu capacidad, y es empujarte una y otra vez con el argumento de “ya que he llegado hasta aquí…”&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y cuando todo acaba no aciertas a decidir si te sientes más satisfecho por el trabajo realizado o vacío por la orfandad creada.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-3264479205098930827?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/3264479205098930827/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/de-que-hablamos-cuando-hablo-de.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/3264479205098930827'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/3264479205098930827'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/de-que-hablamos-cuando-hablo-de.html' title='¿DE QUÉ HABLAMOS CUANDO HABLO DE ESCRIBIR?'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-4429673696431911423</id><published>2011-02-15T10:33:00.002+01:00</published><updated>2011-02-15T15:46:38.118+01:00</updated><title type='text'>PRESENTACIÓN DE EL HECHIZO DE CAISSA</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El jueves 3 de marzo a las 19:00 en el Museo L'Iber (C/&amp;nbsp;Caballeros 20-22)&amp;nbsp;presentaremos "El Hechizo de Caissa". La presentación correrá a cargo de Alejandro Noguera, director del Museo, y Antonio Penadés, escritor y mi profesor del taller literario que realicé precisamente en el museo. Os espero a todos. Aunque no será la única presentación, sí será&amp;nbsp;la primera.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-4429673696431911423?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/4429673696431911423/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/presentacion-de-el-hechizo-de-caissa.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/4429673696431911423'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/4429673696431911423'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/presentacion-de-el-hechizo-de-caissa.html' title='PRESENTACIÓN DE EL HECHIZO DE CAISSA'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-3865082258157979817</id><published>2011-02-14T21:17:00.002+01:00</published><updated>2011-02-14T21:17:52.012+01:00</updated><title type='text'>NOTICIA EN LAS PROVINCIAS.ES 14 FEBRERO</title><content type='html'>Hoy ha salido otra noticia en Las Provincias.es&lt;br /&gt;Adjunto link:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.lasprovincias.es/20110214/mas-actualidad/cultura/fernando-ortega-hechizo-caissa-201102140957.html"&gt;http://www.lasprovincias.es/20110214/mas-actualidad/cultura/fernando-ortega-hechizo-caissa-201102140957.html&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-3865082258157979817?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/3865082258157979817/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/noticia-en-las-provinciases-14-febrero.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/3865082258157979817'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/3865082258157979817'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/noticia-en-las-provinciases-14-febrero.html' title='NOTICIA EN LAS PROVINCIAS.ES 14 FEBRERO'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-5775588718444551594</id><published>2011-02-13T10:24:00.013+01:00</published><updated>2011-02-14T09:17:18.406+01:00</updated><title type='text'>RESEÑA DE EL HECHIZO DE CAISSA EN LAS PROVINCIAS</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Otra entrada de noticia breve. El sábado 12 de febrero salió publicada una crítica de El Hechizo de Caissa en Las Provincias, edición en papel, páginas de cultura. Disculpad si no se lee muy bien la imagen, pero creo que la reseña da una idea muy clara de lo que es la novela. De todas formas, podéis leerla (resumida) en &lt;a href="http://www.lasprovincias.es/v/20110212/culturas/ortega-novela-pasion-ajedrez-20110212.html"&gt;http://www.lasprovincias.es/v/20110212/culturas/ortega-novela-pasion-ajedrez-20110212.html&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-X5_lWEz964g/TVgh1zgD3oI/AAAAAAAAAE8/TnuvCt3_CM0/s1600/lap12feb2012.png" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-KstbHz1AYqI/TVglbtNBQDI/AAAAAAAAAFA/p5HjN9YY1NU/s1600/lasprovincias12feb2012.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/-KstbHz1AYqI/TVglbtNBQDI/AAAAAAAAAFA/p5HjN9YY1NU/s1600/lasprovincias12feb2012.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-5775588718444551594?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/5775588718444551594/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/critica-de-el-hechizo-de-caissa-en-las.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/5775588718444551594'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/5775588718444551594'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/critica-de-el-hechizo-de-caissa-en-las.html' title='RESEÑA DE EL HECHIZO DE CAISSA EN LAS PROVINCIAS'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-KstbHz1AYqI/TVglbtNBQDI/AAAAAAAAAFA/p5HjN9YY1NU/s72-c/lasprovincias12feb2012.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-5517193968094049375</id><published>2011-02-11T21:11:00.001+01:00</published><updated>2011-02-12T08:02:24.584+01:00</updated><title type='text'>LAS HUELLAS DE LAS LETRAS</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;”La prudencia de los sabios y la experiencia de las edades acaso puedan ser preservadas a la posteridad merced a las citas&lt;/i&gt;” Isaac Disraeli&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;“Creo en las hadas”. ¿Recordáis Peter Pan?  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No ha mucho me preguntaron cuánto había de autobiográfico en El Hechizo de Caissa. Los que habéis seguido este blog y la narración que en él se hace desde el principio sabéis la respuesta a esta pregunta. En realidad hay mucho de sentimientos, percepciones y creencias más o menos ocultas, más o menos reveladas, pero pocas coincidencias entre mis vivencias y las de Marcos o Roberto.  Pero sí hay una cosa que puedo gritar bien alto (como los niños de Nunca Jamás): CREO EN EL PODER DE LAS PALABRAS. Y mi personaje preferido de El hechizo también cree en el poder de las palabras. Ambos creemos que lo escrito, las letras, son imprescindibles para preservar el saber popular, y que las citas, los refranes y los dichos aseguran la trasmisión de un saber arcano, profundo y sabio. De ahí que encabece cada entrada de este blog con una  cita a modo de preámbulo y/o reflexión, y de ahí que lo mismo haga en los diferentes capítulos de El Hechizo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las citas, las sentencias y los refranes pueden parecer pedantería barata, y tienen legiones de detractores, incluso entre los más crueles críticos literarios, pero para mí tiene un poder nemotécnico descomunal, algo así como el poder didáctico del currículum oculto del que hablaba en otra entrada de este mismo blog: parecen triviales, pero dejan huella.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como soy claramente sospechoso de enarbolar la bandera del “inmovilismo cultural” (absurda acusación, absurdo concepto) y defender a ultranza los usos y costumbres lingüísticos del pasado (creo haberlo dejado muy claro a lo largo de todo este blog criticando abiertamente los argots tecno-modernos) no sé si me creeréis cuando os digo que me aterra un futuro donde nuestro léxico se resuma a un millar de vocablos, donde nuestra memoria no sea sonora (“la musicalidad del refrán, del dicho, de la cita”) y todo sean código binarios, unos y ceros. Seguro que alguno pensará que soy un pesimista apocalíptico y otros muchos me tacharán de…. (“escríbase lo que se quiera aquí”), si digo que me apena cuando me llaman burro o inculto al utilizar expresiones, construcciones, conectores o vocablos del tipo &lt;i&gt;mayormente, en llegando, por mor  de, a fuer de, empero, ora bien,&lt;/i&gt;… Vaya que reconozco que son arcaicos y poco dados a emplearse en registros lingüísticos cotidianos. Pero la alternativa, los &lt;i&gt;mola un mazo, estas que flipas, etc…&lt;/i&gt; me seducen muy poquito. Vale, vale, hay un término medio, lo sé. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero siempre nos quedarán las citas como recordatorio de la musicalidad de nuestro lenguaje. Porque cualquiera de los encabezamientos de este blog me impulsa a&amp;nbsp; reflexionar mucho más que la “customización” del lenguaje. ¿A vosotros no? No mintáis. De hecho muchos de los comentarios que habéis escrito en este blog hacen referencia  a la cita más que al texto. Amáis el lenguaje como yo. Os cuesta reconocerlo pero vosotros, como yo, como Roberto, creéis en el poder de las palabras.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un pequeño recorte:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;«Cuenta la leyenda que primero fueron las palabras, y fueron ellas quienes crearon las ideas, los objetos, los seres y los sentimientos. Y que la vida sólo es su molde, su parte visible. Aquí, acaba la leyenda. Entre leyendas y realidades, las palabras emergen, tejen historias, las historias crean vidas y la vida retoma de nuevo la palabra.»&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;YO CREO EN EL PODER DE LAS PALABRAS ¿Y vosotros?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-5517193968094049375?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/5517193968094049375/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/las-huellas-de-las-letras.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/5517193968094049375'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/5517193968094049375'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/las-huellas-de-las-letras.html' title='LAS HUELLAS DE LAS LETRAS'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-8873075275946811282</id><published>2011-02-11T09:38:00.001+01:00</published><updated>2011-02-13T10:03:18.925+01:00</updated><title type='text'>ENTREVISTA EN LASPROVINCIAS.ES</title><content type='html'>En la edición de Las Provincias.es de ayer aparece una entrevista que me hicieron en vídeo. Aquí la tenéis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-f22eb4099edfab74" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true"&gt;&lt;param name="flashvars" value="flvurl=http://v12.nonxt5.googlevideo.com/videoplayback?id%3Df22eb4099edfab74%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331395972%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D1E88C0C00C9E58D5C9843710CA7B48D7AD3DE123.82F4D1D64506D3E8A7F8FC925B70306E3373394%26key%3Dck1&amp;amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3Df22eb4099edfab74%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3Do3nNNoiGlGvYKK-pypDqdpkgSHk&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;ps=blogger"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/get_player" type="application/x-shockwave-flash"width="320" height="266" bgcolor="#FFFFFF"flashvars="flvurl=http://v12.nonxt5.googlevideo.com/videoplayback?id%3Df22eb4099edfab74%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331395972%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D1E88C0C00C9E58D5C9843710CA7B48D7AD3DE123.82F4D1D64506D3E8A7F8FC925B70306E3373394%26key%3Dck1&amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3Df22eb4099edfab74%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3Do3nNNoiGlGvYKK-pypDqdpkgSHk&amp;autoplay=0&amp;ps=blogger"allowFullScreen="true" /&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.lasprovincias.es/videos/plato-lp/entrevistas/784687638001-sopa-letras-fernando-ortega-j100211-0.html"&gt;http://www.lasprovincias.es/videos/plato-lp/entrevistas/784687638001-sopa-letras-fernando-ortega-j100211-0.html&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-8873075275946811282?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.lasprovincias.es/videos/plato-lp/entrevistas/784687638001-sopa-letras-fernando-ortega-j100211-0.html' title='ENTREVISTA EN LASPROVINCIAS.ES'/><link rel='enclosure' type='text/html' href='http://www.lasprovincias.es/videos/plato-lp/entrevistas/784687638001-sopa-letras-fernando-ortega-j100211-0.html' length='0'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/8873075275946811282/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/entrevista-en-lasprovinciases.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/8873075275946811282'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/8873075275946811282'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/entrevista-en-lasprovinciases.html' title='ENTREVISTA EN LASPROVINCIAS.ES'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-1526041500404433301</id><published>2011-02-08T21:20:00.003+01:00</published><updated>2011-02-13T20:01:07.579+01:00</updated><title type='text'>NOTICIA EN EL MUNDO</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una entrada sin cita ni demasiado texto. Una mininoticia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En la edición de Valencia de El Mundo de hoy 8 de febrero, en las páginas de cultura, sale la noticia de la publicación de El Hechizo de Caissa, la ilustración de la portada que ya conocéis y el extracto de una pequeña entrevista que me hicieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-OEuXL-18OI4/TVgqYo3LsXI/AAAAAAAAAFE/rre8AZa09oo/s1600/mundo8feb.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-OEuXL-18OI4/TVgqYo3LsXI/AAAAAAAAAFE/rre8AZa09oo/s1600/mundo8feb.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-1526041500404433301?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/1526041500404433301/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/noticia-en-el-mundo.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/1526041500404433301'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/1526041500404433301'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/noticia-en-el-mundo.html' title='NOTICIA EN EL MUNDO'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-OEuXL-18OI4/TVgqYo3LsXI/AAAAAAAAAFE/rre8AZa09oo/s72-c/mundo8feb.png' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-3732660004871050541</id><published>2011-02-08T05:45:00.000+01:00</published><updated>2011-02-08T05:45:56.537+01:00</updated><title type='text'>LECTURAS</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;”&lt;i&gt;Quizás no haya un día de nuestra infancia que hayamos vivido con tanta plenitud como aquellos que creemos haber dejado sin vivir, lo que hemos pasado con un libro preferido&lt;/i&gt;”  Marcel Proust.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Recuerdo que mi amigo Antonio, en la primera sesión del taller literario que realicé y del que ya os he hablado en varias ocasiones, formuló una interesante pregunta: si sólo nos dieran una única y excluyente posibilidad, ¿qué preferiríamos: escribir o leer? Casi por unanimidad - y eso que se trataba de un colectivo de escritores o futuros escritores- venció la lectura.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y es que es así. Al margen del mero placer, la base de un buen escritor (o no tan bueno, no importa) son sus lecturas. Aprendemos de cómo escriben otros fijándonos en su tratamiento de los personajes, en cómo estructuran la trama, en las construcciones de las frases, en las descripciones, en los detalles que registran, en su léxico, en los registros lingüísticos que emplean según los momentos y los casos, en los argumentos que nos presentan, en sus diálogos, en la estructura temporal de la acción, en el tono y la forma, en... mil detalles que te convierten no sólo en un simple y pasivo lector (¡la lectura NUNCA es pasiva!), sino también en un estudiante de la escritura. Incluso tengo buenos recuerdos de algunos libros, no porque me gustase la historia, sino porque la estructura, o el epílogo, o un personaje concreto me impresionó, y tomé nota mental (o escrita) de ello. Es la diferencia entre leer para disfrutar y punto, o leer para disfrutar.., y para aprender a escribir. Por que no existe escritor autodidacta, ya que todos hemos aprendido de lo leído. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Creo sinceramente en la lectura (en el hábito continuado de leer) como el sustrato principal de la cultura. Y no acepto que las nuevas formas de aprendizaje audiovisual puedan sustituir los aprendizajes leídos. Si acaso, complementarlos. Ya sé que es un tema polémico, pero creo que somos lo que leemos. El hecho de que el acto lector sea más esforzado que la mera contemplación audiovisual puede parece un hándicap para los nuevos gurús de la psicopedagogía. Para mí&amp;nbsp; ES UN VALOR AÑADIDO. Porque creo en la fortaleza y durabilidad de los aprendizajes labrados con el esfuerzo. Y leer es, potencialmente, la mejor herramienta educativa. Aceptaré gustoso todos los comentarios de réplica que deseéis. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;He asistido a varias presentaciones de libros de diferentes autores, y en muchas de ellas el público formula una pregunta muy concreta al autor: ¿cuál es tu libro preferido o el libro qué más te ha marcado? Interesante pregunta de difícil respuesta. Pensadlo vosotros mismos. Pensad cuál de todas vuestras lecturas es vuestra predilecta o cuál os ha marcado más. Aquí van mis respuestas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Respecto a géneros: soy un enamorado de la novela histórica. Santiago Posteguillo, Collen Mc Cullough, Saylor, Renault y Gisbert Haefs son mis autores preferidos, junto con los clásicos Yourcenar y Graves. ¿Títulos? Supongo que decir uno es muy complicado e injusto, pero me decanto por el Aníbal de Haefs.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Soy y fui poco lector de cómics, pero sin duda &lt;i&gt;yo soy mucho de&lt;/i&gt; Astérix.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Respecto a narrativa en general, mis gustos son variopintos. Disfruté con Los Pilares de la Tierra (me niego a categorizarla como histórica), leo todo lo que escribe Pérez Reverte (y algunos de sus títulos me gustan mucho más que otros), idolatro Cien años de Soledad, y destaco dos títulos semidesconocidos que me encantaron: La piel fría y Médicos y Traficantes.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿El libro que me marcó? Otra pregunta difícil. Supongo que por su incidencia en El Hechizo de Caissa, debo citar  La variante Lunenburg, de Mauresing. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Lo último que he leído? Venganza de Sangre, de Sebas Roa, una fabulosa novela de aventuras medievales muy recomendable.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿El libro que más veces he releído? Esta es fácil. El Aníbal de Haefs. Una obra maestra. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un interesante ejercicio reflexivo: haceos estas mismas preguntas y veréis que quizás las respuestas no sean tan obvias. Y si queréis, ilustradnos a todos con vuestras contestaciones en los comentarios, que siempre es bueno escuchar o leer recomendaciones variadas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-3732660004871050541?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/3732660004871050541/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/lecturas.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/3732660004871050541'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/3732660004871050541'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/lecturas.html' title='LECTURAS'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-9031302587855390392</id><published>2011-02-05T13:52:00.001+01:00</published><updated>2011-02-05T16:05:52.065+01:00</updated><title type='text'>CARTA DE INVITACIÓN A LA LECTURA</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;i&gt;"Hay cosas conocidas y&amp;nbsp; cosas desconocidas, y en el medio están las puertas&lt;/i&gt;" Jim Morrison&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Puesto que ya está publicada en la web de la editorial Viceversa, os pego la carta de invitación a la lectura de El Hechizo de Caissa que escribí. Se trataba de animar al lector que veía el libro en una estantería a hojear/ojear el libro, a modo de puerta de entrada.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: blue; text-align: justify;"&gt;Saludos, amigo lector.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: blue; text-align: justify;"&gt;Siempre he sentido curiosidad por los personajes marginales. Me fascina esa presencia callada del frikie, como se dice ahora, del  bicho raro, del niño tímido y apocado que no gusta de correr tras el balón, del rarito que tiene intereses y aficiones diferentes a la mayoría. Al hombre le gusta tanto ser especial como le asusta ser diferente. Y qué mejor contraste para un activo deportista de contacto y profesor de educación física como yo que un deportista sedentario, que un ajedrecista. Sobre esta idea navega mi inquietud literaria, y arraiga en mis recuerdos infantiles.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: blue; text-align: justify;"&gt;Recuerdo un gozoso día de uno de mis primeros cumpleaños. Mi tío Enrique, que en paz descanse, a la sazón mi padrino, se me acercó y me entregó un objeto rectangular envuelto en papel de regalo. “Toma, turrón”, me dijo a modo de felicitación. Abrí el envoltorio descuidadamente para descubrir que el turrón de mi tío Enrique era un juego de ajedrez magnético. Ahora me sonrío cuando recuerdo la expresión “dulzura de los inicios”. ¡Qué apropiado símil! Aquel obsequio se convirtió pronto en mi silencioso acompañante. &lt;/div&gt;&lt;div style="color: blue; text-align: justify;"&gt;Pasaron los años en los que olvidé mi afición dedicándome a otros menesteres, y el destino me encontró de nuevo en un tablero. Para entonces las cicatrices de la juventud me animaron a aceptar el reto de aquella olvidada pulsión. Al principio fue un juego, luego un placer oculto, más tarde fue deporte y aún hoy lucho por dirimir si es una obsesión enfermiza o una válvula de escape imprescindible en mi vida. Pero coincidió que por aquel entonces yo ya me dedicaba a jugar al tetris con las palabras, a emborronar folios, y era tanto lo que me sugería aquel fascinante mundo, que no pude resistirme al impulso de escribir sobre él. Había leído mucho sobre la personalidad de los campeones del mundo, de los Grandes Maestros, de los genios. Pero ¿qué hay del simple aficionado hechizado por el influjo de Caissa, la diosa del ajedrez? Ese era el núcleo de mi interés. &lt;/div&gt;&lt;div style="color: blue; text-align: justify;"&gt;Este no es un libro técnico de ajedrez. No es necesario conocer ninguna técnica, ni jugada, ni siquiera conocer las normas por las que se rige el juego. Es un libro que versa sobre la vida, sobre el amor juvenil, sobre el honor deportivo, sobre la incomprensión, sobre nuestras más secretas obsesiones y sobre el auténtico significado de la palabra triunfo. No es una novela para aprender ajedrez, sino para aprender a gozarlo.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: blue; text-align: justify;"&gt;Creo necesario sincerarme con el lector y reconocerle que la fase de documentación de esta novela fue tan larga como gratificante. Cuando comencé a escribir El hechizo de Caissa me obligué a documentarme en profundidad, lo que suponía convertirme en ajedrecista, sentir lo mismo que siente Marcos, el protagonista y narrador, gozar y sufrir como él y con él, en las victorias, en las derrotas, en la larga e inconclusa ruta del aprendizaje... Lo cierto es que ahora no sé si soy un escritor que ha narrado una historia ambientada en el maravilloso universo del ajedrez o un ajedrecista que ha escrito lo que siente. Ahora ya soy un esclavo de la diosa Caissa. Para conocerla tuve que acercarme mucho, y caí en sus redes. Me hechizó. He pagado con gusto el precio, y sólo deseo que a ti, lector, te guste tanto leer esta historia como a mí me ha apasionado su escritura.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: blue; text-align: justify;"&gt;Si decides leer esta novela, prepárate a descubrir un mundo fascinante tras el contraste albinegro del tablero, tras la evidencia lúdica de las figurillas de madera, tras el secreto que esconde el pasado de sus protagonistas. Y tal vez identifiques en tu interior a algún niño olvidado que recibió una pastilla de turrón y renunció a sus anhelos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: blue; text-align: justify;"&gt;Bienvenido al reino de Caissa, y no olvides que detrás de toda historia siempre hay algo más. Si quieres descubrirlo conmigo, ¡adelante! porque “La ronda final está expuesta”…&lt;/div&gt;&lt;div style="color: blue; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: blue; text-align: justify;"&gt;Fer Ortega&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Quizás algún lector incondicional de este blog, o algún curioso interesado en el hechizo ya haya descubierto que en la web de la &lt;a href="http://www.editorialviceversa.com/files/llibre_pdf.php?id=65"&gt;editorial viceversa&lt;/a&gt; se ofrece a la lectura en pdf el primer capítulo de El Hechizo de Caissa. Una puerta de entrada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-9031302587855390392?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/9031302587855390392/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/carta-de-invitacion-la-lectura.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/9031302587855390392'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/9031302587855390392'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/carta-de-invitacion-la-lectura.html' title='CARTA DE INVITACIÓN A LA LECTURA'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-6012713236624815450</id><published>2011-02-02T05:56:00.006+01:00</published><updated>2011-02-02T18:21:39.586+01:00</updated><title type='text'>LA PREGUNTA DEL MILLÓN</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;”&lt;i&gt;Yo nunca busco temas, dejo que los temas me busquen y yo los eludo, pero si el tema insiste, yo me resigno y escribo&lt;/i&gt;.”  Jorge Luis Borges.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;¿Se es escritor con un único libro publicado? &lt;i&gt;Por una mosca que maté, matamoscas me llamaron...&lt;/i&gt; Y, ¿el escritor nace o  se hace? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Vale. Ya oigo a algunos argumentar que ambas cosas, que el ambiente y la educación hacen mucho, que tus lecturas anteriores, que tu formación en cursos, clases, prácticas…, pero que también hay que tener algo de chispa, de inspiración, de talento...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo creo que el segundo argumento muchas veces es más una excusa para no intentarlo que una evidencia empírica. De lo del primer argumento estoy absolutamente convencido, y de no ser así mal profesional de la educación sería.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;He sido un poco injusto con algunos amigos y compañeros. Concretamente en la entrada titulada “Las apariencias engañan”, donde me sorprendía que se extrañasen de que yo fuese capaz de escribir un libro. Digo que he sido injusto porque con sinceridad también a mí me sorprende, no porque me sienta incapaz para ello, sino porque hace bien poco no me podía imaginar como escritor. Como respuesta a la entrada de hoy me gustaría que hubiese varios comentarios, porque creo que necesito ayuda para aclararme, para dilucidar mi naturaleza, sobre todo me interesan las opiniones de los que más me conocéis, pero de todos en general. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Durante toda la secuencia del blog he narrado cómo me enamoré de Caissa y cómo escribí El Hechizo, así como mis motivaciones. No sé si he querido engañarme a mí mismo (o a vosotros), o si en algún momento he dado la impresión de ser más una cosa u otra pero, ¿qué soy?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a) Un ajedrecista que ha escrito una historia de lo que conoce.&lt;br /&gt;b) Un escritor que se ha documentado en profundidad para escribir una novela enmarcada en el mundo del ajedrez.&lt;br /&gt;c) No, ni lo pienses. No vale decir que las dos cosas. Esa es la respuesta fácil, tibia, sin compromiso, muy diplomática y absolutamente inútil. No me ayuda en nada.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;DIÁLOGO INTERNO. Argumentos a favor de la opción a:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;ol&gt;&lt;li&gt;Fer, tú nunca has tenido inquietudes literarias. Porque sí, te encanta leer, eres un tío claramente de “letras”, pero hasta hace cuatro días no habías escrito nada.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Querías contar algo del mundo ajedrecístico, ese universo que te tenía subyugado. Pero no se te ocurriría (ni sabrías) escribir una novela romántica, o un poema, o ciencia-ficción, o novela histórica, o misterio, o novela negra, o fantástica, o… Tu primer intento de escritura fue también una historia ajedrecística (EODC ¿¿recordáis?). No sabes escribir de otra cosa. Eres monotemático y soso.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Cuando me di cuenta de lo mal jugador que era probé a abordar el ajedrez en otra vertiente. Fue una huida hacia delante para evitar deprimirme por ser un fracasado deportivamente (¡sólo 1920 de ELO después de 15 años!). Sabías que ya no podías mejorar tu juego, pero que no podías dejar de pensar en él. Por eso escribiste el hechizo.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? ¿El ajedrez o la escritura? Cronológicamente…, el ajedrez. Está claro ¿no?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Ya has intentado un segundo proyecto –nada relacionado con el ajedrez- y has fracasado, has abandonado a las veinte páginas. ¿Acaso lo has olvidado?&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;DIÁLOGO INTERNO. Argumentos a favor de la opción b:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;ol&gt;&lt;li&gt;Bueno, he escrito una novela ¿no? Y ha gustado (al menos a mi mamá y mi  papá, jeje).&lt;/li&gt;&lt;li&gt;(Los que habéis leído el borrador tenéis ventaja). Pero la novela, aunque está enmarcada en el mundo ajedrecístico, no habla de ajedrez. Habla de sentimientos, de relaciones paterno-filiales, de maduración y crecimiento personal, de la adolescencia, de la integración, del amor juvenil, de la educación, de la singularidad, de la amistad, del agon, de cómo afrontar la vida, de aficiones y obsesiones, de… El ajedrez es más una excusa (permanente, pero no tan esencial como pueda parecer) que un tema exclusivo. Más bien es un tema “vertebrador”.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Bueno, prescindamos de lo del argumento. ¿Qué hay de la forma? Habrá que esperar a que los lectores la critiquen. De momento, una incógnita. &lt;/li&gt;&lt;li&gt;Desde que acabé el primer borrador del hechizo, hace casi ya dos años, apenas he jugado. Quizás mi objetivo era ese, escribir la novela, y una vez cumplido ya no necesito tanto ajedrez. De hecho, todo lo que hice antes del hechizo (organizar torneos, estudiar historia-aperturas-teoría, dar clases, jugar a nivel medio-alto, navegar en internet por páginas de aprendizaje-juego-actualidad, jugar matches individuales, jugar a al ciega, etc…) ya no lo hago. Casi ni juego. Casi ni me acuerdo de jugar.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Bueno, también he escrito este blog… ¿eso cuenta? Claro que para escribir en el blog no hace falta demasiado talento.&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; AJEDRECISTA    5   -      ESCRITOR   5&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo sé cuándo desempataré: si alguna vez consigo escribir una segunda novela.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Será la cita de Borges la solución a la pregunta del millón?&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoy sí me encantaría leer vuestros comentarios. Venga, sed buenos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-6012713236624815450?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/6012713236624815450/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/la-pregunta-del-millon.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/6012713236624815450'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/6012713236624815450'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/02/la-pregunta-del-millon.html' title='LA PREGUNTA DEL MILLÓN'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-4370217617697420658</id><published>2011-01-31T07:06:00.000+01:00</published><updated>2011-01-31T07:06:13.050+01:00</updated><title type='text'>¿EBOOK? EL DINOSAURIO OPINA</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;”&lt;i&gt;La humanidad progresa. Hoy queman mis libros; siglos atrás me hubiesen quemado a mí&lt;/i&gt;” Sigmund Freud.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tranquilos. No me apetece hablar de la Ley Sinde, sino del ebook (vaya lo que por aquí conocemos como libro electrónico). Y por otra parte, la cita del encabezamiento es más un chiste que otra cosa, aunque se pueda (o quiera) interpretar que detrás hay mucho más.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Recuerdo que no hace mucho asistí a una conferencia sobre el futuro del libro y hablaron de este tema con profusión. Mi admirado Santiago Posteguillo contó una anécdota-historia de hace algunos milenios, cuando en la época de los rollos y los  pergaminos se dudaba de la implantación de esa novedad tecnológica que luego  bautizamos como “libro”. Han pasado miles de años, y ahí sigue. Pero es cierto lo que dice el dicho, “que toda novedad es siempre sospechosa”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como soy un negado para esto de las nuevas tecnologías, pese a este blog, y me enredo con facilidad en la ambigua versatilidad de ese incomprensible metalenguaje lleno de acrónimos, siglas y anglicismos (megacontratropocientospixeles.., kilogigasterabyesalrequetecopónbendito.., acabasdesertaggeadoenelmurode...¡jodercómoacojonaesto!, bannerizadostwittersdelwalldelfacebook, algoritmocustomizadosblablabla...), no discutiré la “potencia” del ebook, las “bondades” tecnológicas de la lectura &lt;i&gt;pantallar&lt;/i&gt; (este vocablo no existe, lo sé, pero ya entendéis a qué me refiero) y la rebelde reivindicación de fin del monopolio editorial frente al difuso concepto de piratería versus libertad de expresión/ prensa/ navegación/ compartirconocimientosyservicios. Perdonad tanta licencia en el lenguaje, pero al fin y al cabo de esto va esta entrada. De que si algo es “tecnológico” aceptamos cualquier palabreja (o artilugio, o verdad absoluta “que sale en internet”) por ridícula y ambigua que resulte, y además, como no hables con ese argot eres un completo ignorante en “nuevas tecnologías”.., vaya.., un completo ignorante. Bueno, a lo que iba. El que quiera que entre en esa guerra de la Ley Sinde y demás, o se contente con mentar a la malvada SGAE como argumento balsámico. Yo sólo escribiré un par de recuerdos y un par de reflexiones.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Recuerdo 1: Una “profética” canción (¡en inglés!): Video killed the radio star... Ja, ja.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Recuerdo 2: No hace muchos lustros las máquinas de juego del ajedrez auguraban el final de las competiciones humanas. Son tan potentes (y ahora lo son el software de juego, mucho más que los humanos) que nadie “querría” jugar con un humano, mucho más débil. Vaya estupidez. El jugador lo que quiere es agon, lucha, vivencias físicas, respirar el aire de su adversario, tocar madera. Y hoy, todo ese “maravilloso” software se utiliza para el estudio y el aprendizaje y análisis, pero el hombre sigue queriendo jugar con hombres, y pese a la proliferación del ajedrez on-line, seguimos jugando hombres contra hombres, los auténticos protagonistas, y las máquinas siguen siendo convidados de piedra.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Reflexión 1: El ebook (y el Ipad, y el emule, y Facebook, y...) es maravilloso...cuantitativamente. No critico la calidad, sino que enfatizo la cantidad.  En la palma de mi mano puedo tener la Biblioteca Nacional, o la discografía completa de 850.000 grupos musicales y cómo mola presumir ante los amigos de “lo mucho que tengo”. Cabría preguntarse (con la mano en el corazón), si tendremos tiempo para escuchar a esos 850.000 grupos, o leer un millón de novelas. Cabría preguntarse (con la mano en el corazón) si en el metro, en la cama junto a la parienta o en el retrete, preferiré la pantallita al papel (ya estoy oyendo a los que dicen que quizás tú no, pero que nuestro hijos sí, ¡joder vivamos el presente!). Cabría preguntarse (con la mano en el corazón) si los 945 amigos que tengo en facebook se emborracharán conmigo cuando me deje mi novia, y me ayudarán en la mudanza y... Cabría preguntarse, lo sé, cuánto tiempo me ahorro sin tener que ir a la librería a comprar el libro, y cuánto espacio ahorro (¿para qué voy a tener libros en la estantería?), eso sí, suponiendo que la visión de un mueble de madera repleto de títulos no te emocione (como a mí) o cada visita a una librería (¡y no digamos a una biblioteca!) sea para ti una auténtica “inversión” en tiempo realmente vivido. Vaya, que no niego la descomunal potencia “cuantitativa” del ebook, pero ¿no será precisamente este sobrevalorado principio de masificación lo que realmente nos deslumbra? Y eso sin considerar el hecho de que, o tienes un ebook, o no estás a la última (vulgo: eres un dinosaurio que todavía arrastra toneladas de papel... huy ¡qué poco ecológico!). O sea, ese factor “moda” del que se vale la floreciente industria tecnológica, carente de todo escrúpulo y capaz de hacer malabarismos con el sustantivo NECESIDAD con una destreza asombrosa. Pero lo peor es que acabamos creyendo (y cayendo) en esa necesidad, únicamente por la presión social. ¿De verdad “necesito” una Blackberry?  Ah, claro, es que “vuelca” los correos en tiempo real y puedo consultarlos al momento. Con la mano en el corazón, ¿cuántos necesitamos realmente eso? Pero es molonudo, ¿verdad?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Reflexión 2: Mola todo lo que es gratis. Moraleja: el ebook es un chollazo. ¿Moraleja? Estupidez, diría yo sin ánimo de ofender. De nuevo nos autosugestionamos con un falso concepto de necesidad. No se trata de si se piratea o no. Se trata de si tengo necesidad de hacerlo. De si esa necesidad es mía o me la meten a presión.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cantidad y gratuidad. ¿Cuánto pesan en la balanza? ¿Necesidad? ¿Necesito un ebook? Chico, que no lo veo. No lo veo. Que no veo que porque sea "tecnológico" tenga que ser mejor. Y desde luego, no veo que por ello tenga que ser "necesario".&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Vale, llamadme lo que queráis. Tengo espaldas anchas. Pero hasta nueva “orden” (las  miserias de vivir en sociedad) yo sigo prefiriendo el libro de papel, el olor a tinta, las anotaciones al margen, los marcapáginas, y no concibo un solo día de mi existencia sin llevar un libro en la mochila, ni me veo anotando un pensamiento, una idea, una lista de la compra en una Blackberry. Tanta "virtualidad", tanta electrónica "aplicada" se me atraganta.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-4370217617697420658?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/4370217617697420658/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/01/ebook-el-dinosaurio-opina.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/4370217617697420658'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/4370217617697420658'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/01/ebook-el-dinosaurio-opina.html' title='¿EBOOK? EL DINOSAURIO OPINA'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-3106056247018728090</id><published>2011-01-28T09:11:00.000+01:00</published><updated>2011-01-28T09:11:00.524+01:00</updated><title type='text'>A HOMBROS DE GIGANTES</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;”&lt;i&gt;Mientras los ríos corran al mar, hagan sombra a los valles los montes y haya estrellas en el cielo, debe durar la memoria del beneficio recibido en la mente del hombre agradecido&lt;/i&gt;.” Virgilio.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A veces es nuestra humana vanidad y otras es una ceguera irracional que nos hace olvidar de dónde venimos y sobre quién nos aupamos para alcanzar la suficiente altura que nos permita ver el espectáculo de la vida escasos centímetros por encima de la multitud. Olvidamos que somos parte de ella. Y luego está la (falsa) modestia. Pero claro, eso va con el carácter de cada uno.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo cierto es que todos somos permeables a los cumplidos y escribir un libro es un esfuerzo tal que difícilmente pasa desapercibido el halago a esa debilidad tan bien nutrida por la “sociedad de la excelencia” que se llama vanidad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ya he comentado en anteriores entradas que mi mayor motivo de orgullo es haber acabado algo, ¡por una vez! Ahora reconoceré, y os juro que no es falsa modestia sino el convencimiento de que realmente es lo justo, la ayuda que he tenido (sólo para la documentación, de lo otro ya hablé anteriormente).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Gracias a Alberto, a David, a Juan, a Rafa, a Jaime, a Carlos, a Jose, a Andrés, a Matteo, a Virgilio, a Txistu, a Yago, a Anatoly, a Quique, a Luis, a … ¿Que quiénes son? Todos los rivales con los que he jugado cada una de mis partidas de ajedrez. Ellos son los responsables de todos los sentimientos que intento trasmitir en la novela, de todas las vivencias que me llevaron a plasmar en el hechizo lo que Marcos, el protagonista, vive, sufre y experimenta. Sin ellos, el hechizo hubiera sido otro, o directamente no hubiera existido. Y tengo que estar agradecido a toda la comunidad ajedrecística porque ellos me han descubierto un mundo maravilloso, peculiar, cruel en ocasiones, mágico en otras,.., ese mundo que intento mostrar en El Hechizo de Caissa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Gracias a Alexei, Emmanuelle, Alexander, José Raúl, Bobby, Garry, Tolya, Paul, y sobre todo a Mijail, esos gigantes - que decía Robson en “Los siete pecados capitales del ajedrez”- sobre cuyos hombros avanzamos. Porque es muy fácil hablar de la excelente técnica, o comprensión posicional, o capacidad táctica de un Topalov, o Carlsen, o Anand, olvidando que no existirían -como lo que son- si antes no les hubiera precedido un Kasparov, y antes de éste un Karpov, y antes un Fischer, y antes un Tahl, y antes un Botvinnik, y antes un Alekhine. y... Porque todos los aprendizajes en la vida, (¡y no digamos en el ajedrez!) se fundamentan en un principio acumulativo, por mucho que determinados individuos puedan con su genialidad (de ahí el concepto de genio) provocar una revolución cognitiva capaz de dinamitar los límites de un sistema de creencias o conocimientos aceptados como válidos. Y esto es así, nos guste o no, en todas las esferas de la vida. Somos lo que aprendemos y ello se lo debemos a quienes nos precedieron, llámense maestros, compañeros, antecesores o padres. Aunque a veces nos cueste reconocerlo y sea políticamente muy correcto poner a parir lo antiguo, llamarlo obsoleto y hablar de la modernidad, de la tecnología o de las nuevas formas de comunicación como si hubiésemos descubierto el nirvana definitivo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La humana vanidad es tan veleidosa que a veces nos creemos alguien por alcanzar un logro que sin la participación de esos “gigantes” hubiera sido absolutamente imposible.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero al margen del comentario genérico sí me gustaría desde este blog romper una lanza a favor de los genios anónimos de este polémico arte. Porque todos conocemos los nombres y apellidos de los más grandes arquitectos, pintores, escritores, músicos o cineastas, y muy pocos reconocen la genialidad en Mijail, Boris, Bobby o Alexandre. No pretendo comparar manifestaciones artísticas tan diferentes, ni entrar de nuevo en la consabida discusión de cuál es la auténtica naturaleza del ajedrez o cuánto tiene de arte, pero os aseguro que esos &lt;i&gt;monstruos &lt;/i&gt;son auténticos creadores. Eso sí, y ahí está el problema, para entender esto antes es necesario haber combatido a muerte en el reino de Caissa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dos confesiones:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;1.En todo el libro sólo hay unos pocos párrafos que no tuve que corregir ni una sola coma: los agradecimientos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;2.De todos los halagos recibidos (algunos protocolarios, alguno malintencionado y no exento de sarcasmo, pero la inmensa mayoría sinceros), sólo hay uno que me inundó el corazón. Fue mi amigo Antonio, el creyente de mi blog, el ángel de la guarda del hechizo, que al acabar de leer el borrador inicial, y entre muchas otras observaciones, me dijo: “&lt;i&gt;en cuanto he acabado la novela me han entrado unas ganas enormes de jugar una partida&lt;/i&gt;...”&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Qué más se puede pedir?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-3106056247018728090?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/3106056247018728090/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/01/hombros-de-gigantes.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/3106056247018728090'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/3106056247018728090'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/01/hombros-de-gigantes.html' title='A HOMBROS DE GIGANTES'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-8228261224318811332</id><published>2011-01-25T09:31:00.001+01:00</published><updated>2011-01-25T09:32:49.981+01:00</updated><title type='text'>LA CONTRAPORTADA</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;”Lo que seduce nunca suele estar donde se piensa” &lt;/i&gt;Gustavo Cerati&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Qué hacemos cuando llegamos a una librería con la idea de adquirir un libro del que no tenemos referencias (en ese caso, no dudamos)? Por orden, solemos seguir el siguiente protocolo:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;1. Leemos el título.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;2. Apreciamos la ilustración de la portada. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;3. Leemos el texto de la contraportada.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;4. Ojeamos algunas páginas, preferentemente las del primer capítulo o leemos el prólogo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo del punto cuatro es muy relativo – según el libro - y generalmente insuficiente. Y todos nos hemos sentido alguna vez engañados por lo tercero, y muchísimas más veces por lo primero y lo segundo, porque a veces se corresponden poco o nada con el texto interior.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Os confesaré que yo estoy satisfecho con la contraportada de El Hechizo porque es muy honrada. Y su redacción es responsabilidad absoluta de los editores – yo no tengo nada que ver- así que el mérito es todo suyo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo cierto es que la contraportada es un elemento muy importante en el marketing de una novela. Compramos por el boca-oído, por la publicidad (directa o encubierta), por criterios o creencias estadísticas (“si ya tiene 100.000 lectores debe ser bueno ¿no?”) y, cuando no hay nada de esto, por el poder de seducción de la contraportada.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Puesto que ya está públicada en internet (sale en el catálogo de la editorial &lt;span class="f"&gt;&lt;span style="color: #767676;"&gt;&lt;a href="http://www.editorialviceversa.com/files/llibre.php?id=65"&gt;http://www.editorialviceversa.com/files/llibre.php?id=65&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; y de la distribuidora &lt;a href="http://www.enlaceseditoriales.es/es/libro/el-hechizo-de-caissa"&gt;www.enlaceseditoriales.es/es/libro/el-hechizo-de-caissa&lt;/a&gt;) aquí os pongo el texto de la contraportada de El Hechizo de Caissa. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: blue; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;“Cuenta el mito que Ares, dios de la guerra, le regaló un ajedrez a la esquiva Caissa para seducirla, y fue así cómo ella se convirtió en la musa del ajedrez.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: blue; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;¿Pero qué sucede cuando una persona es hechizada por Caissa? ¿Puede el ajedrez marcar una vida? &lt;/i&gt;&lt;i&gt;Marcos era sólo un niño cuando abandonó su país. Él ansiaba tener una madre afectuosa, pero en su lugar fue adoptado por Roberto, un hombre severo, solitario y envuelto en un halo de misterio. &lt;/i&gt;&lt;i&gt;Fascinado por las partidas de ajedrez que juegan su padre y su abuelo, Marcos se rebelará ante la negativa de Roberto a enseñarle a jugar y se volcará en el aprendizaje por su cuenta. Pero lo que en un inicio sólo parece un juego se convertirá en una obsesión que le hará gozar y sufrir, conocer lugares y personajes memorables, pagar un precio quizá demasiado elevado e incluso llegar a descubrir un secreto del pasado...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: blue; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;El hechizo de Caissa no es sólo una novela sobre ajedrez, sino que es, ante todo, una novela sobre la iniciación a la vida: sobre los secretos que se esconden detrás de los silencios que separan a padre e hijo, sobre la rebeldía y la desesperada búsqueda de identidad en la adolescencia, y sobre los sueños que perseguimos toda nuestra vida...”&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Juzgad vosotros. Agradeceré comentarios.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-8228261224318811332?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/8228261224318811332/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/01/la-contraportada.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/8228261224318811332'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/8228261224318811332'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/01/la-contraportada.html' title='LA CONTRAPORTADA'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-8767485761526544923</id><published>2011-01-22T12:21:00.003+01:00</published><updated>2011-01-25T17:15:57.684+01:00</updated><title type='text'>LAS APARIENCIAS ENGAÑAN (¿es así, Sr. Bucay?)</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;”Todos ven lo que tú aparentas; pocos ven lo que tú eres” &lt;/i&gt;Niccoló Maquiavelo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;“¿Tú has escrito un libro? No me lo hubiera imaginado”&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;“ Pero será un libro técnico ¿no?”&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;“ ¿Es un libro de texto sobre Educación Física?”&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;“Hay que ver, no te pega nada, tú, tan deportista, tan activo…”&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Comentarios parecidos y otras lindezas de similar calado he escuchado en el último año cuando algún conocido (y, desgraciadamente, también algún amigo) conocía la publicación del Hechizo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es inútil luchar contra unos usos sociales, unas costumbres, una tiranía fundamentada en la forma, en la omnipresencia audiovisual, en la estética y en la apariencia. Vivimos en un mundo donde todos (esto también es una peligrosa generalización gratuita) te hablan de la importancia de aparentar, de que una imagen vale más que mil palabras, de que si no estás en la red con tu foto colgada en el facebook no existes, un universo de cuerpos esplendorosos con musculaturas definidas y bronceadas, de protocolos sociales fundamentados en la imagen, de cánones incomprensibles pero políticamente muy correctos, de  encasillamientos y clichés absurdos e injustos, de sesgos a la personalidad múltiple del ser humano y negación de la versatilidad cultural y creativa del hombre.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así que supongo que tengo que ser comprensivo con quienes no ven en mí más que un “simple” profesor, y además de una materia fundamentada en el esfuerzo físico (¿para qué vamos a utilizar el cerebro?), o acaso un deportista acostumbrado a chocar contra  las defensas, recibir placajes, o golpes, o como mucho ser lo suficientemente “creativo” como para combinar un reverso con un lanzamiento en suspensión… Y claro, nadie puede imaginarme leyendo otra cosa que no sea el Marca, ni mucho menos se imaginan encontrándome disfrazado de rata de biblioteca tomando notas… Y cuando batallo con el portátil seguro que piensan que estoy jugando a algún videojuego o como mucho viendo alguna película de acción (pumba, pumba, ostia, ostia, sangre, sangre…)  y en ningún caso escribiendo algo que no sea un informe académico o una programación de acondicionamiento físico.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La estúpida sugerencia de incompatibilidad entre deporte e intelectualidad es tan ofensiva, absurda y trasnochada, que me niego a comentarla. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Incluso (bienintencionadamente, creo) hay quien se reía y me decía aquello de “&lt;i&gt;ahora tendrás que ponerte un traje cuando hagas una presentación del libro, porque no irás en chándal, supongo…¡Eso no me lo pierdo!”&lt;/i&gt;, como si mi armario sólo contuviese ropa deportiva, como si eso tuviera la más mínima importancia (lo del atuendo, digo, ya sea en una presentación del libro o en cualquier otra ocasión), como si las personas fueran&amp;nbsp; así por cómo visten… Incluso me he apostado una cena con mi hermana por un motivo parecido relacionado con la apariencia estética. Ya os contaré quién gana la apuesta.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No estoy indignado por esos comentarios, aunque pueda parecerlo. Estoy sorprendido de lo vagos que somos (y entono el mea culpa sin rubor, que todos lo hacemos). Preferimos encasillar a las personas por estúpidos clichés laborales o por su atuendo antes que hacer el esfuerzo de conocerlos por lo que realmente son. Es mucho menos esforzado conocer su imagen que su mundo interior (porque todos tenemos uno ¿verdad?).&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-8767485761526544923?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/8767485761526544923/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/01/las-apariencias-enganan-es-asi-sr-bucay.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/8767485761526544923'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/8767485761526544923'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/01/las-apariencias-enganan-es-asi-sr-bucay.html' title='LAS APARIENCIAS ENGAÑAN (¿es así, Sr. Bucay?)'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-2905972682414513008</id><published>2011-01-19T07:38:00.002+01:00</published><updated>2011-01-19T07:39:44.474+01:00</updated><title type='text'>TALLER LITERARIO DE ANTONIO PENADÉS</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;"&lt;i&gt;El arte más importante del maestro es provocar la alegría en la acción creadora y el conocimiento&lt;/i&gt;" Albert Einstein.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: red; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Que quién es Antonio Penadés? Fuera máscaras.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Antonio es el "Creyente del relato de este blog. Mi guía, tutor, maestro y amigo, y sin el cual el Hechizo nunca hubiera visto la luz. Ya os conté que asistir a su taller literario sobre Novela Histórica fue una experiencia reveladora y la catapulta que me proyectó hasta el Hechizo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Muchos me habéis preguntado por el taller literario que hice (hay tres entradas anteriores hablando sobre él), así que os comento que Antonio organiza anualmente el taller y que si alguno quiere asistir a él, no tiene más que inscribirse. Os pego los datos abajo y si alguno está interesado en la literatura y la escritura, os invito a seguir mi ejemplo. Para mí fue una decisión acertadísima, como podéis imaginar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Este año las sesiones se celebrarán los viernes por la tarde (de 17:30 a 19:30 horas) entre el 11 de febrero y el 15 de abril. El lugar, el de siempre (y van ya seis ediciones): la Sala de conferencias del Museo L’Iber, en la calle Caballeros, 22 de Valencia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se trata de un curso teórico, complementario del que Santiago Posteguillo (autor de la maravillosa trilogía sobre Escipión: Africanus, Las Legiones Malditas, La traición de Roma) impartirá a su finalización (con un componente mucho más práctico). Antonio hablará de Literatura -y de la vida misma- y tratará acerca del método para la composición literaria.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un curso en un marco impresionante, el del Museo histórico L’Iber, cuyo mayor activo es, sin duda, la posibilidad que brinda de conocer gente interesante y a la vez interesada en ese adictivo mundo que es la Literatura.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Sesión 1, viernes 11.02.11:&lt;br /&gt;Tema: Presentación. Análisis de los motivos que llevan a una persona a escribir.&lt;br /&gt;Sesión 2, viernes 18.02.11:&lt;br /&gt;Tema: Las fuentes de la ficción: la biografía personal y la imaginación.&lt;br /&gt;Sesión 3, viernes 25.02.11:&lt;br /&gt;Tema: El método de la escritura.&lt;br /&gt;Sesión 4, viernes 04.03.11:&lt;br /&gt;Tema: El tema y el argumento.&lt;br /&gt;Sesión 5, viernes 11.03.11:&lt;br /&gt;Tema: Los personajes.&lt;br /&gt;Sesión 6, viernes 25.03.11:&lt;br /&gt;Tema: La forma, el estilo y el tono.&lt;br /&gt;Sesión 7, viernes 01.04.11:&lt;br /&gt;Tema: El género de la novela histórica I. Charla de Alejandro Noguera acerca de la fase de documentación histórica.&lt;br /&gt;Sesión 8, viernes 08.04.11:&lt;br /&gt;Tema: El género de la novela histórica II. Participación de Antonio Garrido.&lt;br /&gt;Sesión 9, viernes 15.04.11:&lt;br /&gt;Tema: Sesión impartida por Santiago Posteguillo. Análisis de su obra y conclusión del curso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si alguno está interesado entrar en: &lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.hislibris.com/textos/taller_literario_antonio_2011.pdf"&gt;http://www.hislibris.com/textos/taller_literario_antonio_2011.pdf&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-2905972682414513008?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/2905972682414513008/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/01/taller-literario-de-antonio-penades.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/2905972682414513008'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/2905972682414513008'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/01/taller-literario-de-antonio-penades.html' title='TALLER LITERARIO DE ANTONIO PENADÉS'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-771426144534444159</id><published>2011-01-18T16:07:00.003+01:00</published><updated>2011-01-18T18:19:24.350+01:00</updated><title type='text'>LA PORTADA</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;”Por buen comienzo espera la buena andanza” &lt;/i&gt;Arcipreste de Hita.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La entrada del blog de hoy sirve únicamente para presentaros la portada del libro, el comienzo gráfico. Esta es la imagen que debéis buscar en las librerías, y para no olvidarla la colgaré a partir de hoy en el encabezamiento titular del blog, sustituyendo a esa dama sobre fondo escaqueado que nos ha acompañado hasta ahora (gracias Nacho por el diseño que te curraste...)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/TTAvbSOQMnI/AAAAAAAAACo/fvvFxzOXh1Y/s1600/portada+Hechizo+de+Caissa.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="640" src="http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/TTAvbSOQMnI/AAAAAAAAACo/fvvFxzOXh1Y/s640/portada+Hechizo+de+Caissa.jpg" width="425" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Respecto a la portada he de deciros que es responsabilidad absoluta de los editores. A mí sólo me preguntaron mi opinión, pero el diseño es obra de un ilustrador gráfico profesional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hay quien dice que, al ser en blanco y negro, le falta colorido. Yo creo que para mi novela no existe mejor contraste que el albinegro, por razones obvias. Me parece todo un acierto, pero estoy ansioso por saber qué opinan mis lectores. Leeré interesado vuestros comentarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero incluso en esto ha habido correcciones y cambios. Os diré que lo que veis es la segunda opción. Hace meses me presentaron otra ilustración que finalmente desecharon porque dijeron que podía sugerir novela negra, y no se trataba de dar una impresión equivocada al lector. Y eso que me gustaba bastante. Pero El Hechizo no tiene nada de novela negra. Creo que fue una decisión acertada.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta portada definitiva, la imagen que tenéis delante y que desde ahora se corresponde con El Hechizo, reconozco que también me gusta mucho. Da la idea precisa del contenido: la historia de un joven obsesionado con el aprendizaje del ajedrez. Sugiere un rico mundo interior, conflictos adolescentes, ansía por aprender a jugar… Justo lo que es necesario para plasmar de un golpe de vista lo que contiene el texto. Como he visto muchas de las portadas (todas) de la Editorial Viceversa, tengo que reconocer que sus ilustradores gráficos son muy buenos, y eso que yo soy un negado para la estética. Podéis comprobar la calidad de sus diseños&amp;nbsp; en &lt;a href="http://www.editorialviceversa.com/files/index.php" target=_blank&gt;http://www.editorialviceversa.com/files/index.php&lt;/a&gt; enlace de la editorial que desde hoy linkaré con este blog y donde ya aparece el Hechizo en la sección de Novedades y Próximos Lanzamientos..&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-771426144534444159?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/771426144534444159/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/01/la-portada.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/771426144534444159'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/771426144534444159'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/01/la-portada.html' title='LA PORTADA'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/TTAvbSOQMnI/AAAAAAAAACo/fvvFxzOXh1Y/s72-c/portada+Hechizo+de+Caissa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-8761149523908504446</id><published>2011-01-14T11:55:00.000+01:00</published><updated>2011-01-14T11:55:32.003+01:00</updated><title type='text'>AMBICIONES</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;”Hay que tener ambiciones elevadas, expectativas moderadas y necesidades pequeñas”. &lt;/i&gt;Heinrich von Stein&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo, al igual que R (personaje fundamental de El Hechizo de Caissa), creo sinceramente en el poder de las palabras, lo que explica mi costumbre de utilizar citas para encabezar cada entrada de este blog, y en general de casi todos mis escritos, incluyendo cada uno de los capítulos de la novela. Y además, me gusta reflexionar sobre la cita, no únicamente ponerla y punto. Como habéis podido comprobar, la lectura entre líneas del texto de abajo tiene una relación directa con la reflexión que he hecho de la cita. Igual pasará en el hechizo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Creo que la ambición desmesurada es un concepto vinculado siempre al juego sucio, a los excesos, a conducirse al margen de la legalidad, la moralidad o el buen criterio, y que esto es injusto. Ambicionar lo máximo no es, per se, reprobable. Sólo lo es en la medida en que justificamos actos mezquinos o inmorales (nada que ver con la religión y sí mucho con la ética) por la consecución de esa ambición. Por eso el vocablo ambición tiene tan mala prensa. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No mentiré diciendo que escribí el hechizo como un pasatiempo y que no me importa si se publica o no. Eso no se lo creería nadie. Cuando escribes algo que tú consideras interesante (o “decente”, o “logrado”, o el adjetivo que sea) quieres que lo lea tu amigo, tu hijo, tu mujer. Y después el amigo de tu amigo, y después el hijo del amigo de tu amigo, y después…, y después tienes la “ambición” de que cuanta más gente lo lea, mejor. Ambiciones elevadas que pasan por la publicación del libro. No entraré a discutir (eso lo haré algunas entradas más adelante) sobre la necesidad o no de meterme en el&amp;nbsp; proceloso mundillo del negocio editorial, sobre el libro electrónico y todas esas discusiones tan de moda con todo el rollo de la ley Sinde, los derechos de autor y todas esas cosas. Lo cierto es que, hasta la fecha, publicar el libro en formato papel es la forma de llegar a más lectores. Es tan simple como eso. Y desde  luego, ni está entre mis ambiciones, ni mucho menos en mis expectativas, ni afortunadamente entre mis necesidades, el vivir de la escritura. Yo soy un docente, eso lo tengo muy claro, y por una mosca que mate, matamoscas me llamaron, pero sé que no soy un escritor,..., tal y como el público entiende esa profesión.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo, no tengo ningún rubor en reconocer que mis “&lt;u&gt;ambiciones”&lt;/u&gt; con el Hechizo son realmente MUY ELEVADAS. A saber:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;1.Desmitificar la figura del ajedrecista como un sujeto “rarito”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;2.Trasmitir la belleza del juego del ajedrez a los advenedizos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;3.Llevar al papel muchos de mis pensamientos internos respecto al ajedrez, a la adolescencia, a la educación y “al poder  de las palabras”.&lt;br /&gt;4. Que una decena o veintena (tampoco hay que excederse) de mis alumnos lean El Hechizo de Caissa. &amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;5.Y una muy personal que ya he logrado: huir de mi proverbial mediocridad siendo capaz de acabar &lt;b&gt;algo&lt;/b&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mis &lt;u&gt;expectativas&lt;/u&gt; se limitan a lograr la publicación de libro y que se venda la primera edición. Justo es reconocer que esto es ahora, porque hace un par de años ni siquiera soñaba con poder escribir un simple relato breve. Pero claro, cuando subes un escalón piensas que puedes subir otro.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y lo único que &lt;u&gt;necesito&lt;/u&gt; es tiempo para dirimir si esta aventura literaria es una excepción o si puedo escribir algo más. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Claro que tiempo (el  don más precioso del mundo) quizás no sea una necesidad “pequeña”.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-8761149523908504446?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/8761149523908504446/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/01/ambiciones.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/8761149523908504446'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/8761149523908504446'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/01/ambiciones.html' title='AMBICIONES'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-2963604007920076181</id><published>2011-01-12T09:43:00.001+01:00</published><updated>2011-01-18T17:16:06.591+01:00</updated><title type='text'>QUÉ SE PUEDE ESPERAR MIENTRAS SE ESTÁ ESPERANDO.</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;“A veces cuesta más eliminar un solo defecto que adquirir cien virtudes” &lt;/i&gt;Jean de la Bruyere&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Además de escribir este blog, ¿qué he hecho desde que acabé la escritura de El Hechizo de Caissa? Es que esto de escribir una novela es mucho más complicado de lo que parece…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Bien, pues decíamos ayer que mi amigo El Creyente envió el manuscrito del hechizo a su agente literario con la esperanza de que le gustara. Así fue. Yo entonces no podía imaginar la magnitud de este hecho, pero para los entendidos en el tema les diré que se trataba -¡nada más y nada menos!- de la Agencia Literaria Carmen Balcells. Y les había gustado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hablé con RC -desde ese momento mi agente literario- y me felicitó por la obra además de proponerme unos cuantos cambios más encaminados a recortar la extensión del texto que a modificar sustancialmente el argumento. Me indicó que las editoriales estarían más predispuestas a su publicación con un texto más reducido y sintético. Específicamente el recorte se centraba en uno de los ejes argumentales (la historia de amor entre Marcos y S). Ni que decir tiene que acepté de buen grado, y que yo no era nada celoso con “mi hijo”. ¿Quién era yo, un absoluto ignorante y novato, para dudar de la palabra de un experimentado agente literario? Además supe que el manuscrito había pasado por la crítica de cuatro lectores diferentes, uno de los cuales era ajedrecista, y todos habían dado su visto bueno. No estaba mal para una primera criba. El informe era positivo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El segundo paso ya no me competía: la búsqueda de editorial. Era el trabajo del agente y no tardó en encontrar, después de barajar las condiciones de otras dos firmas, una editorial (Viceversa) que emitió una interesantísima oferta - en función del número de ejemplares ofrecidos para la primera edición – que más tarde (¡entonces yo no entendía nada de todo este negocio!) comprendí que era extraordinaria, especialmente tratándose de un escritor novel. Obviamente el contrato de edición que firmé lo redactó mi agente porque yo no tengo ni idea del contenido concreto de todas las cláusulas del mismo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Viajé a Barcelona para firmar  el contrato editorial inmerso ya  en el dilatado proceso de editing. ¿Qué es el editing? El segundo filtro, esta vez a cargo de los técnicos de la editorial que emitieron un extenso informe con propuestas de modificaciones argumentales. Algunas me parecieron necesarias, evidentes y sin duda mejoraron el texto. Otras provocaron una oleada de emails entre Viceversa y un servidor, un tira y afloja probablemente muy productivo (ocho ojos –y seis muy experimentados- ven más que dos) que nos llevó unos tres meses de trabajo intenso, hasta llegar a un documento del agrado de todos. La premisa es que todas las propuestas debía aceptarlas yo, como autor, aunque reconozco que me dejé querer, y aunque tuve que trabajar duro en el editing, yo también estoy muy satisfecho con el resultado. Titulamos los capítulos (en el original eso no estaba), ampliamos algún eje argumental, redujimos algún otro, y -¡dolor, dolor, dolor! – cambiamos el título original que yo había propuesto. Ahora no sólo me he acostumbrado al Hechizo de Caissa, sino que creo que mi propuesta inicial era mucho peor y agradezco el consejo de los editores. La mantendré en secreto, si mis lectores de este blog me lo permiten. Y no, no era LQPNMC. Era otro.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Después vino la corrección de estilo (con la utilísima función control de cambios): el formato. Desde ortografía, incoherencias, sinónimos, algo de semántica (consultas continuas al diccionario de la RAE) supresión de comas, puntos y adjetivos innecesarios (un defecto contra el que lucho permanentemente sin mucho éxito), hasta cuestiones formales básicas como tipos de letra, sangrados, tipos de guiones, comillas (¡tuve que cambiar todas las comillas “ ” por las comillas francesas que no tengo en mi teclado!), etc... Vaya que escribir es mucho más que dejar que las musas posean tu mano esgrimiendo una romántica pluma…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y el último paso era la maquetación. Aquí el trabajo era básicamente de los editores aunque yo debía dar el ok. Sobre la ilustración de portada y el texto de contraportada ya escribiré más adelante en entradas específicas. Del resto del trabajo de maquetación sólo diré que estoy muy satisfecho de cómo les ha quedado y que tuvimos que hacer una nueva y enésima (¡y creo que  última!) relectura, con más cambios. Al margen de las correcciones propias, son innumerables las que después tuvimos que hacer. Yo calculo más de 4000 correcciones de todo tipo, desde el manuscrito original hasta el texto definitivo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al final salió un libro (ahora sí es un LIBRO) de 378 páginas, contando dedicatoria, agradecimientos, etc. El producto final: lo que pronto (24 de febrero) tendréis en vuestras manos. El Hechizo de Caissa.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-2963604007920076181?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/2963604007920076181/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/01/que-se-puede-esperar-mientras-se-esta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/2963604007920076181'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/2963604007920076181'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/01/que-se-puede-esperar-mientras-se-esta.html' title='QUÉ SE PUEDE ESPERAR MIENTRAS SE ESTÁ ESPERANDO.'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-3130141189722672258</id><published>2011-01-08T11:54:00.001+01:00</published><updated>2011-01-20T18:50:59.150+01:00</updated><title type='text'>HECHIZO RELOAD. El Hechizo de Caissa se publica el 24 de febrero del 2011</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;”&lt;i&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;Es necesario siempre esperar cuando se está desesperado, y dudar cuando se espera&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;.” &lt;span style="color: red;"&gt;Gustave Flauber.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;He vuelto.&lt;br /&gt;De entrada, tres puntualizaciones.&lt;br /&gt;Lo primero pedir disculpas a mis lectores por mi marcha. Sólo se explica por mi desesperación que ahora explicaré.&lt;br /&gt;Lo segundo agradecer vuestra paciencia. La que yo no tuve.&lt;br /&gt;Lo tercero pediros que, si de algún lector de este blog tenéis noticias, le indiquéis que se reabre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tal como comenté en anteriores entradas, la fecha inicial de publicación de El Hechizo de Caissa (junio de 2010) se pospuso hasta octubre del mismo año y ésta, a su vez, hasta febrero de 2011. Por ese motivo cerré el blog, dado que ya había narrado el proceso de escritura del mismo. Ahora lo reabro para contaros el proceso de publicación y hacer un seguimiento de cómo lo recibe el público, de las críticas, comentarios, acciones promocionales, presentaciones del libro, etc...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por lo tanto, ahora más que nunca agradeceré vuestros comentarios y el blog se convertirá en una herramienta de intercambio de opiniones entre autor y lectores. O eso espero.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Os contaba en anteriores entradas que la crisis del sector editorial (descomunal crisis, como casi en todos los sectores) había ralentizado la publicación de mi novela (y de muchas otras). Imaginad mi desmoralización. Continuamente mis conocidos, amigos, compañeros, me preguntaban por el hechizo y cada vez que tenía que contar que las cosas se habían paralizado sentía un intenso dolor interno. Ya sé que no es culpa mía, pero yo así lo sentía. Me parecía haber traicionado las esperanzas de mucha gente, e incluso algunos me tacharon de mentiroso. No les faltaban motivos. Una valiosa lección he aprendido de esta historia: si alguna vez vuelvo a escribir una novela, no lo haré público hasta que tenga el libro -¡en papel!- en mi mano.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En posteriores entradas os comentaré todo lo que he hecho (correcciones y más correcciones) hasta hoy.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;He recibido autorización de la Editorial Viceversa para hacer pública (¡AHORA SÍ!) la fecha de lanzamiento de El Hechizo de Caissa. Tomad nota y ¡CORRED LA VOZ!:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: #f1c232; color: #cc0000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: x-large;"&gt;24 de FEBRERO DE 2011&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un saludo a todos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-3130141189722672258?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/3130141189722672258/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/01/hechizo-reload.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/3130141189722672258'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/3130141189722672258'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2011/01/hechizo-reload.html' title='HECHIZO RELOAD. El Hechizo de Caissa se publica el 24 de febrero del 2011'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-5875822628356363640</id><published>2010-07-16T12:08:00.000+02:00</published><updated>2010-07-16T12:11:07.744+02:00</updated><title type='text'>PUNTO ¿FINAL?</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;”El lunar es el punto final del poema de la belleza.”&lt;/i&gt; Ramón Gómez de la Serna.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y se acabó. Esto es el final de este blog. Me consta que he traicionado la esencia de un blog al uso (un cuaderno de bitácora, un diario, un foro donde verter opiniones) y que en realidad he narrado los acontecimientos, los pensamientos, las motivaciones, las ideas, las vicisitudes que me llevaron a escribir &lt;i&gt;El Hechizo de Caissa. &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me cuentan, personas mucho más sabias, que un blog de esta índole no debería cerrarse, que debería mantenerse vivo y abierto, pero yo ya he contado mi historia, el proceso de documentación, redacción y corrección de mi novela. Ese era el objetivo y espero haberlo conseguido.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A lo largo de todos estos posts o entradas he intentado contar todo lo que me bullía en la cabeza, algunos trucos de escritura, algunas inquietudes, muchas confesiones, de qué va &lt;i&gt;El Hechizo&lt;/i&gt;, qué buscaba con su escritura, quiénes me influyeron, ayudaron o empujaron a escribirlo, cómo lo hice, mis rutinas, mis errores, mis anhelos..., y ya no me queda nada que contar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Muchas gracias a todos los que habéis contribuido a ampliarlo con vuestros comentarios y aportaciones. Os invito, si alguna duda, observación o comentario se os ha quedado en el tintero, a plantearla en este último post (o cualquier otro), o bien podéis escribirme a ferortega5@gmail.com o ferortega5@hotmail.com. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A la pregunta “¿cuándo saldrá publicado &lt;i&gt;EL Hechizo de Caissa?&lt;/i&gt;”, la única respuesta sincera que puedo ofreceros es : “no lo sé”. En un primer momento se programó para este verano (junio-julio), y posteriormente se pospuso hasta el mes de octubre. Pero razones ajenas a mi voluntad y relacionadas con la crisis del sector editorial obligan a la editorial Viceversa a aplazar su publicación hasta el 2011. ¿Mes? Enero, febrero, marzo, … No podría asegurarlo. Y ese es el motivo por el que finalizo este blog antes de la publicación de la novela. Ya no me queda nada que contar (salvo que vosotros, mis pacientes lectores planteeis alguna cuestión). Mi idea era hacer coincidir el final de este relato con la fecha de publicación, pero como veis es imposible. Un lunar en mi “programación”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si alguno está interesado en conocer la fecha de publicación, hacédmelo saber (vía email preferentemente). Elaboraré una lista y cuando me comuniquen la fecha de publicación definitiva os enviaré un mensaje informándoos. O tal vez, haga una entrada extraordinaria en este blog.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un saludo a todos. Gracias por dejaros hechizar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-5875822628356363640?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/5875822628356363640/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/07/punto-final.html#comment-form' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/5875822628356363640'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/5875822628356363640'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/07/punto-final.html' title='PUNTO ¿FINAL?'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-2170950465433463441</id><published>2010-07-13T12:08:00.000+02:00</published><updated>2010-07-16T12:09:43.873+02:00</updated><title type='text'>FASE DE CORRECCIÓN</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;”Quien anda es quien tropieza, y no el que se está en la cama a pierna tiesa.” &lt;/i&gt;Proverbio.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si bien el objetivo de este blog era contar la fase de documentación y algo de la fase de redacción de la novela &lt;i&gt;“El Hechizo de Caissa”,&lt;/i&gt; apuntaré unas breves ideas sobre la tercera y crucial fase de corrección.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo primero indicar que es una fase eterna. Escribí el Hechizo en 5 meses y llevo 16 meses de correcciones. Puede parecer exagerado, pero os aseguro que es así. A veces no ves los errores, otras veces no estás de acuerdo con quienes te los muestran (para gustos los colores y en esto de la literatura...), y otras modificaciones responden a criterios ajenos a la propia obra y propios del proceso de edición. Lo cierto es que entre unas cosas y otras he sacado una clara conclusión: la novela no se acaba hasta que tienes el libro (físico y en papel) en la mano. Todo lo demás son “archivos provisionales”, y el adjetivo “definitivo” es una mentira. Indicaré que todavía estoy haciendo correcciones estilísticas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo segundo es categorizar los tipos de correcciones:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;1.Ortográficas: aunque parezca imposible (no en balde vivimos en la era tecnológica y los modernos procesadores de textos con sus correctores ortográficos automáticos son “infalibles”, jeje), después de cuarenta revisiones, aún detectaba alguna errata.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;2.Argumentales: estos son los cambios más dolorosos. Cada vez que tenía que modificar una microsecuencia de algún eje argumental se me desgarraba el alma. Hay que entender que &lt;i&gt;el Hechizo&lt;/i&gt; es mi hijo. ¿Arrancaríais un brazo o aunque sólo fuera el dedo meñique a vuestro hijo? Seguro que alguno se preguntará por qué, si tanto me incomodaban esas modificaciones, accedía a ellas. A veces porque aceptaba su idoneidad. A veces por imposición de los editores (únicamente cuando lograban convencerme de la necesidad imperiosa de hacer “ese cambio”). Y a veces porque yo mismo me las ingeniaba para mejorar el texto, porque desde que envié el archivo “definitivo” (je,je,je,je,je,je,je) tuve mucho tiempo para idear alternativas y cambios que creo sinceramente han incrementado la calidad del producto final (obviamente si no, no lo hubiera hecho). Mi mujer decía que ella no entendía las modificaciones, que el producto espontáneo, la primera escritura, era la válida. Una perspectiva muy romántica, pero muy poco acorde a los requisitos de la literatura moderna y a este exigente mundo donde sólo se acepta la excelencia, incluso en actividades tan subjetivas como el arte. Pero precisamente ese carácter subjetivo es lo que nos da a los escritores cierta independencia y a la vez crea tanta polémica. Porque un libro es excelente para un lector y un bodrio para el de al lado. Ventajas e inconvenientes del arte. Tengo muy asumido que eso pasa con todos los libros y que e&lt;i&gt;l Hechizo &lt;/i&gt;no será una excepción.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;3.Estilísticas: Aún estoy en ellas. Desde los puntos y aparte, la adjetivación, los nombres de los personajes, los tipos de letras, el nombre de los capítulos, sinónimos, construcciones gramaticales mejorables, comas sobrantes, signos de puntuación adecuados, cursivas y encomillados apropiados,... Parecía fácil escribir un libro, ¿verdad? Pues os diré algo. Las correcciones estilísticas son sólo el barniz exterior. Laborioso, pero poco más. O eso espero. Y sin embargo, también tiene su importancia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y lo tercero es confesaros que estoy harto de corregir. Agotado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Factores ajenos a mi voluntad (parece que la crisis también alcanza al mundo editorial) han provocado un aplazamiento de la fecha de publicación prevista. No me atrevo a decir cuando saldrá publicada la novela, pero seguro que habrá que esperar un poco más, y tendré mucho tiempo para seguir haciendo correcciones (las odio). ¿Se parecerá &lt;i&gt;el Hechizo&lt;/i&gt; que se publique a mi “archivo definitivo original”?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-2170950465433463441?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/2170950465433463441/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/07/fase-de-correccion.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/2170950465433463441'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/2170950465433463441'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/07/fase-de-correccion.html' title='FASE DE CORRECCIÓN'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-5238953779450642993</id><published>2010-07-03T16:34:00.000+02:00</published><updated>2010-07-03T16:34:57.233+02:00</updated><title type='text'>MI PECADO DE VANIDAD</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;”La vanidad se descubre, igual que un delito” &lt;/i&gt;Malcom Cowley.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mentiría, como todos los escritores, si no reconociese que la vanidad me visitó por aquellas fechas. Quien no ha escrito una novela no puede comprenderlo, porque es muy difícil calibrar el tremendo esfuerzo que supone finalizarla y todos los sacrificios que hacemos para lograrlo (algo de eso se sugiere en el argumento del &lt;i&gt;Hechizo&lt;/i&gt;). Pero, como ya he explicado anteriormente, mi orgullo, mi ego, mi autoestima crecía más por el hecho de que elogiaran mi esfuerzo al acabar la novela que porque elogiaran la obra en sí. Pese a ello, en esa época estaba demasiado agotado para recrearme en un sentimiento de euforia que, sinceramente, no sentía. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando salía a correr&amp;nbsp; soñaba (excelente recurso para ahuyentar la fatiga psicológica en la carrera) no con el éxito editorial, ni siquiera en la publicación de la novela.  Me  concentraba en imaginar la sonrisa de mi madre cuando desenvolviera el paquete que contenía &lt;i&gt;El Hechizo.&lt;/i&gt; Voy a confesar mi pecado de vanidad contando una costumbre familiar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mi padre es un hombre genial. Y no lo digo para regalarle el oído, sino que me refiero a su habilidad manual que lo convierte en un genio de la pintura y la escultura. Pero incluso decir esto es sesgar en demasía su capacidad, porque es habilidoso en grado sumo, no importa cuál sea el problema o la tarea. Cualquier  actividad que requiera destreza y precisión oculo-manual, desde reparar el motor de la lavadora hasta componer pieza a pieza un televisor o una emisora de radio, está hecha para él. Es capaz de reparar cualquier artilugio por complejo que resulte, desde el más diminuto engranaje de un reloj hasta la compleja red de tuberías de una depuradora, de crear y recrear, de arrancar un vehículo con una chapa de coca-cola, de prescindir de un cerrajero, albañil o jardinero, de pintar una vivienda, de reparar un atasco de fontanería o instalar la mampara del baño, de matar de envidia a carpinteros, electricistas, electrónicos (que no es lo mismo) y al mismísimo MacGyver. Es eso que solemos llamar &lt;i&gt;un manitas.&lt;/i&gt; Pero yo iré un poco más lejos: además es un artista como la copa de un pino. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En mi familia el día de reyes es una fiesta, y no sólo por los regalos y esas cosas, sino porque nos juntamos a comer todos los hermanos y sus respectivas familias (unas veinticinco personas, muchos críos...) y mi padre siempre nos regala a cada familia (somos seis hermanos) una escultura o pintura producto de sus afanes anuales. Como no puedo ser objetivo ni entiendo de arte, sólo diré que a mí (el hombre más “manazas” y torpe del mundo) me parecen genailes. A veces sorteábamos entre los seis hermanos los regalos de mi padre, otras elegíamos civilizadamente según nuestros gustos, pero no había año que mi padre olvidara obsequiarnos con su arte. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mi pecado de vanidad fue soñar con que algún día de reyes pudiera acompañar la genialidad de mi padre con un ejemplar del &lt;i&gt;Hechizo &lt;/i&gt;dedicado para cada uno de mis hermanos. Y si hay algo que lamento de toda esta maravillosa experiencia es que no podré hacerlo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-5238953779450642993?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/5238953779450642993/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/07/mi-pecado-de-vanidad.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/5238953779450642993'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/5238953779450642993'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/07/mi-pecado-de-vanidad.html' title='MI PECADO DE VANIDAD'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-9032446931684676378</id><published>2010-07-01T12:31:00.000+02:00</published><updated>2010-07-01T21:14:08.031+02:00</updated><title type='text'>CONEJILLOS DE INDIAS.</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;“Quien se enfada por las críticas, reconoce que las tenía merecidas&lt;/i&gt;”. Tácito.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así pues, ahora tocaba someterme a la crítica. La primera incógnita era a quién debía elegir para que leyera el manuscrito. Y la segunda, a cuántos. Intuitivamente sospeché que no era demasiado inteligente darlo a leer a mucha gente. Por otra parte me interesaba que los lectores fueran lo suficientemente críticos como para servirme de ayuda y que pudieran emitir un dictamen objetivo, pero era evidente que sólo podía recurrir a mis conocidos, familiares y amigos. Es lo que tiene ser escritor novel. ¿Quién quiere leer algo de un desconocido autor? Pero había algún otro requisito a cumplir. A  saber: necesitaba un lector ajedrecista (para comprobar la verosimilitud de la historia, de los personajes, de los ambientes), un lector no ajedrecista (para pulsar el grado de comprensión en advenedizos del juego), un lector experimentado (¿otro escritor o un especialista en literatura?), un lector ocasional, y un lector compulsivo que pudiera comparar con multitud de modelos. Todo muy lógico ¿no?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero os estoy mintiendo. No pensé en las características que debían tener los primeros lectores del manuscrito, sino que éstos YA tenían esas características, porque elegí a “Henry”, al “Director”, al “Creyente”, a mi hermana Maite (una lectora impenitente) – auténtica “Tía del Hechizo”-, a mi hermano Nacho, periodista de profesión, y a Ana, mi mujer. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Posteriormente hubo otros lectores del manuscrito, unos pocos más (padres, mi tía, algún otro amigo) pero eso ocurrió cuando ya estaba en marcha el proceso de publicación. En un primer momento, allá por el mes de marzo y abril, sólo necesitaba una crítica sincera y reducida.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En general, a todos gustó el &lt;i&gt;Hechizo de Caissa,&lt;/i&gt; y las críticas que recibí -juro que aceptadas deportivamente- iban por los siguientes caminos:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;1.Estructura capitular demasiado larga. De resultas de esta observación acorté la extensión&amp;nbsp; (¡ya era la segunda vez que lo hacía!) y dupliqué los capítulos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;2.El tono del narrador sugería un tiempo pasado ausente en el texto. Este asunto me obligó a una rescritura profunda de múltiples pasajes.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;3.Duras críticas al lenguaje empleado por los adolescentes de la historia, demasiado “adulto”. Suprimí algunos diálogos, rescribí otros, modifiqué la mayoría.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;4.Cientos de correcciones ortográficas. Un consejo: ¡no os fieis de los correctores ortográficos de vuestro procesador de textos! Son incompletos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;5.Exceso de adjetivación: un defecto que no logro quitarme de encima.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;6.Errores de coherencia, algunas edades de los personajes y datos cronológicos erróneos, algún queismo, algunas palabras que mis lectores no aceptaban (el vocablo “orgasmiar” no existe, pero yo me negaba a suprimirlo del texto) y múltiples errores de estilo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;7.El final parecía algo precipitado. Como ya comenté, este asunto me costó muchas horas de corrección.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;8.Personajes “extremos”, y poco verosímiles, especialmente R y A. Esta observación no la consideré en el caso de R, aunque sí intenté mejorar a A. Pero quiero que R siga siendo un personaje extremo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;9.Me  congratula (era una de mis obsesiones) que alguno me dijera que le entraban unas ganas enormes de jugar al ajedrez al acabar la novela, y sobre todo, que incluso para los no ajedrecistas la novela tenía un interés y un atractivo enorme, pese a no saber nada del juego.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;10.La novela retrotraía a la melancolía de tiempos pasados, pero chocaba con la necesidad imperiosa de enmarcarse en la actualidad, a tenor de la existencia del ajedrez on-line (internet) en la trama argumental.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nacho el periodista, Ana la lectora ocasional, y “Henry” el ajedrecista, me hicieron un informe verbal y global, indicando sus impresiones, sus sugerencias, sus peros. Información valiosísima.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;El Director&lt;/i&gt; y mi hermana Maite se pusieron un traje de faena y cogieron un bisturí. Cercenaron, amputaron, diseccionaron, corrigieron, anotaron al margen, bolígrafo rojo en ristre, correcciones varias en winword con la utilidad “control de cambios” (¡Maite qué pasada de currada te metiste, página a página, línea  a línea, palabra a palabra!), proponiendo cambios, sinónimos, mutilando redundancias, limando asperezas gramaticales, acentuando olvidos y olvidando nuestra relación próxima, como auténticos correctores despiadados, objetivos, imparciales. Con vuestra guadaña segasteis la paja sobrante, matizasteis aquel colagge de buenas intenciones argumentales y lo convertisteis en &lt;i&gt;El Hechizo.&lt;/i&gt; &lt;i&gt;El Director&lt;/i&gt; fue el más crítico de todos, y probablemente con acierto. Nunca le estaré suficientemente agradecido.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y &lt;i&gt;El creyente,&lt;/i&gt; -os recuerdo que era escritor y mi profesor del taller literario al que asistí- después de leerlo y recomendarme unas cuantas modificaciones, después de indicarme que convenía atar unos cuantos cabos sueltos de la historia, después de elogiar y criticar sanamente, me hizo una pregunta que, ahora lo sé, iba a cambiar esta historia y toda mi vida: “¿&lt;i&gt;Te importa si envío el manuscrito a mi agente literario?”&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Imaginad mi respuesta.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-9032446931684676378?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/9032446931684676378/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/07/conejillos-de-indias.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/9032446931684676378'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/9032446931684676378'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/07/conejillos-de-indias.html' title='CONEJILLOS DE INDIAS.'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-7997576052722406929</id><published>2010-06-27T13:01:00.000+02:00</published><updated>2010-06-27T13:01:05.320+02:00</updated><title type='text'>CRUZANDO LA LÍNEA DE META</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;”&lt;i&gt;El tiempo es el mejor autor: siempre encuentra el final perfecto&lt;/i&gt;”.  Charles Chaplin.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mediado el mes de marzo comencé a escribir el último capítulo y el epílogo. Este es uno  de los mayores errores que pude percibir en la escritura del &lt;i&gt;Hechizo, &lt;/i&gt;porque tenía tantas ganas de acabar, que el final lo escribí precipitadamente. Yo mismo valoraba ese colofón como apresurado, y confieso que este capítulo es el que más tuve que trabajar en la fase de corrección y, a diferencia de otras modificaciones argumentales, tuve que  ampliar bastantes párrafos y modificar el final un par de veces antes del “borrador” definitivo. Este último adjetivo, definitivo, me produce una hilaridad descontrolada. ¿Cuántas veces no utilicé este vocablo para nombrar un archivo? Hechizodefinitivo.doc. Hechizodefinitivo2.doc Hechizodefinitivo3.doc…. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Uno de los principales descubrimientos del escritor novel es lo dilatado que es el proceso de corrección. Descomunal. Pero ya llegaré a esa fase.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo cierto es que  finalizar el&lt;i&gt; Hechizo de Caissa &lt;/i&gt;supuso para mí un hito histórico, un punto de inflexión de profundas implicaciones vitales y, probablemente, el logro que mayor orgullo me ha reportado en toda mi vida. Ni cuando accedí al INEF después de aquel intensísimo verano de inhumano entrenamiento físico,&amp;nbsp; ni cuando aprobé la oposición después de dos años sumergido en libros, ni cuando obtuve el cinto negro de judo, ni cuando corrí mi primera media maratón,&amp;nbsp; ni..., nunca sentí un alivio tan enorme, una sensación de éxito integral tan completa, un paroxismo tan sentido, tan vivido, tan auténtico. Imagino que los lectores que no hayan escrito una novela a duras penas pueden imaginarlo, pero confieso que no estaba en absoluto orgulloso de la novela, sino únicamente de haberla acabado. Aquel inolvidable jueves de marzo no disfruté de la calidad del &lt;i&gt;Hechizo,&lt;/i&gt; sino de su conclusión. No me importaba haberlo escrito mejor o peor, sólo deseaba acabarlo. Y lo había hecho. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entonces aún no era consciente de lo mucho que quedaba por hacer, de  las miles de correcciones que le esperaban al &lt;i&gt;Hechizo&lt;/i&gt;, pero después de olvidar ya casi la fase de documentación, ahora dejaba atrás la fase  de redacción. Era lo más lejos que había llegado nunca y aunque parezca un planteamiento absurdo tratándose de una obra artística, me congratulaba mucho más la cantidad de lo escrito (¡por fin una obra extensa completada!) que su calidad. Esto último, en ese momento, era secundario.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me tomé una semana de descanso total, y después releí &lt;i&gt;El Hechizo&lt;/i&gt; pausadamente. Aún hice algunas correcciones más, de poco calado argumental y más bien de carácter formal, y transformé el archivo doc en un pdf. Exactamente 267 páginas en formato DIN A4, y 145.890 palabras. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y entonces me encontré con esa gran incógnita que todo escritor debe afrontar al finalizar la escritura de una novela: ¿Y ahora qué? ¿Qué hago con este borrador/manuscrito? &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aunque parezca pretencioso e increíble, os aseguro que tenía muchas dudas sobre su calidad, sólo estaba realmente orgulloso de haberlo finalizado, lo juro, y encontré la respuesta fácilmente: tenía que comprobar si este texto (todavía le negaba el calificativo de libro o novela) tenía algo de calidad. Y sabía cómo hacerlo. Necesitaba algunos lectores imparciales y críticos. Para eso, el propio escritor no sirve. Está demasiado imbuido e implicado en la historia como para poder emitir un dictamen objetivo. Le falta perspectiva.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-7997576052722406929?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/7997576052722406929/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/06/cruzando-la-linea-de-meta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/7997576052722406929'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/7997576052722406929'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/06/cruzando-la-linea-de-meta.html' title='CRUZANDO LA LÍNEA DE META'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-1770607134176724794</id><published>2010-06-22T14:58:00.000+02:00</published><updated>2010-06-22T14:58:23.361+02:00</updated><title type='text'>RUTINAS DE TRABAJO EN LA REDACCIÓN.</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;"Lo peor es cuando has terminado un capítulo y la máquina de escribir no aplaude." Orson Welles.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así pues mi ritmo de trabajo en esos cinco meses era intenso, y ahora que al margen de la rehabilitación me dedicaba en cuerpo y alma a escribir, me gusta calificarlo pretenciosamente de "rutina  semiprofesional" - realmente no tengo ni idea de cómo escribirán realmente los escritores profesionales)- alternando actividades de redacción, programación y corrección de forma más o menos premeditada. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En general redactaba de madrugada y por la mañana, programaba (imaginaba, ideaba…) a mediodía y corregía por la tarde. Seguía una especie de “biorritmo narrativo” que respondía fundamentalmente a mi estado físico y mi grado de fatiga (primer criterio), a la programación del &lt;i&gt;Hechizo&lt;/i&gt; y lo complejo o simple de cada capítulo (segundo criterio), y a los posibles imponderables cotidianos resultantes de mi vida social, mi familia y mis amigos (tercer criterio).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para cada una de estas tres actividades seguía un procedimiento &lt;i&gt;más o menos flexible: &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;a) Para la redacción (generalmente de madrugada):&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;Escribía en la pizarra un breve esquema guionado a seguir, enumerando secuencialmente las ideas a exponer en el texto.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;En el Pc escribía a vuela pluma dos, tres, cuatro, cinco pasajes (generalmente no muchos más). Como la extensión podía variar mucho de un pasaje a otro, también era muy variable la cantidad que podía escribir diariamente. Lo habitual era que no pasara de seis-siete páginas por día, pero este dato es muy impreciso. Algunos días de inspiración redactaba veinte páginas (sobre todo cuanto trabajaba en la biblioteca), pero otros apenas llegaba a las dos páginas. Escribía de forma lineal, no como algunos escritores que son capaces de escribir pasajes de diferentes capítulos un mismo día, incluso separados cronológicamente muchas páginas. Yo no sé. Tengo que ir “cosiendo mi labor” de forma acumulativa. &lt;/li&gt;&lt;li&gt;En ocasiones consultaba el diccionario o hacía alguna consulta al Google (para buscar algún dato ajedrecístico o cronológico mayormente), pero esto casi siempre lo hacía en la fase de corrección.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Daba formato a lo escrito (sangrados, puntos y aparte, adjetivos sobrantes, etc.)&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;b) Para la programación (mañana-mediodía): &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;Si estaba caminando o fuera de casa, anotaba ideas, secuencias, frases o posibles modificaciones en mi cuaderno de bitácora.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Si estaba en casa, las anotaba en la pizarra o en mis “planillas de programación” (ya comentadas en anteriores posts), e incluso a veces abría el archivo y escribía directamente en él.&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;c) Para la corrección (tardes preferentemente): Estoy harto de corregir. Cada día dedicaba casi una hora vespertina en releer y modificar lo trabajado por la mañana, y eso mientras redactaba el manuscrito (que impropio y arcaico suena este término, pero se dice así). Más adelante hablaré de la fase de corrección propiamente dicha. Sólo os adelantaré que hice más de 2500 correcciones (contadas una a una), desde ortográficas a argumentales, pasando por estilísticas, semánticas, añadidos, acotados, sustituciones (la función “reemplazar” del procesador de textos es utilísima), etc.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero no penséis que soy una máquina insensible. Algunos días no escribía nada y me dedicaba exclusivamente a “navegar”, consultar libros o simplemente recargar pilas, que también es muy importante cuando llevas dos o tres días redactando a cierto ritmo. Otros días tenía el ánimo demasiado alterado como para circunscribirme al encorsetado programático expuesto, y redactaba de noche o programaba de madrugada, o dejaba a mi mujer con la palabra en la boca – o la cena fría sobre la mesa -  porque se me había ocurrido una palabra, una idea, una frase que debía anotar inmediatamente... Y los mejores días de la fase de redacción, aquellos en los que produje las mejores líneas, las jornadas más productivas,…, las viví en mi inspiradora biblioteca.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Allí llegaba a la sala de Humanidades (de noviembre a marzo no suele estar saturada de estudiantes agobiados), conectaba el portátil y comenzaba a redactar sin pararme a pensar nada, sin hacer apenas correcciones, y sin acordarme del tiempo. Era mi vejiga quien me recordaba que mi desbocada imaginación estaba atrapada en un cuerpo que tenía que orinar, que si no… Hasta treinta páginas llegué a redactar en un día (que luego tuve que mutilar hasta la mitad, claro). Ahora me pregunto que pensarían aquellas jovencitas (estadísticamente - no es un comentario con ánimo sexista- había muchas más mujeres que hombres) futuras abogadas, o arquitectas, o psicólogas, o maestras, viendo a aquel poseso de mediana edad tecleando con rabia, con los ojos iluminados por su obsesión y la mirada colgada en el monitor o en el vacío…&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-1770607134176724794?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/1770607134176724794/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/06/rutinas-de-trabajo-en-la-redaccion.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/1770607134176724794'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/1770607134176724794'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/06/rutinas-de-trabajo-en-la-redaccion.html' title='RUTINAS DE TRABAJO EN LA REDACCIÓN.'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-2697018323882075037</id><published>2010-06-18T16:02:00.000+02:00</published><updated>2010-06-18T16:05:32.748+02:00</updated><title type='text'>RECTIFICAR ES DE SABIOS ¿NO?</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;”&lt;i&gt;Después de saber cuándo debemos aprovechar una oportunidad, lo más importante es saber cuándo debemos renunciar a una ventaja&lt;/i&gt;”.  Benjamín Disraeli.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De lo leído hasta ahora en este blog, el lector puede sacar como conclusión que escribir una novela es un ejercicio de reflexión, programación y disciplina. Cierto, pero hay una cuarta cualidad necesaria: la capacidad para tomar dolorosas decisiones sobre la marcha. Un poco como el ajedrez; continuamente se analiza la posición del tablero (lo que se lleva escrito) y se determina cuál debería ser la siguiente jugada (el siguiente párrafo, secuencia, pasaje, idea…) desechando un montón de posibles variantes (borrando muchas páginas, ideas, algunas ya escritas, ¡qué  dolor!).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Conforme iba escribiendo, avanzando a pasos agigantados en esos cinco maratonianos meses, me introducía más y más en la historia, en la piel de los personajes, en la trama argumental y supongo que me enamoraba del &lt;i&gt;Hechizo &lt;/i&gt;sin apenas darme cuenta. Habitualmente trabajaba en el portátil, aunque hacía copias de seguridad periódicamente en cuatro soportes diferentes: pendrive, diskette, disco duro del PC fijo y una copia que me mandaba a mí mismo por correo electrónico. No quería que ningún fallo informático me hiciese perder una sola línea. Esto exigía ser muy sistemático para no olvidar hacer los backups ningún día, pero la seguridad era fundamental, porque antaño ya tuve alguna mala experiencia en este sentido y no estaba dispuesto a repetirlo. Otro de mis mecanismos de seguridad informática consistía en nombrar el archivo con LQPNMC (ya sabe el lector qué significa) y la fecha en curso, de forma que en caso de borrado accidental siempre pudiera recuperar el archivo del día anterior. Aproximadamente cada mes borraba los archivos antiguos, por aquello de no acumular demasiada basura.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo cierto es que mi portátil tuvo un problema de Hardware y, aunque pudiera parecer un serio contratiempo (recordad que muchos días iba a trabajar a la biblioteca) en realidad fue una bendición, porque decidí saltarme mis rutinas habituales e imprimí todo lo que llevaba escrito. Cogí un rotulador rojo y, aprovechando la perspectiva que da la distancia (temporal, espacial, nerviosa, espiritual,.., del tipo que sea) afronté la lectura del texto sobre el papel como si fuera un simple lector, un observador imparcial y no el autor. Supongo que esto es lo que en ocasiones hago cuando juego al ajedrez: intento no dejarme llevar por la pasión, por la ilusión de llevar a cabo “esa maravillosa idea que he tenido” e intento analizar la posición objetivamente. Eso hice. Y me di cuenta de que era necesario modificar muchas cosas, renunciar a muchas páginas, e incluso tomar dolorosas decisiones si quería que &lt;i&gt;el Hechizo &lt;/i&gt;fuera verosímil, interesante, vivo, ágil, digno de leerse. De nuevo recurriré a mis “listados”. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;COSAS QUE HAY QUE CAMBIAR:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;1. La cantidad de “ajedrez”: esto es una novela, no un libro técnico. No es interesante explicar qué es el enroque o una clavada en cruz. El ajedrez puede ser una presencia permanente –la historia se desarrolla en su mundo-, pero no debe ser el protagonista, ni mucho menos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;2. La extensión capitular. Hay que acortar la duración parcial de los capítulos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;3. Los diálogos. Pronto comprendí que es el registro que peor me estaba quedando. Intenté mejorarlos pero, ante mi evidente incompetencia, decidí reducirlos al máximo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;4. La relación entre Marcos y S, como eje argumental independiente, merecía una mayor profundidad y extensión.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;5. Los detalles. Me di cuenta de que determinados detalles (materiales, verbales, fisionómicos) revelaban mucha más información que decenas de palabras. Recordé una acertadísima máxima: “no cuentes, sugiere.”&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;6. Decidí aumentar la carga emotiva en tres capítulos (en tres finales de capítulo para ser exactos) y me obsesioné con finalizarlos con una frase contundente y reveladora. Hasta que no las encontré, no descansé.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;7. Sobre la “programación” inicial, añadí un eje argumental que titulé “misterio familiar”, y en consecuencia le dediqué muchas más páginas porque entendí que aumentaba el interés del lector, siempre ávido de un poco (o un mucho) de suspense. Sé que buscar expresamente el &lt;i&gt;suspense&lt;/i&gt; en la historia no está demasiado bien visto entre los literatos puristas, y se considera un truco mal reputado, pero en ese momento yo sólo escribía lo que me gustaría leer (una interesante brújula metodológica) sin importarme otras consideraciones que, de todas formas, ni siquiera conocía.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;8. Añadí otros tres personajes secundarios, esta vez sin mucha intención de dotarlos de excesivo protagonismo, pero que entendí que eran necesarios por la información que aportaban para el esclarecimiento del “misterio familiar”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;9. Y con lágrimas en los ojos apretaba la tecla Supr. Para eliminar “paja”. Eran redundancias, informaciones sobrantes, adjetivos innecesarios, datos ajedrecísticos irrelevantes, basura adicional,.., pero era ¡mi basura! Un sacrificio necesario. La posición/el texto (que diría un crítico ajedrecístico/literario) pedía a gritos ese sacrificio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;10. Y se me ocurrió una idea interesante relacionada con la muerte de A, algo que ocurre en su funeral y que me quedó (creo) fetén. ¿O no? Vosotros juzgaréis. Tampoco se trataba sólo  de “recortes”. También añadí alguna cosilla…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Que si, que lo de Shakespeare escribiendo a la luz de una vela su “Romeo y Julieta” en una sola noche puede resultar muy romántico, pero yo creo que de vez en cuando hay que pararse a  reflexionar, tomar aire, coger la guadaña haciendo algún que otro sacrificio, y asumir que a veces sólo podemos reconocer los errores cometiéndolos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-2697018323882075037?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/2697018323882075037/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/06/rectificar-es-de-sabios-no.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/2697018323882075037'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/2697018323882075037'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/06/rectificar-es-de-sabios-no.html' title='RECTIFICAR ES DE SABIOS ¿NO?'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-1022484229557510018</id><published>2010-06-15T20:00:00.000+02:00</published><updated>2010-06-15T20:00:19.631+02:00</updated><title type='text'>APUNTANDO A MATAR</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;”&lt;i&gt;El motivo no existe siempre para ser alcanzado, sino para servir de punto de mira&lt;/i&gt;”. Joseph Joubert.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un juego-arte-ciencia tan matemático y preciso como el ajedrez categoriza fácilmente sus conceptos y tiene muy claro qué es un tema, un motivo o una  variante. Pero la vida es mucho más ambigua y compleja, sin duda, como también lo es el vocabulario y la semántica.  Y a veces confundimos tema, argumento y motivo cuando, ante la posibilidad de leer una novela,  nos hacemos una pregunta tan evidente como “¿&lt;i&gt;De qué va el Hechizo de Caissa&lt;/i&gt;?".  Supongo que esa es la segunda pregunta que nos sugiere el título. La primera es “¿&lt;i&gt;quién es Caissa?&lt;/i&gt;”, pero ya está sobradamente contestada en este blog, y con la novela aspiro a que sea “asimilada”. Os podéis hacer una idea de la respuesta a esa segunda pregunta, si habéis leído todas las entradas del blog (y si no, ¿a qué esperáis?).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo, conviene diferenciar entre argumento y tema. Del primero, la estructura y el hilo narrativo que da vida a la historia,  no adelantaré demasiado, aunque me da pie para darle la razón a un lector de este blog que muy acertadamente comentó que escribí la historia que yo tenía dentro. Cierto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Respecto al tema, el asunto es más complejo, porque a lo largo de toda la historia se abordan varios, a veces solapadamente, a veces simultáneamente, a veces secuencialmente, pero nunca caprichosamente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entre los múltiples listados de mi cuaderno de bitácora - del que ya hablé en anteriores posts - uno de los más importantes es el que se titulaba: TEMAS A TRATAR.  Ahí va el listado, con un importante sesgo (no debo ni quiero contarlo todo) y una ligera pincelada aclaratoria:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;1.Ajedrez: ni lo comento. Pero os remito a la última pregunta de este post.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;2.Estilos educativos y aprendizaje. ¿Cómo aprendemos? ¿Qué es lo realmente importante en el proceso educativo? ¿Qué es lo realmente perdurable?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;3.El amor. Esto es como no decir nada, porque debe ser (estadísticamente) el tema más presente de todas las novelas. Concretamente la difusa frontera entre la atracción física y el amor juvenil, todo lo que estamos dispuestos a hacer por amor.  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;4.Las diferencias generacionales y  la relación padre-hijo. Algunos dicen que este es el tema más importante de toda la novela. Lo dejo a vuestra consideración para cuando la leáis.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;5. La singularidad de ese fenómeno que hoy se conoce con el nombre de “frikie”, y lo difícil que es vivir la niñez y la adolescencia con esa cruz de “diferente”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;6.El fair-play, ese concepto deportivo tan manido y tan complejo. A todos nos gusta hablar de él pero muy pocos lo practicamos porque desgraciadamente choca con el principio de realidad. Se ahonda en la  necesidad de vivir el juego (el deporte no es otra cosa que un “juego reglado e institucionalizado”) en su pura esencia lúdica.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;7.El precio que pagamos por nuestras obsesiones, ¿hasta dónde estamos dispuestos a llegar por alcanzar nuestros anhelos…?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Hacia adonde apunta &lt;i&gt;El Hechizo&lt;/i&gt;? Y el ajedrez en la novela, ¿es un tema más? ¿Es una burda excusa para tratar los otros? ¿O es un fondo de escritorio, un tapiz omnipresente para vertebrar toda la historia en torno a esa multiplicidad de temas?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Vosotros juzgaréis.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-1022484229557510018?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/1022484229557510018/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/06/apuntando-matar.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/1022484229557510018'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/1022484229557510018'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/06/apuntando-matar.html' title='APUNTANDO A MATAR'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-9011222573489605542</id><published>2010-06-12T22:14:00.000+02:00</published><updated>2010-06-12T22:14:39.957+02:00</updated><title type='text'>CAMINA O REVIENTA</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;”La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.&lt;/i&gt;” Eduardo Galeano.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De noviembre a marzo escribí casi todo &lt;i&gt;el Hechizo&lt;/i&gt;, lo que es decir mucho considerando que todavía desconocía lo extenso de la "fase de corrección”. Pero la producción literaria  propiamente dicha &lt;i&gt;me la merendé &lt;/i&gt;en ese periodo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Rutinas de trabajo:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;1.Comenzaba el día sobre las 5:00 o antes. Pese a disponer de todo el día, continuaba aprovechando mis horas más creativas en el amanecer (o de madrugada, que en invierno seguía siendo noche cerrada). Esto es muy importante y pronto lo comprendí. En aquellas horas es cuando mayor creatividad desplegaba y hubiera sido un craso error intentar redactar cuando estaba más fatigado o cuando los ruidos mundanos pudieran molestarme. Obviamente a las 5:00 (aproximadamente hasta las 8:00) no había alma alguna que perturbara mi proceso creativo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;2.Después del desayuno, cuando mi familia se iba a trabajar o al colegio, realizaba mi primera sesión de rehabilitación en casa, algo menos de una hora.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;3.Otras dos horas de trabajo, a veces de escritura, a veces de programación de la siguiente secuencia (en mi inseparable pizarra), a veces de corrección de lo elaborado en la madrugada.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;4.Poco antes del mediodía me echaba el chubasquero encima, un libro (¡cuanto leí en aquella época!) un paquete de chicles, mi inevitable cuaderno, y salía a caminar. Como no podía hacer ninguna actividad física (aún pasarían muchos meses antes de poder correr) el médico me recomendó que andase mucho.&amp;nbsp; No tenía ninguna otra opción. Yo vivo en El Puig y tomé la costumbre,- no siempre, pero sí muchos días- de ir hasta Valencia caminando, unos 16-17 km (entre 2 horas y media o 3 horas, según el ritmo que me marcaba). Llegaba a Valencia a la hora de comer y muchas veces lo hacía en casa de mis padres o de mi suegra. Era difícil explicarles que pese a mi baja laboral yo tenía que continuar mi vida, porque si por ellos fuera tenía que vivir en sus casas, comer, pasar la tarde, cenar, etc.., como si fuese un inválido. Mi madre solía decir, “ay, tanto tiempo sólo y aburrido en tu casa, ¿por qué no vienes a la mía...?”. ¿Aburrido? Olvidaba decir que la escritura del &lt;i&gt;Hechizo&lt;/i&gt; fue un secreto que sólo conocía mi mujer y mis hijos. Nadie más. Pero bueno, aquellas caminatas, además de necesarias desde el punto de vista terapéutico y físico, fueron tremendamente instructivas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un inciso. ¿Alguno ha leído la novela “Papillón”? Maravillosa historia carcelaria donde el protagonista, en una de sus múltiples estancias en prisión, se encuentra recluido en una celda de aislamiento durante meses. Apenas podía ver la luz media hora al día y todo su mundo se reducía a un diminuto espacio de 2 x 3 metros. Y él, sabiendo que aquello podía volver loco a cualquiera, ideó un sistema defensivo tan simple como disciplinado: caminaba durante todo el día de una punta a otra de la celda (¡qué mareo!) entregándose a sus recuerdos. Así sobrevivió milagrosamente. De todos es conocido que junto con el humor y el amor, la imaginación y los recuerdos son los alimentos del espíritu. Yo utilicé aquellos 16 km diarios para “diseñar” &lt;i&gt;El Hechizo.&lt;/i&gt; A veces menos, lo confieso, ya que en ocasiones me quedaba en casa o caminaba por los alrededores, o me  acercaba a saludar a los compañeros en el instituto (unos 7 km), o acudía a visita médica, o ... Pero en definitiva la Vía Augusta fue el escenario donde imaginé &lt;i&gt;El Hechizo&lt;/i&gt;. No era raro verme acelerar el paso a la altura de Meliana emocionado porque se me había ocurrido una frase para cerrar el capítulo ocho, o detenerme bruscamente en Museros para anotar una idea en mi inseparable cuaderno de bitácora (sin ir más lejos recuerdo que eso hice en la última frase del sorprendente y esclarecedor epílogo). Y esa perseverancia con que escribía, esa perseverancia con que me castigaba con aquellos dolorosos ejercicios de rehabilitación, esa perseverancia con que me negaba el fracaso y el abandono, era la misma que me obligaba a dar un paso más, un kilómetro más, un esfuerzo más. Camina o revienta, como antiguamente exhortaban los sargentos de la legión a sus hombres (muchísimos lustros antes de la película del Lute, que se ha apropiado la expresión). Algunos pensarán que es una animalada caminar a pleno sol (menos mal que no era verano) tantísimos kilómetros, pero después de correr varias medias maratones, os puedo asegurar que no era demasiado para mí. Al fin y al cabo, disponía de tiempo para eso y mucho más.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;5.Después de comer me iba a la clínica de rehabilitación, a por mi ración diaria de tortura. Mientras me aplicaban los electrodos o la onda corta, leía novela histórica (“La piel fría” ¡qué gran desconocida novela!, “El mundo sin fin” que...). Al acabar la sesión estaba demasiado dolorido como para más caminatas y volvía en tren hasta casa donde me atiborraba de analgésicos y descansaba unos minutos antes de ponerme de nuevo a la faena creativa. A veces me regalaba una tarde de asueto y veía alguna serie televisiva (“Prison Break”, excelente guión), o jugaba un poco de ajedrez on-line (¡mis avatares cibernéticos me reclamaban!)  antes de otra dura sesión de rehabilitación domiciliaria. Otras veces escribía, y reconozco que la fatiga produjo peores líneas vespertinas que el texto producido al alba. Tomaré nota para sucesivos proyectos. Hay que escribir descansado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;6.Luego venían los críos y generalmente dejaba de escribir para atenderlos (¡Mentira! Muchas tardes seguía tan &lt;i&gt;hechizado&lt;/i&gt; por &lt;i&gt;El Hechizo&lt;/i&gt; que no paraba…), hasta la hora de la cena. Previamente hacía otra sesión de rehabilitación con barra y poleas, y a las 22:00 ya estaba soñando con los angelitos,…, o con Caissa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Obviamente este esquema-tipo se modificaba sensiblemente los fines de semana, los días en que tenía visita médica y en los periodos de navidad y puentes festivos. Incluso un día a la semana (a veces dos) me iba a la biblioteca, esta vez en tren. Ya he explicado anteriormente mi eterno idilio con la biblioteca, y confesaré un romántico truquito: cuando sufría una crisis de ingenio (el famoso “síndrome de la página en blanco” del escritor, que también me pasó), me iba  a la biblioteca y me desatascaba. No puedo explicar el motivo, pero allí encontraba la quietud necesaria para retomar el rumbo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Muchos me preguntan si estoy orgulloso del &lt;i&gt;Hechizo de Caissa. &lt;/i&gt;Y sinceramente&amp;nbsp; lo que más me congratula es haber sido capaz de acabarlo. Porque si algo he aprendido de esta experiencia es que escribir un libro es un ejercicio de disciplina descomunal. De eso sí estoy orgulloso: de no haberme rendido.., esta vez.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Camina o revienta; escribe o ríndete.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-9011222573489605542?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/9011222573489605542/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/06/camina-o-revienta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/9011222573489605542'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/9011222573489605542'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/06/camina-o-revienta.html' title='CAMINA O REVIENTA'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-1717817426466290477</id><published>2010-06-10T08:35:00.000+02:00</published><updated>2010-06-10T20:33:29.229+02:00</updated><title type='text'>BISTURÍ, BRICOLAJE Y REHABILITACIÓN</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;”&lt;i&gt;El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional&lt;/i&gt;.” Buda.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los primeros días tras el accidente fueron terriblemente dolorosos, pero sólo desde el punto de vista físico. Pese a la gravedad de la lesión – rotura del labrum/cápsula articular, rotura de dos tendones del manguito de rotadores y fractura del troquiter – y la incomodidad que suponía el cabestrillo, era el brazo izquierdo y yo soy diestro, y además podía caminar y más o menos valerme por mí mismo. Algo muy diferente a las lesiones de tren inferior que suelen suponer inmovilización e imposibilidad de desplazamiento. Pero a mí no se me escapaba que aquella era una “señora” lesión, y el médico me indicó que, cuando se hubiera reabsorbido el edema que anegaba mi hombro, tendría que pasar por el quirófano.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Antes de la operación, al margen del dolor y de que iba permanentemente dopado (más tarde mi estómago pagaría un alto precio por tanta orgía farmacológica), la cosa era bastante llevadera. Podía escribir con la mano derecha. De hecho, en ese periodo pude escribir bastante más de lo que esperaba, pese a la incomodidad, y si no fuera por el dolor hubiera podido considerar ese periodo como “de asueto”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A finales de noviembre (exactamente el día de mi cuarenta cumpleaños, para que no lo olvide nunca) me reconstruyeron el hombro insertándome cinco tornillos. Como seguro que todos los lectores han pasado alguna vez por alguna intervención de este tipo, no me explayaré en exceso sobre el dolor, la sensación de impotencia, y la inquietud que me embargaba ante un inexacto e incalculable “periodo de rehabilitación”. La inmovilidad (lo peor era dormir con aquel asqueroso aparato ortopédico que me endosaron, de una rigidez absoluta) y la inacción son una auténtica tortura para un deportista activo como yo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero eso era porque aún no conocía el auténtico significado de la palabra tortura. Me lo enseñó el amable fisioterapeuta encargado de los ejercicios de “movilización” de mi programa de rehabilitación. Sólo de recordarlo, mis tendones ya se quejan.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como carece de interés, sólo diré que el proceso de rehabilitación fue largísimo, -incluso cuando me dieron el alta médica y volví al trabajo continué mis ejercicios -, dolorosísimo y muy exigente en cuanto a disciplina. Que yo recuerde fueron 45 sesiones en el centro de rehabilitación de algo más de hora y cuarto u hora y media, a base de infrarrojos, onda corta, ejercicios de movilización (“tortura” pura y dura, pero a los médicos les encantan los eufemismos), ejercicios de estiramientos , ejercicios con barra, ejercicios con polea, ejercicios con sobrecarga y electroestimulación, y algunos otros (pendulares, resistidos, rehabilitación en piscina) que se prolongaron muchos meses más. No lloriqueo gratuitamente, sino simplemente sirva esto para indicar que la rehabilitación me suponía unas cinco horas diarias, sin contar los desplazamientos (de los que hablaré en mi siguiente post). Así que no fueron precisamente unas vacaciones. Y lo que nadie sabía es que el resto del tiempo no lo dedicaba a dormir o ver la tele, sino a leer y a escribir. &lt;i&gt;El Hechizo&lt;/i&gt; estaba en marcha, y ahora disponía de tiempo para avanzar en la historia. Es curioso. Tenía todo el tiempo del mundo y sin embargo me obsesionaba el comenzar a trabajar – que me dieran el alta - y dejar a medias &lt;i&gt;El Hechizo,&lt;/i&gt; porque sabía que entonces corría el riesgo de abandonarlo definitivamente. Era un sentimiento ciertamente paradójico y ambivalente: trabajaba durísimo en mi rehabilitación física (lo juro) y simultáneamente deseaba aprovechar al máximo aquel estatus y avanzar todo lo que pudiera &lt;i&gt;el Hechizo.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando acabé las sesiones programadas, el doctor/rehabilitador me dio el alta felicitándome por la  velocidad de mi recuperación. “¿Y el dolor?”, pregunté yo. “Ese no es mi trabajo. Mi misión era recuperar la movilidad del hombro, y ya estás al 100%” contestó. Cierto, había recuperado el 100% del rango articular, pero dolía a rabiar y en ese momento comprendí que nunca más volvería a ser el mismo. Que nunca más mi lanzamiento sería un latigazo que sorprendería a los porteros, que no volvería a marcar Ippon con un Uchi-mata y que estaba deportivamente acabado. Ni los analgésicos, ni la natación, ni la cortisona podían hacer nada para remediarlo. Menos mal que me quedaba el ajedrez y la escritura ¿no?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aquellos cinco meses, fueron una auténtica maratón. Y aún hoy estoy convencido de que sin aquella “desgraciada” lesión, &lt;i&gt;El Hechizo de Caissa &lt;/i&gt;nunca hubiera visto la luz. ¿Merecerá la pena el precio que pagué?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-1717817426466290477?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/1717817426466290477/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/06/bisturi-bricolage-y-rehabilitacion.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/1717817426466290477'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/1717817426466290477'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/06/bisturi-bricolage-y-rehabilitacion.html' title='BISTURÍ, BRICOLAJE Y REHABILITACIÓN'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-8744292775781686598</id><published>2010-06-07T19:22:00.000+02:00</published><updated>2010-06-07T19:22:48.088+02:00</updated><title type='text'>“Y UNA PIEDRA EN EL CAMINO,  ME ENSEÑÓ QUE MI DESTINO…”</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;”La vida es aquello que te va sucediendo mientras tú te empeñas en hacer otros planes&lt;/i&gt;”. John Lennon.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ya había comenzado a escribir &lt;i&gt;el Hechizo&lt;/i&gt;, aunque entonces no lo llamaba así. Lo etiquetaba como LQPNMC (“Lo que papá nunca me contó”, un título que no tardé en desechar por impreciso, ambiguo e impersonal). Supongo que llevaría unas treinta páginas y debo confesar que de momento me gustaba lo que había escrito. Pero ese duendecillo que siempre me acompaña, ese ser despreciable que me susurra al oído vertiendo veneno en mis pensamientos, ese gusano inmundo que siempre dinamita mis sueños y menosprecia mis actos, esa parte de mí que siempre anhelo destruir y que se esconde bajo los ropajes de la realidad, ese l&lt;i&gt;ado oscuro&lt;/i&gt; que estoy seguro que todos tenemos, me decía que no me hiciera ilusiones. Que, como siempre, sería &lt;i&gt;arrancada de caballo y parada de burro (&lt;/i&gt;parafraseando a un viejo amigo&lt;i&gt;)&lt;/i&gt;, el inicio de uno de mis múltiples proyectos inconclusos, condenado de antemano al abandono por hastío o por incompetencia, o quizás por falta de voluntad o perseverancia. Y  debo confesar que en el fondo estaba convencido de que antes o después su pesimismo acabaría poseyéndome y tendría que inclinar mi rey ante su insistencia. Sabía que el tiempo erosionaría mis ilusiones y yo mismo me buscaría excusas (trabajo, familia, otros proyectos "más prometedores", etc…) para rendirme, como con el EODC. ¿Os suena familiar? ¿También vosotros tenéis esa presencia permanente, ese lastre, en vuestra cabeza?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Era un jueves de una húmeda mañana de finales de octubre. La víspera llovió copiosamente y alguien con un poco más de cerebro hubiera optado por acudir al trabajo en coche. Pero a las 7:45 de la mañana no llovía y decidí coger la bicicleta, medio de transporte con el que habitualmente me desplazo desde mi casa hasta el Instituto donde trabajo como profesor. Atravesé el embarrado camino hortelano contento de alcanzar el asfalto. Crucé la verja metálica saludando a mi paso a compañeros y alumnos,  mientras pedaleaba ya en el interior del recinto educativo. Al pasar por encima del enorme charco sentí cómo la rueda delantera se deslizaba hacia la izquierda, un involuntario derrape que me precipitó sobre la  “laguna”. Instintivamente apoyé el brazo izquierdo – algo que todo judoka sabe que es una aberración – con tan mala fortuna que éste resbaló sobre la inmundicia acumulada en el charco y se anguló peligrosamente para provocar una dolorosa palanca que desplazó la cabeza del húmero hacia el interior de la articulación escápulo-humeral. Me levanté maldiciendo mi suerte, todavía ignorante de mi estado, y anduve los últimos metros hasta mi despacho. El dolor era muy intenso al quitarme el chubasquero y la sudadera, pero aún tuve suficiente presencia de ánimo como para comprobar que se trataba de una luxación e intentar reducirla a las bravas (a lo “&lt;i&gt;arma letal&lt;/i&gt;”), pero ni con ayuda de mi compañera lo logré. Cuando me llevaron al hospital comencé a perder la sensibilidad en el brazo. El hueso deformado presionaba sobre la arteria, probablemente, y entonces comprendí que era grave. Era evidente que el desplazamiento óseo era considerable y, en consecuencia, los daños internos también los serían.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En urgencias me redujeron la luxación sin muchos miramientos, pero no me importó. Era necesario y urgente. A las dos horas volví a casa con el brazo en cabestrillo, no sin antes prometer a mi directora que el lunes siguiente, si me encontraba bien, volvería al  trabajo. Iluso de mí. ¡Qué lejos estaba de imaginar que aquella era la lesión más grave que nunca sufrí (y os aseguro que he sufrido muchas) y que mi convalecencia, mi baja laboral, se prolongaría más de medio año!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Más adelante profundizaré sobre todo el proceso de rehabilitación y cómo me organizaba para aprovechar el  tiempo al máximo, pero ¿os dais cuenta de que ahora ya no tenía ninguna excusa? Recordé una cita, de no sé quién, que decía algo así como que había que hacer de la tragedia una oportunidad. ¿Cómo era posible que yo, balonmanero consagrado, cinturón negro de judo, avezado ciclista, jugador de rugby, de hockey, de basket, esquiador, escalador…., hubiera tenido esa “mala caída”? ¿Había sido una mala caída? Quizás el destino, por esta vez, estaba dispuesto a demostrarme lo contrario. Quizás ahora podía comprender aquello de la &lt;i&gt;relatividad de lo que nos acontece&lt;/i&gt; y el c&lt;i&gt;olor del cristal con que se mira&lt;/i&gt;. Ahora sólo me faltaba el valor para convertir mi caída en una oportunidad. En un ascenso. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En casa, mientras me atiborraba de analgésicos, miré a mi &lt;i&gt;lado oscuro, a&lt;/i&gt;llí, al otro lado del&amp;nbsp; espejo, y le  dije: “te vas a enterar, maldito”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así que, aquel charco en mi camino me enseñó que mi destino era escribir y escribir…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-8744292775781686598?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/8744292775781686598/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/06/y-una-piedra-en-el-camino-me-enseno-que.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/8744292775781686598'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/8744292775781686598'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/06/y-una-piedra-en-el-camino-me-enseno-que.html' title='“Y UNA PIEDRA EN EL CAMINO,  ME ENSEÑÓ QUE MI DESTINO…”'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-1414078737871099706</id><published>2010-06-05T13:45:00.000+02:00</published><updated>2010-06-05T13:46:11.828+02:00</updated><title type='text'>¿POR QUÉ ESCRIBIMOS?</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;”&lt;i&gt;Cada uno de los movimientos de todos los individuos se realizan por tres únicas razones: por amor, por honor o por dinero&lt;/i&gt;.” Napoleón Bonaparte.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando muchos de mis conocidos supieron que había escrito un libro,  pensaron que se trataba de un libro técnico. No me podían imaginar más que corriendo o chocando contra defensas o escalando montañas o revolcándome por un tatami o…, lo que demuestra cuantas facetas ocultas completan nuestra personalidad. Cuando luego se enteran de que el libro se enmarca en el mundillo ajedrecístico entonces asienten porque sí conocen mi amor por Caissa. Esperan una historia de eso, de ajedrez. Pero El Hechizo de Caissa es otra cosa. Quienes han leído los borradores iniciales lo saben. Y detrás de la inevitable primera pregunta “¿de qué va?”, viene la segunda “¿y tú, por qué lo has  escrito? Ésta tiene una respuesta algo más compleja.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Recuerdo que leí un interesante libro titulado “El gozo de escribir” de Natalie Goldberg. Como dice en la contraportada “e&lt;i&gt;xisten cientos de libros que hablan sobre cómo no escribir mal, pero éste habla sobre cómo escribir bien. El secreto de la creatividad consiste en eliminar reglas en la escritura, no en añadirlas&lt;/i&gt;”. Obviamente las contraportadas buscan ventas de libros y confieso que el contenido me decepcionó un poco porque yo buscaba precisamente eso, reglas de escritura. Pero ya se sabe que la valoración que hacemos de la calidad de un libro depende muchísimo de nuestro estado de ánimo y de las expectativas que nos despierta.  A veces esperamos una obra maestra porque un amigo nos lo ha recomendado vivamente, y luego nos defrauda simplemente porque el estado de ánimo de nuestro amigo y el nuestro en el momento de su lectura era muy distinto. Seguro que esto también pasará con &lt;i&gt;el Hechizo. &lt;/i&gt;Bueno, lo cierto es que en el libro de Goldberg había un capítulo dedicado a los motivos por los que escribimos. Un capítulo que nos empuja a la reflexión. Natalie Goldberg hace un listado de motivos para la escritura y advierte que es muy difícil detallar con precisión la totalidad. ¿Cuáles son los míos?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El orden no importa lo más mínimo:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;1.Porque me duele ver lo poco que leen mis alumnos. A ver si al menos leen una novela “que la ha escrito su profe”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;2.Porque la gente (¡qué socorrido e impreciso es esto de “la gente”) desconoce la pasión del ajedrez. Y Caissa me ha dado tanto, que creo que debo presentársela a mis “conocidos”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;3.Porque creo que la sociedad es tremendamente injusta con los deportes, aficiones, entretenimientos y artes minoritarios. Y Frikie es un término con unas connotaciones tan injustas como terribles. El ajedrecista no merece el trato que la sociedad le reporta.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;4.Porque la tele cada vez da más asco y soy poco amigo de videojuegos y todas esas nuevas formas de entretenimiento. Y porque he consumido muchas manifestaciones culturales (especialmente la literatura) y creo estar un poco en deuda. Tendremos que aportar algo, ¿no?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;5.Por no defraudar a algunos amigos que me insistían “escribe, escribe”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;6.Porque vivir sin luz es una proeza que merece un homenaje.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;7.Para ganar mucho dinero, ganar el Nobel de Literatura y retirarme a los 50 años forrado. (¡Bastante me estoy carcajeando yo al escribir esto, así que no os riáis, que os oigo!)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;8.Porque siempre he sido un mediocre incapaz de acabar nada de lo que he empezado y ésta es la primera vez que he escrito FIN. (De hecho, ahora recuerdo que no lo he escrito de facto, pero ya me entendéis) &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;9.Porque cada mañana me invade el pensamiento (¡el sentimiento!) de que la educación tal como yo la entendí y conocí está desapareciendo, está cambiando y no para mejor,  y a la pregunta “¿qué estilo educativo sería el tuyo si pudieses elegir?”, la respuesta tiene un nombre muy claro: &lt;i&gt;El Hechizo de Caissa.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;10.Para pagar unas cuantas deudas de gratitud con algunos de los personajes de este blog – ya conocidos por todos, y si no es así ¡releed las entradas antiguas!- y especialmente con mis padres.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y podría continuar hasta el infinito.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-1414078737871099706?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/1414078737871099706/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/06/por-que-escribimos.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/1414078737871099706'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/1414078737871099706'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/06/por-que-escribimos.html' title='¿POR QUÉ ESCRIBIMOS?'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-847067406930460390</id><published>2010-06-02T09:19:00.000+02:00</published><updated>2010-06-02T09:19:36.948+02:00</updated><title type='text'>ESENCIA DE MUJER.</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;”Las sensaciones no son parte de ningún conocimiento, bueno o malo, superior o inferior. Son, más bien, provocaciones incitantes, ocasiones para un acto de indagación que ha de terminar en conocimiento”&lt;/i&gt; John Dewey.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No sabría decir cuándo ocurre. Quizás sea algo progresivo, o quizás ocurra en una partida determinada. Quizás sea el momento en que Caissa te besa por primera vez. Quizás sea el momento en que realmente te conviertes en ajedrecista. Quizás sea cuando descubres su magia. Es el momento en que comienzas a percibir todas las sensaciones que acompañan a ese trivial juego,.., y deja de ser trivial.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las hay de carácter físico. Cuando combinas el tacto de los trebejos con el sabor de un café o un licor, cuando escuchas el silencio del pensamiento de tu adversario, cuando ejecutas maquinal e involuntariamente ese tic, ese gesto característico del jugador (tironearse el labio, frotarse las sienes, tamborilear en la mesa, pasar las piezas capturadas de mano a mano, asentir calladamente o negar con esos escorzos de cabeza), cuando la vejiga urinaria amenaza con estallar y miccionas con machacona insistencia, cuando gotas de nervioso sudor perlan tu frente, cuando miras sin ver y oyes el silencio, cuando intentas escrutar sus intenciones en las miradas de los mirones sobre el tablero, cuando carraspeas para ahuyentar algún fantasma interno o disimular un retortijón estomacal (estabas tan excitado por la partida que olvidaste comer), cuando...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Otras sensaciones son cognitivas o técnicas: la sensación de superioridad cuando percibes la inferioridad de los conocimientos teóricos de tu adversario, la sensación de vulnerabilidad cuando eres tú quien cae en esa burda celada, lo miserable que te sientes cuando -como buen hombre- vuelves a caer en la misma posición inferior en esa variante que habías olvidado, el recuerdo de aquellos torpes ataques en contraposición con tu actual capacidad para el cálculo exacto de variantes, tus dudas sobre si realmente el dictamen es de tablas o debes jugar a ganar, la presión de tus compañeros que valoran tu posición de diferente forma y te obligan a arriesgar, tus miedos internos imposibles de acallar....&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y finalmente las sensaciones psicológicas, las anexas, esas que poco tienen que ver con el juego en sí, pero que son un elemento clave en esta vivencia: esa tonadilla de fondo que canturreas en silencio – quizás la última canción que oíste-, esos pensamientos colaterales que enturbian y sazonan tus cálculos – tu amor, tus problemas, tus inquietudes-, ese olvido de asuntos mundanos, ese remanso de quietud, ese espacio neutro donde se detiene el tiempo y dejas de meditar – sobre tu amor, sobre tus problemas, sobre tus inquietudes -, ese agon desbocado, ese fair-play olvidado (o no), ese oxigeno lúdico imposible de definir... Y mención especial para esa especie de “orgasmo caissístico” que te posee cuando haces una combinación táctica con sacrificio. Parecería que esto debería ser una sensación cognitiva o técnica, pero os aseguro que es psicológica.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando eres capaz de sentir todo esto, cuando conoces la esencia de esta mujer, Caissa, entonces eres un ajedrecista. Entonces dejas de jugar al ajedrez para gozar el ajedrez. Entonces ya estás hechizado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y ese es, sin duda, el mayor objetivo - y seguramente el más complejo- de cuantos me propuse al escribir &lt;i&gt;“El Hechizo de Caissa”&lt;/i&gt;: transmitiros estas sensaciones. ¿Lo conseguiré?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-847067406930460390?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/847067406930460390/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/06/esencia-de-mujer.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/847067406930460390'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/847067406930460390'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/06/esencia-de-mujer.html' title='ESENCIA DE MUJER.'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-29282998641591755</id><published>2010-05-29T16:28:00.000+02:00</published><updated>2010-05-29T16:28:32.535+02:00</updated><title type='text'>EL TALENTO DE MR. RIPLEY</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;”M&lt;/i&gt;&lt;i&gt;uchos creen que tener talento es una suerte; nadie que la suerte pueda ser cuestión de tener talento.” &lt;/i&gt;Jacinto Benavente.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El ajedrez es una disciplina donde aparecen con relativa frecuencia niños prodigio, al igual que en la música y en las matemáticas. Como docente que soy, no dejo de plantearme la eterna disyuntiva ambiente-herencia en cuantas disciplinas analizo. Y, obviamente, también lo hago con el ajedrez. Resulta curioso constatar cómo algunos aprendices apenas conociendo unas cuantas reglas básicas (desarrollo, tiempo, centralización) inmediatamente desarrollan una comprensión posicional realmente sorprendente, mientras otros concienzudos estudiantes necesitan toneladas de literatura específica para alcanzar un nivel parejo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es mentira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta un stajanovista como yo asume que por mucho que se estudie, se trabaje, se juegue ajedrez, si la perseverancia no va acompañada de talento innato, no hay nada que hacer. Algunos libros teóricos afirman que el trabajo de entrenamiento es un 95% del éxito y apenas atribuyen protagonismo al talento innato. Pero es mentira. Para ser un buen ajedrecista hay que nacer y hacerse. Ambas cosas. Sin esfuerzo y duro trabajo no se llega ni a la mitad de la escalera. Pero si se quiere llegar al ático, además has de ser talentoso. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con mi manía de simplificar las cosas (un contumaz error existencial, porque la vida es complicada per se) y admirador incondicional del “antiguo plan de estudios” (en contraposición con el invento este del diablo, hijo bastardo de la Logse y primo hermano del sinsentido de nuestros gobernantes), yo siempre digo que el ajedrez es para gente de &lt;i&gt;ciencias&lt;/i&gt;. Para mentes calculadoras capaces de hablar un idioma abstracto, geométrico, fundamentado en el cálculo, en el análisis, en las variantes y las combinaciones, en… en las matemáticas. Y claro, los de &lt;i&gt;letras,&lt;/i&gt; lo tenemos crudo, porque Caissa se expresa actualmente en código binario y la fantasía creadora va siempre un paso por detrás del tirano algoritmo matemático. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mr Ripley es &lt;i&gt;“El Director”,&lt;/i&gt; del que ya hablé en anteriores posts. El &lt;i&gt;director &lt;/i&gt;apenas estudia ajedrez, no sabe casi nada de aperturas, no es especialmente destacable por su capacidad táctica, ni por su maestría en los finales, ni por sus estrategias o planes de medio juego, pero tiene un talento especial: es un zombi. Así me gusta llamarlo. Siempre está “inferior” (esto es argot ajedrecístico, del que se hablará en &lt;i&gt;El Hechizo de Caissa)&lt;/i&gt;, sus posiciones son asquerosas, malísimas, muchas veces afronta los finales en clarísima inferioridad posicional e incluso material, a veces sus defensas son coladeros llenas de columnas de penetración, puntos débiles y diagonales asesinas encarando a su monarca,…, pero es dificilísimo rematarlo.  Para vencerle hay que darle jaque mate, porque si no ese Ave Fénix saldrá de su sepulcro para clavarte sus zarpas y arrancarte el corazón. Le he visto remontar partidas increíbles y donde él ve lucha yo sólo veía fracaso. Donde él ve agon, yo sólo veo rendición. Donde él ve posibilidades, yo sólo veo desesperación. Y donde yo claudico resignado, él aprieta los dientes y da la vuelta a las tornas para resurgir y vencer. ¿Exagero? Nada de eso. Lo ha hecho muchas veces y ha pasado de “estar perdido” a “ganar” (de nuevo el argot) en decenas de partidas. Sin estudiar, sin apenas jugar torneos, sin ninguna ciencia ni entrenamiento, el director logró dos ascensos consecutivos en competición individual y el tercer  año mantuvo con holgura su categoría preferente. ¿O no fue él? No. Fue su zombi.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Él personifica aquello de que “nadie ha ganado una partida abandonando”, lo de “mientras  hay vida hay esperanza” y él me enseñó la auténtica dimensión  de eso que llamamos agon-lucha.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y, paradojas de este maravilloso y escaqueado invento celestial, &lt;i&gt;el director&lt;/i&gt; es profesor de literatura y teatro. Un hombre de letras. Un hombre de palabras. Un hombre de palabra.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y yo sigo acumulando deudas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-29282998641591755?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/29282998641591755/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/05/el-talento-de-mr-ripley.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/29282998641591755'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/29282998641591755'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/05/el-talento-de-mr-ripley.html' title='EL TALENTO DE MR. RIPLEY'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-1202811176873722826</id><published>2010-05-27T08:37:00.000+02:00</published><updated>2010-05-27T15:27:39.718+02:00</updated><title type='text'>A PROPÓSITO DE HENRY.</title><content type='html'>&lt;i&gt; &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;”Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es la única manera&lt;/i&gt;.” Albert Einstein.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con esa puerilidad con que a veces capitaneo mis decisiones, me encanta bautizar algunos de mis escritos con títulos de películas (a veces de canciones, a veces de libros...), no porque el contenido del texto tenga mucho que ver con el argumento del film, sino por lo que sugiere el propio título. Por eso, que nadie busque parecidos de ningún tipo entre el sujeto del que voy a escribir y Harrison Ford. Simplemente me apetece hacerlo, y además ya sabéis que en este blog estoy utilizando alias para todos los personajes reales. En este caso, Henry es un buen nombre.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aunque este tipo de reflexiones puedan ser ociosas y gratuitas, ¿alguna vez nos hemos parado a pensar en la influencia que ejercen las personas de nuestro entorno – familiares, amigos, compañeros de trabajo, enemigos…- en nuestra cosmovisión, en nuestras decisiones, en nuestra idiosincrasia  y en nuestro talante? Somos lo que vemos, que decía aquél.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así pues, y retomando el tema de los personajes de &lt;i&gt;El Hechizo de Caissa&lt;/i&gt;, no es de extrañar que algunos de sus rasgos característicos sean sospechosamente similares a los de algunos amigos, familiares y compañeros míos. Sin duda la influencia más evidente (aunque quizás más sutil) es la de mi padre, por la simple razón de que siempre es el padre /madre el principal, fundamental, primario y más importante educador. No me importa lo que nos diga un coyuntural ministro, unos visionarios psicopedagogos, la caja tonta, la red de redes o Pototo el de la moto, porque el día en que los padres cedan su protagonismo (¡y responsabilidad!) a otros “elementos” educadores, entonces lloraré y comenzaré a creer en el Apocalipsis. Pero quitando esta evidente fuente educativa, en &lt;i&gt;El Hechizo&lt;/i&gt; hay unos cuantos personajes que se han nutrido de algunos compañeros del club de ajedrez al que pertenezco. En &lt;b&gt;&lt;i&gt;posts&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; anteriores, y también en clave, ya hablé de tres de ellos, (RBR, el Director y Cicerone Koga) pero sería injusto si no reconociera que el presidente del club los Xuferos ha sido una influencia decisiva para caracterizar a mis personajes del &lt;i&gt;Hechizo&lt;/i&gt;. Le llamaré Henry.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Henry es un formidable jugador de una fortaleza ajedrecística enorme y de una fortaleza moral descomunal y envidiable. Su porte, su mesura, sus ademanes, sus enciclopédicos conocimientos sobre historia ajedrecística y su amor desmesurado por Caissa son un impresionante ejemplo difícil de ignorar, e imposible de alcanzar.  No sólo es el alma del club, junto con RBR, sino también su cabeza pensante, el hombre que toma las decisiones, el código moral que alumbra la filosofía de club que reina en Los Xuferos: política aperturista y amistoso amateurismo por bandera (una redundancia necesaria). Pero es su especial forma de comprender el ajedrez lo que llama la atención. Su estilo es predominantemente combinador, abierto e incluso arriesgado, pero siempre sometido a la más estricta lógica y corrección matemática. Se relame cuando combina correctamente, pero deplora la especulación en los sacrificios y su frase preferida es: “esta combinación es más falsa que el beso de Judas”. Obviamente gustamos de estilos ajedrecísticos ligeramente dispares pero me reconozco deudor de su científica perspectiva, a la que admiro. Su ajedrez se define en una palabra: correcto. Además no existe anécdota que desconozca de la historia romántica del ajedrez, de los clásicos jugadores, de los Alekhine, Capablanca, Keres, Lasker,… ¡lo sabe todo! &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es un sincero placer compartir con él una cerveza, separados o no por 64 cuadriculadas razones, sentir su presencia y su crítica mirada sobre tus trebejos, y analizar una partida en el post-mortem en su compañía y con su milimétrica objetividad. Se cuentan por miles las partidas que con él he jugado. Cuantitativamente debe ser mi mayor &lt;i&gt;alter ego&lt;/i&gt; ajedrecístico, y no es casualidad que dos de los personajes del &lt;i&gt;Hechizo&lt;/i&gt; compartan con él inequívocos rasgos característicos. Ni que yo haya llegado a amar a Caissa con tanta pasión como él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Gracias Henry! Otra deuda que no sé cómo ni cuándo podré pagar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-1202811176873722826?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/1202811176873722826/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/05/proposito-de-henry.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/1202811176873722826'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/1202811176873722826'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/05/proposito-de-henry.html' title='A PROPÓSITO DE HENRY.'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-5789246295086016161</id><published>2010-05-24T16:36:00.000+02:00</published><updated>2010-05-24T18:08:52.773+02:00</updated><title type='text'>LLUVIAS DE IDEAS.</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;”La idea que no trata de convertirse en palabra es una mala idea, y la palabra que no trata de convertirse en acción es una mala palabra.&lt;/i&gt;”  Gilbert Keith Chesterton.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por lo leído hasta ahora en este blog el lector puede hacerse una idea de mi idiosincrasia, de mis hábitos y de mi forma de afrontar los retos (escribir un libro es uno de los más ambiciosos de mi vida, por no decir el que más). Sé que corro el riesgo de parecer un carroza, aunque como ya expliqué anteriormente en otra entrada, creo que me adapto más o menos bien a los avances tecnológicos, aunque en parte deploro la dependencia (¿falta de libertad?) que de ellos tenemos. Igualmente soy bastante escéptico con las “novedosas” teorías "psicológicas" (¿será porque soy docente y creo que la psicopedagogía ha enmarañado innecesariamente mi mundo?) aunque reconozco que en ocasiones la psique tiene mucho que decir en la consecución de los logros creativos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora lo llaman Brainstorming (¡qué manía de utilizar anglicismos para definir conceptos UNIVERSALES!, pero es que así parece que somos más IN, más “en la onda”, más actuales, más modernos), pero la lluvia de ideas como recurso para captar ideas, para estructurarlas, para producirlas, es tan vieja en mis procedimientos habituales que mis conocidos no me recuerdan trabajando sin una pizarra (muchísimos años antes de la aparición de "House" en la pantalla). Como ya comenté al hablar del cuaderno de bitácora y de las planillas de programación argumental, creo firmemente en el poder de las palabras y que las ideas se articulan en torno a ellas. Creo en la necesidad de apuntar todo lo que me bulle en la cocorota, a veces a sabiendas de que será una simple anotación condenada a ser eliminada en pocas horas, a veces sin tener muy claro a dónde me llevará esa línea de pensamiento, pero siempre sabiendo que no es un trabajo estéril, porque las ideas – y su traducción a palabras- son generadoras de más ideas. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un ejemplo curioso. En una reunión de trabajo una compañera utilizó la palabra “soslayo”. Me gustó su sonoridad y la anoté en mi cuaderno. Al llegar a casa escribí SOSLAYO en el centro de mi pizarra. A partir de ahí comencé a trazar líneas con otras palabras derivadas, conectadas, más o menos vinculadas, y al final había diseñado un microepisodio de uno de los principales ejes argumentales del &lt;i&gt;Hechizo.&lt;/i&gt; Poco o nada tenía que ver con esa palabra generatriz, quizás no había ninguna relación causa - efecto, pero – ya lo he dicho mil veces, y ahora una más – yo creo en el poder de las palabras y en su capacidad para evocarnos ideas. ¿Acaso no es eso la literatura? Ergo creo en el poder de la literatura para hacernos más felices, más imaginativos, más completos, más...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Imaginad a mis hijos subiendo a mi buhardilla y encontrándose, reinando en la pizarra mural, en rojo y subrayado, un “MATAR A R”, o un “TÓRRIDA ESCENA ENTRE M Y S TRAS LA P”, escoltado por una decena de flechas coronadas con anotaciones, adjetivos y verbos. ¿Qué pensarían?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una segunda utilidad básica de mi pizarra es la ordenación de secuencias argumentales. Por así decirlo, es lo mismo que las planillas de programación argumental ya explicadas en anteriores posts, pero en la pizarra y únicamente para una unidad narrativa menor (capítulo, secuencia...).., generalmente numerando la secuencia temporal. Ejemplo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(1. Recordatorio del final del capítulo anterior en una frase. 2. Reflexión sobre el ajedrez como elemento... 3. Secuencia de Antonio y el asunto de las... 4. Visitas sorpresa de A al P. 5. Diálogo con M sobre el &lt;i&gt;ego&lt;/i&gt;...)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y la tercera utilidad es la posibilidad de utilizar la pizarra para trazar ejes temporales. Esto es difícil de entender hasta que no leáis &lt;i&gt;El Hechizo de Caissa,&lt;/i&gt; pero podréis fácilmente comprobar que de alguna forma tenía que controlar, a lo largo de la secuencia argumental global, las edades que cada personaje iba teniendo en cada periodo narrativo. Varias líneas horizontales paralelas (una por personaje) numeradas según las diferentes edades, eran perfectas para este menester, y en la pizarra podía hacer todas las modificaciones que fueran necesarias.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ya estoy oyendo a alguno diciendo que soy un maestro arcaico y trasnochado, siempre tirando de pizarra, un dinosaurio estancado y nostálgico, y que hay un montón de aplicaciones informáticas que cubren estos objetivos. Pues yo digo que acepto la utilidad-potencia-idoneidad de los procesadores de texto para la redacción, pero para “parir” ideas, no hay nada como una pizarra.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-5789246295086016161?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/5789246295086016161/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/05/lluvias-de-ideas.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/5789246295086016161'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/5789246295086016161'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/05/lluvias-de-ideas.html' title='LLUVIAS DE IDEAS.'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-6346242959544908286</id><published>2010-05-21T15:02:00.000+02:00</published><updated>2010-05-21T15:03:23.186+02:00</updated><title type='text'>EL HOMBRE DE LAS MIL CARAS.</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;”Una verdad sin interés puede ser eclipsada por una falsedad emocionante.”  &lt;/i&gt;Aldous Huxley.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Supongo que es un absurdo, pero la ignorancia es muy atrevida. Me pregunté cómo podía meterme en la piel de mis hijos, mis personajes, y  me contesté: convirtiéndote en ellos mismos.  Esto ya lo venía haciendo algún tiempo atrás. Ya narré cómo me convertí en “maestro” dando cutres lecciones ajedrecísticas o en ajedrecista ciego, y durante un tiempo mis compañeros, mis familiares y mis amigos me vieron comportarme con una inusitada LÓGICA, FRIVOLIDAD, RECTITUD, PERSEVERANCIA, y jugaba un ajedrez muy versátil (según el jugador-personaje al que pretendía emular en ese momento). Me convertí en el hombre de las mil caras y ahora me pregunto ¿es un procedimiento correcto para escribir una novela? ¿Es necesario convertirte en tus personajes o basta con comprenderlos? No sé. Creo que debe haber alguna forma mucho más fácil y que tanto celo en el proceso de documentación  era enfermizo. Pero yo lo hice así. Quise saber qué se sentía siendo frívolo, lógico, imaginativo, arriesgado… &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Especial repercusión tuvo mi actitud mutante en mi ajedrez competitivo, y justo es reconocer que fueron mis compañeros del club de ajedrez quienes en mayor medida sufrieron mis caprichos. No hay que olvidar que la competición principal se jugaba por equipos (el campeonato interclubs) y mis continuos cambios de estilo, tan inoperantes en la competición ajedrecística como ya anteriormente expliqué, perjudicaban notablemente a mis compañeros. Durante una temporada entera perseguí infatigablemente una “inmortal” (la partida inmortal jugada por Andersen y Kieseritzky durante la época romántica constituye el paradigma de obra de arte ajedrecística) y no sólo no lo logré (gané una partida con sacrificio de dama, pero fue una combinación errónea y vencí “atracando” a mi rival) sino que además perdí muchos valiosos puntos en los matches colectivos y decenas de puntos ELO en mi puntuación personal. En esa época lo daba todo por bien empleado. ¿Era necesario? Ahora sé que no. Pero confieso que me divertí mucho.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De mis muchos errores en la producción del &lt;i&gt;Hechizo de Caissa,&lt;/i&gt; éste es uno que fácilmente pude constatar. Pensándolo fríamente y con la perspectiva adecuada, no era demasiado difícil darse cuenta de que no es necesario convertirse en un personaje para poder escribir sobre él, saber (¡imaginar!, de eso se trata ¡valiente escritor estoy hecho si no me doy cuenta de ello!) cómo actuaría, saber cómo hablaría, qué diría… ¿Os imagináis a Cervantes estampándose contra las aspas de los molinos o a Thomas Harris merendando el cerebro de sus invitados mientras escribía su &lt;i&gt;Hannibal&lt;/i&gt;?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y de nuevo tengo que reconocer que transformarme en mis personajes era emocionante. Mucho más que mi insípida existencia de maestro. Leer es vivir otras vidas, meterse en la piel de los personajes de una novela, y yo quería creer que para escribir también eso era necesario. Pero es mentira. Sólo lo hacen los escritores con poca imaginación. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y supongo que por ese mismo motivo los personajes del &lt;i&gt;Hechizo de Caissa &lt;/i&gt;son, son.., son…, ¿extremos?¿exagerados? Vosotros lo juzgaréis.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-6346242959544908286?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/6346242959544908286/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/05/el-hombre-de-las-mil-caras.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/6346242959544908286'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/6346242959544908286'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/05/el-hombre-de-las-mil-caras.html' title='EL HOMBRE DE LAS MIL CARAS.'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-3765828577009192139</id><published>2010-05-18T20:16:00.000+02:00</published><updated>2010-05-18T20:16:17.771+02:00</updated><title type='text'>PROCREANDO.</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;”Un hijo es una pregunta que le hacemos al destino”Jose María Pemán.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En mi absoluta ignorancia sobre literatura en general y técnica de escritura en particular, yo tenía la  creencia de que tres eran los elementos fundamentales de una novela: forma, argumento y personajes. Me sentía bastante satisfecho&amp;nbsp; (iluso de mí) respecto a mi capacidad en el primer aspecto, me sabía un desastre en el segundo y necesitaba mejorar considerablemente la caracterización de mis personajes. Antes de ponerme a escribir el primer capítulo, decidí hincarle el diente a este tercer frente de batalla.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Había leído - no podría recordar dónde - un método bastante interesante para este menester, consistente en hacer un listado de rasgos característicos siguiendo la siguiente clasificación:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;1.Rasgos Físicos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;2.Rasgos Psicológicos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;3.Circunstancias personales: familia, trabajo, salud, aficiones…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al principio me contenté con esto, y no tenía muy claro si había que listar todo esto de todos los personajes o sólo de los principales.  Tenía cuatro personajes principales sobre los que no había ninguna duda, pero otra media docena podrían considerarse… ¿secundarios?  Decidí “listarlos” a todos, por si acaso. En ese momento tan primitivo de todo este maravilloso “proceso”, creía en la necesidad de ser muy metódico y no dejar cabo sueltos, sin comprender que la calidad de una novela depende mucho más de la pasión y la ilusión con que se escribe que de su técnica. Así que, no fuera que más adelante tuviera que lamentar mi precipitación (como en el EODC), pequé por exceso.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Miré el resultado de mis afanes. Algo fallaba. Añadí tres categorías más, siguiendo la pulsión de quien no conoce lo que va a escribir pero sí aquello que no podía faltar:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;1. Frases típicas de: (soy un fiel creyente en el poder  de las palabras, y un obseso de las citas, los aforismos y las sentencias).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;2. Adjetivo que lo define: (soy un obseso de la adjetivación, a veces excesiva)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;3. Lo que odia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A modo de ejemplo, los adjetivos que definen a mis personajes (no diré a quién concretamente) son: PERSEVERANTE, LÓGICO, RECTO, PREVISIBLE, FRÍVOLA, HONORABLE, IMAGINATIVO.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No sé calibrar cuánto de aquel trabajo preparatorio se plasmó en la versión definitiva del &lt;i&gt;Hechizo de Caissa &lt;/i&gt;(¿la 3.9?), pero creo que también con el &lt;i&gt;Hechizo &lt;/i&gt;jugaba al ajedrez.., de alguna forma. Preparaba muchas “líneas”, muchas “variantes” aunque luego me decidía únicamente por una de ellas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero si alguna vez escuché que los personajes del escritor son sus hijos, ahora os puedo asegurar que es cierto. (De nuevo el poder de las palabras). Nacieron en mis primeras meditaciones (¿9 meses? ¡por ahí, por ahí!), crecían día a día en mi cabeza, se alimentaban de mi tiempo, y  en sus devaneos reproducían todos mis anhelos, todos mis temores, todas las vilezas que yo desprecio y las virtudes que admiro, y ahora que mi pluma ya no puede darles los coscorrones que merecen, .., me siento huérfano de ellos. Porque son como mis hijos. Los amé, los odié, me costaron de criar, y ahora los echo de menos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-3765828577009192139?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/3765828577009192139/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/05/procreando.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/3765828577009192139'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/3765828577009192139'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/05/procreando.html' title='PROCREANDO.'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-4900429570221773844</id><published>2010-05-15T17:35:00.000+02:00</published><updated>2010-05-15T17:35:35.029+02:00</updated><title type='text'>EL TALLER LITERARIO 3.</title><content type='html'>&lt;div style="background-color: white;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;”La crítica es la décima musa” Gustav Flaubert.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El taller literario tocaba a su fin. Para la última sesión estaba previsto un libro-fórum sobre la novela de Steven Pressfield “Puertas de Fuego”, sobre la batalla de las Termópilas, que todos los alumnos nos habíamos comprometido a leer. Después de casi una hora coloquiando sin desmayo pude llegar a la manida conclusión de que una novela puede catalogarse de obra maestra o de bodrio según el lector, su idiosincrasia, sus gustos, su estado de ánimo al leerlo, y mil imponderables imposibles de calcular. Pero supongo que tampoco esperaba un dictamen consensuado. No importaba, lo realmente interesante fueron los argumentos que se utilizaron para la crítica. Me hizo darme cuenta de la madurez adquirida en el género de la novela histórica después del taller literario. No sé si éramos mucho mejores escritores (seguro que no) pero sin duda éramos mucho menos ignorantes en relación al género histórico. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero a mí me interesaba mucho más la segunda actividad prevista para esa jornada. La semana anterior &lt;i&gt;El Creyente&lt;/i&gt; nos solicitó, a modo de ejercicio práctico (y voluntario), un esquema de una “posible” novela, proponiendo que en esa última sesión expusiéramos el esbozo al resto del grupo, para analizarlo y recibir las críticas oportunas.  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo había estado trabajando en mi planilla de programación del &lt;i&gt;Hechizo&lt;/i&gt;, y estaba ansioso por someter mis ideas al escrutinio de mis compañeros. Muchas veces creemos que hemos hecho una maravilla simplemente porque nuestra vanidad, nuestro ego o un estado de hiperexcitación (comprensible, pero excesivo) no nos dejan ver la realidad objetiva. Pero este es un problema común a toda producción literaria, artística, creativa: ¿hasta qué punto estamos cegados como para no reconocer la realidad? Porque con la ciencia, es bastante más fácil de precisar el éxito o el fracaso, pero con el arte… Y no digamos cuando sólo se trataba del simple esquema de una idea. Yo ya había salido bastante escaldado de mi experiencia con el EODC, y necesitaba el refrendo de alguna opinión autorizada y crítica (de eso no me cabía ninguna duda, porque si algo nos gusta por naturaleza a los lectores compulsivos, es criticar) antes de invertir de nuevo cientos de horas en un proyecto que quizás no pasase del cajón de mi escritorio. Por eso yo tenía mucho interés en saber la opinión de mis compañeros.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y ahora el lector podrá elegir entre estas dos opciones:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;a) No expuse el esquema de El Hechizo porque otro compañero necesitó más de una hora en contarnos su proyecto, una prometedora historia de piratas berberiscos, y no hubo tiempo para más.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;b) Soy un cobarde temeroso de oír lo que no quería, y en el último momento me entró el “canguele” y callé.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando llegué a casa, y como “buen” ajedrecista que soy, sometí a análisis el fruto de lo acontecido esa jornada, y de todo el taller literario. ¿Queréis saber mis conclusiones?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;1.Globalmente el taller literario había despertado mi sed de literatura en su vertiente productiva.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;2.Había descubierto la necesidad de prestar una especial atención a la figura y el tono del narrador.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;3.Había experimentado la programación como paso previo a la escritura.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;4.Aunque no conocía el camino que me llevaría al &lt;i&gt;Hechizo&lt;/i&gt;,&lt;i&gt; El Creyente&lt;/i&gt; me había enseñado las calzadas de dirección prohibida.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;5.Y estaba dispuesto a volver a intentarlo.Ahora lo sabía y mi decisión era firme. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Podéis imaginar la eterna deuda que tendré siempre con &lt;i&gt;El Creyente &lt;/i&gt;por todas sus enseñanzas, pero ya os anticipo que eso sólo fue el principio. Sin él, E&lt;i&gt;l Hechizo de Caissa&lt;/i&gt; ahora sólo sería un legajo polvoriento en un  cajón de mi escritorio. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-4900429570221773844?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/4900429570221773844/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/05/el-taller-literario-3.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/4900429570221773844'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/4900429570221773844'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/05/el-taller-literario-3.html' title='EL TALLER LITERARIO 3.'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-8219879854147050441</id><published>2010-05-11T16:21:00.000+02:00</published><updated>2010-05-11T18:46:35.106+02:00</updated><title type='text'>EL TALLER LITERARIO 2.</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;“Es mejor tener un mal plan que ninguno” ¿Grau? &lt;span style="color: blue;"&gt;No estoy seguro, pero me viene como anillo al dedo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Asistí a varias sesiones del curso literario cada vez más emocionado, interesado y expectante. A cada nuevo tema, en cada nueva sesión, encontraba salidas de mi laberinto, respuestas a mis dudas, soluciones a mis problemas: tipos de narrador, estilos formales, características de la novela histórica, y especialmente dos temas que influyeron (quiero creer) notablemente en mi escritura: el tono y la estructura argumental.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Respecto al tono, &lt;i&gt;El Creyente &lt;/i&gt;es un auténtico experto en el mismo. Nos trasmitió la importancia de escribir con un tono adecuado, con humildad, sin presuponer nada en el lector y sin insultar su inteligencia. Nos mostró cuan delgada es la línea que separa la libertad de expresión y el respeto que todo escritor debe exhibir hacia sus lectores. Hizo hincapié en la necesidad de narrar creando un ambiente que invite a la lectura, que el lector nunca tenga la tentación de cerrar el libro porque de alguna forma haya podido sentirse vejado, ninguneado, menospreciado, ignorado o insultado, no ya con el contenido del texto, sino con el estilo. Me gustaría creer que &lt;i&gt;el Hechizo&lt;/i&gt; se acerca, aunque sea de lejos, al tono narrativo que &lt;i&gt;El Creyente &lt;/i&gt;recomienda.   &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Respecto al segundo tema, la estructura argumental, sí que tengo la seguridad de que aquella sesión del taller literario fue realmente influyente en &lt;i&gt;El Hechizo. &lt;/i&gt;Cuando llegué a casa, pasadas las 21:00, saludé maquinalmente a mi mujer. Subí corriendo a mi destartalada y caótica buhardilla, legendarios revoltijos de papelorios por doquier,  y me hice hueco sobre el escritorio. Saqué dos dobles folios (DIN A-3), un cartabón que utilizo para estos menesteres y un par de rotuladores de colores. Tracé líneas arriba y abajo, paralelas, perpendiculares, recuadros de similar superficie (aunque lo hice a ojo), y el resultado fue una planilla cuadriculada en la que consigné los “posibles” capítulos numerados del &lt;i&gt;Hechizo&lt;/i&gt; (no queráis saber cuántas modificaciones hubo posteriormente de este primer esbozo)  en la columna de la izquierda, y el supuesto nombre de los tres ejes argumentales del &lt;i&gt;Hechizo&lt;/i&gt; en la primera línea. Sonreí orgulloso y solté ansioso los rotuladores para lanzarme sobre el lapicero. Escribí ideas, verbos, acciones, pasajes resumidos en una frase, en cada una de las cuadrículas resultantes.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Algo así:&lt;br /&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;Primer capítulo-eje argumental de la historia de R: R recoge a M en el aeropuerto y.....&amp;nbsp;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Segundo capítulo-eje argumental de la historia de R: R juega al ajedrez con AV y M observa como ...&lt;/li&gt;&lt;li&gt; Primer capítulo- eje argumental de la historia de A. Desavenencias escolares de A y M...&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;¿Se entiende cómo estructuré la narración de todo lo que acontece en &lt;i&gt;El Hechizo de Caissa &lt;/i&gt;en esa planilla? En el eje de las abcisas los tres ejes argumentales, y los n capítulos en las ordenadas. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Le saqué humo al lapicero, escribí, borré, enguarré aquellos dos dobles folios con flechas, subrayados, anotaciones marginales y tachones, y a las dos de la madrugada recordé que no había cenado, que no había escuchado a mi mujer y mis hijos cuando me chillaban que bajara y que no había tenido ojos para otra cosa que no fuera aquel borrador, porque la "loca de la casa" (la imaginación, que diría Rosa Montero) se había hecho con el timón.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Posteriormente, más calmado y con menos euforia salpicando el escritorio, corregí, retoqué, suprimí y trastoqué aquellas primerizas pinceladas. ¡Pero qué olvidado tenía al lápiz! Y me di cuenta de que a veces recurrimos al supertecnológico teclado olvidando que primero siempre viene bien manuscribir la idea.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ni que decir tiene que el producto final del &lt;i&gt;Hechizo &lt;/i&gt;difiere bastante de aquel primer esbozo. Pero creo que sin esas columnas maestras, sin esa planilla, el edificio del &lt;i&gt;Hechizo &lt;/i&gt;se hubiera derrumbado irremisiblemente y jamás hubiera alcanzado el ático.., ni el segundo piso.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-8219879854147050441?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/8219879854147050441/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/05/el-taller-literario-2.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/8219879854147050441'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/8219879854147050441'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/05/el-taller-literario-2.html' title='EL TALLER LITERARIO 2.'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-4462924308344858354</id><published>2010-05-05T10:07:00.000+02:00</published><updated>2010-05-05T10:10:38.469+02:00</updated><title type='text'>EL TALLER LITERARIO 1. Una hormiga entre gigantes.</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;“Lo que llamamos casualidad no es ni puede ser sino la causa ignorada de un efecto desconocido.”Voltaire.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sentía una ambivalente sensación de optimismo y derrotismo simultáneo. Por una parte escribía cada vez mejor, era evidente. Y por otra cada vez era más crítico conmigo mismo y me daba más cuenta de mis carencias. El fracaso del EODC me quemaba, pero todavía no estaba dispuesto a renunciar. Por otra parte la historia del &lt;i&gt;Hechizo&lt;/i&gt; crecía en mi cabeza, las piezas del puzzle comenzaban a encajar, el tetris argumental cuadraba, incluso ya estaba urdiendo el final. Pero aún no tenía valor para sentarme frente al teclado. ¿Era valor lo que me faltaba?  Me costaba reconocerlo, pero mi formación era  demasiado deficiente. Por eso fracasé con el EODC. Ese era el problema.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A veces en la vida los acontecimientos ocurren gracias a pequeños detalles, a casualidades, a caprichosos del destino. ¿A veces? No entraré en discusiones semánticas de si fue la casualidad o la causalidad, simplemente diré que fue algo inesperado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Acababa de leer una excelente novela histórica, “El hombre de Esparta”. Por casualidades del destino, el autor se la había regalado, con dedicatoria incluida, a mi hijo, y yo, depredador incansable, la leí con avidez y placer. Conseguí el mail del escritor y le envié un correo felicitándolo por su novela. Me sorprendió respondiéndome con prontitud y aprovechó para invitarme a un taller literario sobre novela histórica que él organizaba. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al principio dudé. Yo era un hombre de acción y no me imaginaba compartiendo mesa redonda con sesudos literatos seguramente muy leídos.., y algunos bastante escritos, jeje. Una hormiga entre gigantes. Pero aquello duró apenas unos segundos. Veamos los elementos de la ecuación: novela histórica, aprendizaje de técnicas de escritura, quizás el  empujón que necesitaba esa historia que crecía en mi cabeza, quizás la solución a los problemas que me hicieron fracasar en el EODC,…  Demasiado azúcar en el pastel. Y yo soy muy goloso. Acepté.   &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Bajó de la moto, se quitó el casco. Me acerqué y le dije: “El creyente, supongo”. Él me contestó: “Fernando, supongo”. Bueno, no fue así, claro, pero ¿a que mola cómo se me desboca la imaginación en cuanto estoy delante de un teclado?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En aquella primera sesión celebrada en una acogedora biblioteca (¡qué paraíso!) hablamos sobre la motivación para la escritura, sobre la necesidad que tenemos de escribir, sobre libros, sobre historias destinadas a ser contadas, sobre la pulsión que en ocasiones nos arroja sobre el folio en blanco para tiznarlo, sobre…, y comprendí que no era un bicho raro. Yo era una hormiga entre gigantes, pero por alguna extraña razón me sentía de la misma especie.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y así fue como conocí al “creyente”, el profe de aquel taller inolvidable. Él me animó, él me enseñó, él me orientó, y lo denomino así, &lt;i&gt;creyente,&lt;/i&gt;  porque él fue quien con más fuerza creyó en las posibilidades del &lt;i&gt;Hechizo de Caissa. &lt;/i&gt;Su auténtico padre putativo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-4462924308344858354?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/4462924308344858354/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/05/el-taller-literario-1-una-hormiga-entre.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/4462924308344858354'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/4462924308344858354'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/05/el-taller-literario-1-una-hormiga-entre.html' title='EL TALLER LITERARIO 1. Una hormiga entre gigantes.'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-5070775115860912119</id><published>2010-05-02T12:03:00.000+02:00</published><updated>2010-05-02T12:03:46.565+02:00</updated><title type='text'>TODO ESTÁ EN LOS LIBROS</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;“Los mejores libros son aquellos que quienes los leen creen que también ellos pudieron haberlos escrito” Pascal.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aunque me gustaría excusarme diciendo que leía toneladas industriales de literatura como una necesidad para la escritura (se trata de lo mismo, ¿no?), la  verdad es que lo hacía por puro placer. Me había convertido en un lector compulsivo, y creo que no dejé de serlo (¿ya lo he conseguido?) hasta que me puse en serio a la faena de escribir &lt;i&gt;El  Hechizo.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Prioritariamente leía novela histórica. Me apasionaba. Haefs, Manfredi, Mc Cullough, Graves, Posteguillo,…, Roma y Grecia fundamentalmente, aunque tampoco le hacía demasiados ascos al medievo. Me enamoré de Alejandro, de César y de Aníbal, especialmente Aníbal, la personificación de la astucia y la audacia. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En un momento dado me planteé que tanta novela histórica no podía ser buena. Si mi intención era escribir una novela de ficción enmarcada en el mundo del ajedrez,  en la época actual, flaco favor me haría imbuirme en tanta cultura grecolatina ¿no? ¿No sería mucho más inteligente empaparme de géneros menos específicos, menos arcaicos, más cotidianos? Aunque no eran géneros del todo nuevos en mi repertorio, comencé a leer thrillers, algo de novela negra, ficción pura, e incluso me atreví con algunos clásicos olvidados. Leí novela epistolar, narraciones retrospectivas, historias de misterio, navegué por la crueldad, la dulzura, el amor y el odio, la venganza, el misterio, el dolor, la amistad y la traición. No sé cuánto de todo esto ayudó &lt;i&gt;al Hechizo&lt;/i&gt;, aunque sí tengo claro que (por muy críticos u  objetivos que seamos)&amp;nbsp; lo que leemos mediatiza nuestras ideas, nuestros puntos de vista, nuestros planteamientos vitales, nuestra imaginación y nuestra formación cultural. Leer es vivir otras vidas, sentir otros sentimientos, viajar por otros mundos y ver la vida desde otra perspectiva, un ejercicio tan placentero como necesario en ocasiones.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y es que la lectura reposada va mucho más allá de la simple asimilación de conceptos, de la simple comprensión de una texto en forma de narración de una historia, del simple paladear de la sonoridad de los vocablos, de los rituales materiales (sillón orejero, música suave de fondo, café humeante), tangibles, físicos. A poco que nos lo propongamos, también tiene la facultad de despertar la imaginación. Pero sólo la lectura reposada, sin prisas, sin dejar una sola palabra sin escrutar. Leer mirando el reloj es improductivo en este sentido.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En una ocasión,  en una entrevista televisiva, escuché a un escritor defendiendo la necesidad de dejar de leer durante el periodo de producción literaria, para evitar ser contaminado por el estilo de lo leído. Me dio que pensar y os ruego, sufridos lectores, que dejéis vuestros comentarios al respecto. Al principio pensé que tenía razón, y supongo que precisamente por eso abandoné temporalmente la lectura de novela histórica, pero ahora estoy convencido de que lo que leemos alimenta nuestra escritura de manera muy positiva. Despierta nuestra imaginación.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cierto es que la  lectura del libro depende mucho del estado de ánimo del lector, como también lo es que si se afronta la lectura buscando técnicas narrativas, figuras retóricas, ejes argumentales, etc…, has dejado de ser un simple lector para convertirte en un futuro escritor que se documenta leyendo. Y cuando eso me ocurrió, supe que &lt;i&gt;El Hechizo de  Caissa&lt;/i&gt; estaba fraguándose. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-5070775115860912119?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/5070775115860912119/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/05/todo-esta-en-los-libros.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/5070775115860912119'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/5070775115860912119'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/05/todo-esta-en-los-libros.html' title='TODO ESTÁ EN LOS LIBROS'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-2755299428440474182</id><published>2010-04-29T08:25:00.000+02:00</published><updated>2010-04-29T08:25:52.447+02:00</updated><title type='text'>BITÁCORA</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;“Se tiende a poner palabras allí donde faltan las ideas”. Goethe.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando comencé a escribirlo pensé que jamás rellenaría sus más de ochenta o noventa páginas – no sé, no están numeradas - y hoy ya voy por el segundo ejemplar. De gusanillo, tamaño cuartilla y tapas duras, aquel cuaderno me acompañó de principio a fin del &lt;i&gt;Hechizo&lt;/i&gt;, y se me hizo tan necesario que a veces trasportaba mi novela en un diminuto pen-drive o incluso en un ligero diskette, pero siempre acompañada del pesado cuaderno. Inseparable. Donde iba yo, iba el cuaderno. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En las primeras páginas escribí un resumen de la idea original. Pretendía llevar un cierto orden y esperaba que el cuaderno tuviese una apariencia relativamente aceptable desde  el  punto de vista formal.  Hoy me río al ojear esa caótica colección de garabatos desafiantes a cualquier lógica y formato, multicolor, a veces absurdo, aderezos flechados, exclamaciones, tachones, algún que otro ¡&lt;i&gt;voy a conseguirlo&lt;/i&gt;! y bastantes &lt;i&gt;¡vaya bodrio!&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En él consigné mis ideas, la estructura de la historia, los nombres de los personajes, los problemas que me iban surgiendo, las soluciones que se me iban ocurriendo, los puntos a tratar de este o aquel capítulo, lluvias de ideas (¡nada de braimstormings!, ¡Cervantes forever!) (¿captas la paradoja y el calado de mi abducción?), frases, palabras sueltas, nombres y apellidos, fechas, ejes temporales, perfiles psicológicos de los personajes, datos, nombres de aperturas, de jugadores, anécdotas, chistes, ocurrencias, …  &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;A modo de ejemplo, un listado de “listados” que se pueden encontrar en mi cuaderno de bitácora:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.Nombres y personajes.&lt;br /&gt;2.secretos ocultos.&lt;br /&gt;3.ideas para el epílogo.&lt;br /&gt;4.Credo de R.&lt;br /&gt;5.Cosas que NECESARIAMENTE tienen que aparecer.&lt;br /&gt;6.¿qué odia R?&lt;br /&gt;7.Rutinas de trabajo (referido a  mi trabajo, nada que ver con la historia)&lt;br /&gt;8.¿qué tipo de irregularidades comete A?&lt;br /&gt;9.Anécdotas ajedrecísticas a incluir.&lt;br /&gt;10.Secuencia temporal del eje argumental 1&lt;br /&gt;11.Secuencia temporal del eje argumental 2&lt;br /&gt;12.Secuencia temporal del eje argumental n&lt;br /&gt;13.planificación “optimista”.&lt;br /&gt;14.¿Títulos?&lt;br /&gt;15.Citas.&lt;br /&gt;16.Cosas que el lector debería conocer del ajedrez.&lt;br /&gt;17.…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más ejemplos: un listado de anotaciones diversas que se pueden encontrar en mi cuaderno de bitácora:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.piedra preciosa de color verde…&lt;br /&gt;2.al final de cada capítulo incidir en…&lt;br /&gt;3.réplica, imagina tu p tras tu j…&lt;br /&gt;4.fruta prohibida...&lt;br /&gt;5.el poder de las palabras…&lt;br /&gt;6.hay que aumentar la carga dramática en…&lt;br /&gt;7.descripción ambiental de…&lt;br /&gt;8.hacer una simulación de cómo quedaría cambiar tiempos verbales de …&lt;br /&gt;9.entrevista con LPC ¿cómo mierda voy a conseguir…?&lt;br /&gt;10.escribe a vuela pluma…&lt;br /&gt;11.decálogo de A…&lt;br /&gt;12.joder, qué bueno es Santiago Posteguillo…&lt;br /&gt;13.exceso de extensión.&lt;br /&gt;14.revisar comas sobrantes.&lt;br /&gt;15.…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Por qué se llama cuaderno de bitácora? La bitácora es/era el armario próximo al timón donde se guarda/ba la brújula en los navíos. Algún purista me dirá que el título de esta entrada del blog debería ser precisamente ese: “cuaderno de bitácora”. Pero ahí está precisamente el quid; este cuaderno es mi bitácora porque sin él estaría totalmente perdido, sin brújula, sin timón, sin esperanza alguna de llevar a buen puerto &lt;i&gt;El Hechizo.&lt;/i&gt; Un armario &lt;i&gt;gráfico &lt;/i&gt;donde guardar ideas convertidas en palabras. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;De nuevo, el poder de las palabras, que suelen querer decir mucho más de lo que dicen…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi bitácora le puse una etiqueta que rezaba: “LQPNMC”, cuyo significado revelaré más adelante.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-2755299428440474182?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/2755299428440474182/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/04/bitacora.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/2755299428440474182'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/2755299428440474182'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/04/bitacora.html' title='BITÁCORA'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-7153090293853225502</id><published>2010-04-26T19:50:00.000+02:00</published><updated>2010-04-26T19:50:51.800+02:00</updated><title type='text'>CURRICULUM OCULTO</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;“Educación es lo que sobrevive cuando lo aprendido se ha olvidado”. Skinner.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Consultado el oráculo infalible (je, je), esto es, la wikipedia, el  currículo oculto se definiría como “aquellas lecciones o aprendizajes que son incorporados por los estudiantes aunque dichos aspectos no figuren en el currículo oficial”. Y añade, “pueden ser enseñados o no con intención expresa”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Obviamente, y dado mi desempeño laboral como maestro, este es un tema que me toca de cerca y en el que creo firmemente. Creo mucho más en lo oculto que en lo revelado, impuesto, exigido. Creo que Don X me enseñó mucho más que los verbos irregulares de la lengua de Shakespeare, que la milimétrica equidistancia de los polinomios que dibujaba don M en la pizarra me ayudaron mucho más que las operaciones en sí mismas, que la gestualidad de don P y su vehemente defensa del esfuerzo como valor insustituible fueron un auténtico trampolín para mis logros laborales, y que la forma en que don C chocaba la mano, saludaba al inicio de la clase, nos exhortaba a preguntar sin miedo, …, todo eso es lo que realmente me formó.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y  probablemente docenas de actitudes, valores y comportamientos que aún no he descubierto  pero que tiznan mi personalidad actual, que aprendí sin estudiar, que inhalé automáticamente, que resuenan en mi memoria y viajan por mi recuerdo inconsciente y que, aunque quiera, nunca podré olvidar. Por eso se llaman ocultos. Están ahí, y los hemos adoptado, hasta el punto de que ya forman parte de nosotros, aunque no los veamos. Pero no sabría definirlos, enumerarlos, listarlos, detectarlos siquiera. No están en ningún documento formal, ni aparecen en ningún libro de texto. Pero son ellos los que realmente me enseñaron a ser exigente, afable, duro, flexible,..., con mis actuales alumnos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se trasmiten imperceptiblemente, en una sonrisa, en un gesto, en un refrán, en una mirada, en un hábito, en un tono de voz, en un grito, en una forma de coger el bolígrafo, en un dicho con el que siempre haremos mofa de este o aquel profesor pero que realmente lo identificaba, en un deseo de perdurar, en una huella inevitable.  Por eso me gustan tanto las citas, los refranes, el poder oculto de las palabras. Porque dejan poso.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Obviamente la gente me pregunta de qué va &lt;i&gt;El Hechizo de Caissa&lt;/i&gt;, quiénes son los personajes, los protagonistas. Como no quiero espantarlos dándoles una idea equivocada, les miento. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;El Hechizo de Caissa&lt;/i&gt;, realmente, es una novela sobre dos estilos educativos contrapuestos. Y el héroe, el auténtico protagonista es…, el currículum oculto.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-7153090293853225502?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/7153090293853225502/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/04/curriculum-oculto.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/7153090293853225502'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/7153090293853225502'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/04/curriculum-oculto.html' title='CURRICULUM OCULTO'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-7326983684869323008</id><published>2010-04-23T10:21:00.000+02:00</published><updated>2010-04-23T10:21:30.733+02:00</updated><title type='text'>TENTÁCULOS</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;“Siempre hay algo más”. Arturo Vilches.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pues sí. Una de las píldoras más difíciles de tragar para el aficionado es el descubrimiento de la dimensión científica y teórica del ajedrez. Pronto descubres que para no ser aplastado en pocos movimientos es necesario el estudio. Esto puede parecer incomprensible para quienes sólo le atribuyen y permiten una naturaleza lúdica, pero no olvidemos que la geometría, las matemáticas, la ciencia (en general) y el arte, están sometidos al dominio de unos conocimientos más o menos extensos. En el ajedrez, el corpus de conocimiento es descomunal. Sólo en el apartado “teoría de aperturas” se necesitan varias vidas para dominarlas todas. Es un coloso inagotable.  Crees que estás preparado, pero nunca lo estás. Siempre hay una variante colateral, una novedad jugada en el último torneo, una línea “resucitada”, o una jugada inferior, para la que no estás preparado. Hay que conocer trucos de trasposición, celadas temáticas, esquemas tipo, posiciones críticas, estructuras de peones, etc.., y eso es infinito. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero claro, algo hay que hacer. ¿Opciones?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Plan A: No estudias aperturas y confías en tu imaginación, en solucionar los problemas sobre el tablero, en tu habilidad táctica y estratégica en el medio juego.  Problemas: Dilapidas todo tu tiempo en la apertura. Caes continuamente en trampas y trucos de trasposición. Muchas veces eres barrido del tablero antes de llegar al medio juego. Muy romántico. Muy poco práctico. Muy cómodo. Muy inefectivo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Plan B: Estudias todas la aperturas. Problema: No eres humano.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Plan C: Seleccionas y creas tu propio repertorio. Problema: Aun así, es mucho lo que hay que estudiar, o te arriesgas en ser “cazado” (como decimos en argot).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El Plan A apenas sirve para el ajedrez de café y ni siquiera eso. Al Plan B no se acerca ni de lejos ni siquiera los Gms, ni siquiera Kasparov. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El Plan C es el único realista, pese a sus inconvenientes. De entrada supone un sesgo evidente y siempre hay alguien que sabe más que tú en esa línea de apertura que tú pensabas que te sabías de rechupete. Además te hace previsible y es fácil prepararse contra ti. Pero claro, es la única opción.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo soy bastante versátil en mi repertorio – en consecuencia mi preparación teórica es horrible, pues ya se sabe lo de “quien mucho abarca poco aprieta”- en parte porque soy un vago al que no le gusta estudiar, en parte por desidia, y en parte (un poquito) porque mis tentáculos teóricos tenían la obligación de alcanzar un mínimo de todas las principales aperturas ajedrecísticas. Necesidades del proceso de documentación. Ardua tarea. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tranquilos. En &lt;i&gt;El Hechizo &lt;/i&gt;no es necesario conocer nada de teoría de aperturas. Nada de ajedrez teórico. Es una novela no para aprender ajedrez, sino para aprender a entenderlo. Pero el autor sí debía saber de qué hablaba cuando menciona una Pirc, una Scheveningen, o un Petrov. Ardua tarea documental.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-7326983684869323008?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/7326983684869323008/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/04/tentaculos.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/7326983684869323008'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/7326983684869323008'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/04/tentaculos.html' title='TENTÁCULOS'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-6070304693313967320</id><published>2010-04-21T08:12:00.000+02:00</published><updated>2010-04-21T08:12:15.027+02:00</updated><title type='text'>AVATARES 2</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;“&lt;i&gt;La verdad existe. Sólo se inventa la mentira&lt;/i&gt;.” Georges Braque.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aunque puede resulta pueril perder el tiempo con estas reflexiones, uno de los atractivos principales de nuestros héroes infantiles era su anonimato. Algunos lanzaban telarañas, otros surcaban Gotham en su Batmóvil, o defendían a las doncellas como cruzados medievales, o estampaban su Z justiciera en el torso de sus malvados adversarios, o…, pero todos tenían una doble personalidad, y parte del mérito argumental se basaba en el suspense de saber si finalmente sería descubierta su auténtica identidad, si algún villano lograría arrancarles la máscara. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Por qué nos gusta parecer lo que no somos, disfrazarnos, metamorfosearnos? ¿Por qué nos encantan los carnavales, la impunidad del anonimato, la libertad de airear nuestros más atávicos instintos bajo la protección de ese manto de impersonalidad? ¿Por qué tenemos miedo de dar la cara? ¿Alguna vez hemos pensado en ello? La vida es pura comedia, qué duda cabe, y nos encanta trasformarnos, disfrazarnos, enmascararnos. Cada vez que nos maquillamos, cada vez que lucimos la bufanda de nuestro equipo, nuestro vestido regional, cada vez que acudimos a una boda, en nuestros festejos, en nuestras costumbres culturales… Nos encanta buscar excusas para huir de la rutina de nuestro vestuario.  Forma parte de la esencia humana, el ansia por trasformarnos, por crear avatares y vivir pedazos de vida que nos hacen sentir actores de una existencia que anhelamos y pocas veces tenemos la oportunidad de disfrutar. La vida es pura comedia y nos encanta evadirnos tras la máscara. ¿A quién no?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pues eso hice. De por sí el juego –en general- ya es una forma de evasión, un avatar, una transformación que nos acerca, de una forma u otra, a los dioses, a su plenipotencia, a su impunidad. El ajedrez lo es todavía más. Fabulamos “seriamente” con ser los amos y señores, los generales de un ejército, dioses jugando con troyanos y aqueos (no olvidemos que Homero es nuestro padre literario) y llamamos ciencia a nuestro arte, y arte a nuestra ciencia y deporte a nuestro juego. Es una máscara cubriendo nuestras intenciones, una matriuska infatigable, una naturaleza difusa (¿arte, ciencia, juego, deporte?) y nuestra forma de jugar, nuestro estilo, suele mostrar nuestro talante. No jugamos el ajedrez que queremos, sino el que llevamos dentro. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Durante más de cuatro años mis avatares, Nehemevic y Magtal, me enseñaron el juego que llevo dentro. Mis nicknames, mis personajes, mis máscaras navegaron por el ajedrez on-line. Jugué con ellos a ser quien no era realmente, jugué a cambiar (o intentarlo) mi estilo de juego, y jugué a relacionarme chateando con mis adversarios, de la misma forma que lo harán mis personajes en &lt;i&gt;el Hechizo&lt;/i&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Toda la trama de este minieje argumental (el ajedrez on-line, en la red), se fundamenta en una teoría que yo he elaborado, experimentado y constatado con mis avatares: que se puede identificar a un jugador, ponerle nombre y apellidos, sin necesidad de verle la cara, simplemente estudiando - o simplemente observando - su estilo de juego, sus partidas, sus jugadas. Esta teoría era la base del nudo argumental del EODC (mi proyecto abandonado e inconcluso) y de soslayo, muy tangencialmente pero con una presencia importante, forma parte del &lt;i&gt;Hechizo de Caissa.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-6070304693313967320?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/6070304693313967320/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/04/avatares-2.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/6070304693313967320'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/6070304693313967320'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/04/avatares-2.html' title='AVATARES 2'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-7516658330739669377</id><published>2010-04-16T10:13:00.000+02:00</published><updated>2010-04-16T10:13:49.981+02:00</updated><title type='text'>AVATARES</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;“Las personas cambian y generalmente se olvidan de comunicar dicho cambio a los demás.” Lilliam Hellman&lt;/span&gt;.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Además del título de una exitosa producción cinematográfica, avatar es, entre otras acepciones, una trasformación de un personaje. “Aspecto nuevo de una cosa cambiante”, reza el diccionario.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mi  cuñado dice de mí que soy un cavernícola en lucha permanente con las nuevas tecnologías. No le falta razón. Odio leer los manuales de instrucciones de los electrodomésticos, me horripila cualquier novedad tecnológica que trastoque mis hábitos, deploro la práctica de la escritura abreviada de “la cultura del móvil”, y en general aplico esa conocida máxima de que “toda novedad es siempre sospechosa”. Soy un dinosaurio y lo sé. Y aunque no me siento orgulloso por ello, tengo que reconocer que a veces me asalta el pensamiento de que no es tan malo, y que es mucho peor creer a pie juntillas en las bondades indiscutibles de las nuevas tecnologías. Pero confieso que ya me he rendido. Tengo móvil, cámara digital, escribo en ordenador, tengo este blog, y consulto a diario el correo electrónico. Y cada día estoy más convencido - aunque ante determinadas personas, entornos y círculos lo niegue vehementemente - de que el futuro está en el  aire (¡como el amor!), es decir, en la red. Porque todos, de alguna forma hemos caído en la red. Yo caí por culpa  de……, del ajedrez, claro.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El ajedrez on-line (jugar  ajedrez contra otros rivales en internet en tiempo  real) es una modalidad muy recomendable (para el aficionado desesperado por su solitud), muy adictiva (para el aficionado enamorado cuantitativamente de Caissa) y muy interesante (para el aficionado obsesionado por mejorar su ajedrez). Permite jugar partidas de trivial entretenimiento, partidas de instructivo entrenamiento de aperturas, partidas de profundización en posiciones tácticas o estratégicas, y partidas de entrenamiento contra el reloj. Pero hay dos ventajas todavía más importantes: la variedad de adversarios y estilos que reporta, y la seguridad de poder jugar a cualquier hora del día. Se acabó el infierno de la ausencia de rivales. Se acabó el purgatorio de niveles de juego demasiado fuertes o demasiado débiles en relación al propio. Bienvenidos a la mayor comunidad ajedrecística del mundo. Bienvenidos al deporte que mayores posibilidades competitivas tiene en la red.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Era necesario en mi experiencia previa a la redacción del &lt;i&gt;Hechizo&lt;/i&gt;. Me disfracé de Magtal y de Nehemevic. Jugué con estos avatares. Aun podéis encontrarme en alguna página de juego (no haré publicidad gratuita de ninguna) con estos nicknames. Fueron imprescindibles en el proceso de documentación del &lt;i&gt;Hechizo&lt;/i&gt;. De hecho, son personajes principales del &lt;i&gt;Hechizo.&lt;/i&gt; Con ellos navegué, naufragué, boté nuevos navíos, aprendí, y me vicié. Ajedrez on-line. Todo un mundo. Todo un futuro. Toda una aventura. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una aventura que narraré en &lt;i&gt;El Hechizo De Caissa.&lt;/i&gt; Os contaré cómo se juega on-line, cómo se chatea con los adversarios, cómo le fue a Magtal, a Nehemevic…, y ya os adelanto que el ajedrez on-line constituye en sí mismo casi un eje argumental prioritario de la novela.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-7516658330739669377?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/7516658330739669377/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/04/avatares.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/7516658330739669377'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/7516658330739669377'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/04/avatares.html' title='AVATARES'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-4505804944836143800</id><published>2010-04-14T08:12:00.000+02:00</published><updated>2010-04-15T11:21:43.833+02:00</updated><title type='text'>EL ÍDOLO</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;“Nada levanta tanto al hombre por encima de las mezquindades de la vida como admirar, sea lo que sea o a quien quiera que sea.” Thomas Carlyle.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A estas alturas todos mis lectores saben cuál es mi ídolo ajedrecístico: Mijail Nehemevic Tahl. Y también saben de dónde me viene mi incondicional admiración, aquel mi primer libro de ajedrez escrito por el genio de Riga en el que narra la consecución del campeonato del mundo en su particular match con Mijail Botvinnik. En realidad esto es lo realmente importante. Yo me enamoré de Caissa gracias a él. Y para mí no existe mejor jugador, por mucho que un análisis objetivo me lleve a la conclusión de que Fischer, Kasparov, Alekhine o Capablanca (incluso el mismísimo Botvinnik) hayan hecho más méritos para ser considerados los mejores.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Podría decir que Tahl tiene algo especial, algo único, algo característico. Pasó a la historia de los anales de Caissa como uno de los mejores jugadores de ataque, si no el mejor, como un genio de las combinaciones, de los sacrificios, del juego preciosista, del riesgo, de la desbordante imaginación que supera a la lógica, de la audacia en el tablero, de… Y todo es cierto, pero la experiencia me ha enseñado que el ajedrez es mucho más que todo eso.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;También podría decir que, si algún anhelo tuve, si a alguien deseé emular en un tablero, si algún tipo de juego deseaba asimilar, ese era el de Tahl. El juego despreocupado, batallador, creativo, artístico. La diversión en el tablero por encima de otras consideraciones técnicas, e incluso por encima de la lógica. Huelga decir que jamás lo conseguí, ni lo conseguiré, como también es cierto que de vez en cuando lo intento infructuosamente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A los advenedizos les cuesta entender que cuando reproducimos una partida de uno de los campeones del pasado (o del presente) estemos gozando como cuando presenciamos un partido de fútbol, o de tenis, o de baloncesto. La mayoría piensa que es aburrido, una estupidez, aunque paradójicamente asuman como natural y normal y practiquen con placer el visionado de otros deportes haciendo sillón-ball. Obviamente para mí Mijail Tahl es el Michael Jordan, el Maradona (o&amp;nbsp; el Messi, que ahora está de moda), el Bjorn Borg del ajedrez.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero todo esto es secundario. Mijail es mi ídolo por un motivo claramente cronológico. Él fue el primero que me desnudó a Caissa. El primero que me hizo admirarla. El primero que me hizo gozarla. Porque Mijail fue una simple extensión física de un concepto mucho más complejo que la simple idolatría personal: fue la personificación del ajedrez que yo amé. Que yo amo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Gracias Mago de Riga.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En &lt;i&gt;El Hechizo de Caissa&lt;/i&gt; intento rendirle un modesto y merecido homenaje.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-4505804944836143800?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/4505804944836143800/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/04/el-idolo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/4505804944836143800'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/4505804944836143800'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/04/el-idolo.html' title='EL ÍDOLO'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-2024947008179548904</id><published>2010-04-10T10:32:00.000+02:00</published><updated>2010-04-10T10:33:18.146+02:00</updated><title type='text'>EODC RELOAD</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;“El éxito es la cima de una montaña de fracasos”. Proverbio.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Haría bien en comprender que cuando algo comienza mal necesariamente ha de acabar mal. Pero como dice el dicho, a veces la única forma de identificar un error es cometerlo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo cierto es que cada vez que abría el cajón del escritorio, aquellos 150 folios de EODC me miraban con ojitos de cordero degollado, suplicantes. Complétame, me decían. Pero yo me resistía. No era necesario ser demasiado objetivo como para darme cuenta de que era un material de baja calidad, difícil de mejorar porque adolecía de una correcta estructura, y cuando el esqueleto argumental es endeble no importan mucho los aderezos, por mucho que yo no dejara de reconocer una cierta prestancia en la forma del texto. La historia hacía aguas por múltiples fisuras, por múltiples motivos, por múltiples carencias, por...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero claro, el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra  ¿no?, y a mí me daba mucha pena tirar a la basura todas esas horas de trabajo. No recuerdo muy bien cómo fue el asunto. Supongo que la idea me vendría después de visionar por enésima vez una de mis películas favoritas, "La ventana indiscreta". Era una idea que siempre me había cautivado, así que creé un personaje, el voyeur, que narraba, como una voz en off, lo que veía desde su ventanal. Ello me permitió solucionar algunos problemas relacionados con el tempo, la secuencia temporal, porque ese personaje escribía en un diario sus observaciones de los hechos acontecidos, pero también sus impresiones sobre los hechos, permitiéndome una narración algo menos fría e impersonal. Todo el texto del voyeur lo escribí un año y medio después del EODC y pude percibir una cierta madurez en mi escritura. De hecho, lo que más me gusta de todo aquel legajo son las treinta y tantas páginas del voyeur.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Durante un par de semanas creí haber superado mis problemas y volví a ilusionarme con la posibilidad de llevar adelante el proyecto. El voyeur me había dado alas y esperanzas.  Pero claro, aquella era un impresión en caliente, y yo no era tan estúpido como para no saber que hace falta un poco de perspectiva temporal antes de emitir un juicio válido.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A las pocas semanas comprendí que el voyeur era un burdo intento por resucitar, un boca a boca desesperado, al cadáver que era el EODC. Punto y final. Era incapaz de escribir.Había que asumirlo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entonces me sentí muy abatido, lógicamente. Pero hoy me doy cuenta de que sin el EODC, sin aquella frustrante y edificante experiencia, incluso sin aquel desesperado intento de reload que suponía el voyeur, &lt;i&gt;El Hechizo de Caissa&lt;/i&gt; nunca hubiera sido posible. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-2024947008179548904?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/2024947008179548904/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/04/eodc-reload.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/2024947008179548904'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/2024947008179548904'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/04/eodc-reload.html' title='EODC RELOAD'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-1101646207706623033</id><published>2010-04-06T20:14:00.000+02:00</published><updated>2010-04-09T09:56:54.968+02:00</updated><title type='text'>ENSEÑANDO AJEDREZ 2: CLASES MAGISTRALES</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;"El Maestro ciruela, que no sabe leer y pone escuela." Refrán.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Uno de los múltiples valores que desarrolla el ajedrez es la humildad. En este juego-ciencia-arte pronto se aprende aquello de que “siempre hay alguien mejor”. Así que cuando empiezas a valorar tu mejoría como positiva, óptima, adecuada, etc., o crees alcanzar un nivel considerablemente más alto, siempre hay algún resultado negativo, algún revés, alguna paliza que te propinan, que te empuja a pensar en abandonar el juego (¡qué iluso!). Todo ajedrecista lo sabe: somos esclavos y siempre hay un mayor nivel de conocimiento.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero también es muy gratificante (de nuevo alimento para el ego) enseñar ajedrez. Yo, que he enseñado muchas disciplinas y deportes, lo sé.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Anduve algún tiempo dándole vueltas al tarro, y decidí que uno de los personajes &lt;i&gt;del Hechizo&lt;/i&gt; sería un maestro de ajedrez. Enseñaría ajedrez. ¿Cómo? Buceé por la bibliografía sobre entrenamiento y didáctica ajedrecística, asistí a un par de cursos, presencié lecciones on-line (videos en internet) y leí manuales de entrenamiento (alguno en inglés, ¡horror!). Llegué a la conclusión lógica de que, como dice el dicho, a capar se aprende capando, y a jugar al ajedrez…, pues eso. Pero yo no estaba satisfecho. Decidí que mi personaje impartiría “clases magistrales”. Dado los rasgos característicos de su personalidad, tenían que ser clases muy elaboradas, muy preparadas, muy específicas. Y decidí que antes de plasmarlo en el papel, era necesario vivirlo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De nuevo recurrí a mis compañeros del club los Xuferos y los castigué (¡qué pacientes!) con un curso de varias sesiones sobre temas tácticos. Preparé una pequeña introducción teórica para cada motivo táctico, media docena de ejemplos prácticos y una docena de ejercicios a solucionar. Allí estaba yo, casi un principiante, dando “lecciones” a jugadores de una fuerza muy superior a la mía. No negaré que aguanté el tipo como pude, pero realmente estaba un poco avergonzado cada vez que le decía a P, o a A, o al maestro de todos RBR, que la clavada en cruz con los alfiles era fabulosa, que si el jaque doble descubierto era mortal de necesidad, que si la séptima absoluta siempre ganaba… Poco imaginan ellos lo inseguro que me sentía, el apuro que me daba,…, y lo necesaria y fructífera que fue aquella experiencia para &lt;i&gt;El Hechizo.&lt;/i&gt; Pero lo hice, y creo que me salió bien. Aquella fue una de las tareas de documentación más elaboradas de toda la novela. Es dificilísimo dar clases magistrales de ajedrez.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Posteriormente preparé otro monográfico sobre una dudosa (malísima pero divertida) variante de la apertura Pereyra. Como complemento necesario, más bien, porque las aperturas son un corpus de conocimiento fundamental para el ajedrecista, aunque realmente para entonces &lt;i&gt;el Hechizo&lt;/i&gt; ya casi estaba escrito.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-1101646207706623033?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/1101646207706623033/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/04/ensenando-ajedrez-2-clases-magistrales.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/1101646207706623033'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/1101646207706623033'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/04/ensenando-ajedrez-2-clases-magistrales.html' title='ENSEÑANDO AJEDREZ 2: CLASES MAGISTRALES'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-2559276371439452942</id><published>2010-04-01T10:33:00.000+02:00</published><updated>2010-04-01T10:33:36.294+02:00</updated><title type='text'>ENSEÑANDO AJEDREZ: EL VICIO DEL ANÁLISIS</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;"La mayoría de los educadores continuaría dando clases sobre navegación mientras el barco se estuviera hundiendo." James H. Boren.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Uno de los primeros aprendizajes ajedrecísticos es la recomendación-necesidad-hábito del análisis postmortem. Es decir el análisis de las variantes jugadas en la partida, al finalizar ésta, y las que no se jugaron pero pudieron darse en el tablero. Prácticamente en la totalidad de los textos didácticos encontramos autores y Grandes Maestros que nos animan a analizar nuestras partidas, incluso existe todo un subgénero dentro de la literatura ajedrecística que son los textos de partidas analizadas. Y también nos dicen que el análisis nos ayudará a mejorar nuestro juego, que es necesario para progresar que.... Cierto, no seré yo quien lo niegue.   &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero una práctica tan pedagógica e instructiva puede convertirse en un vicio insano, y es muy delgada la línea que separa el análisis sereno y objetivo y la comilona desmesurada para engrosar el ego.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Seamos sinceros, ajedrecistas del mundo. ¿Cuántas veces nuestro análisis no buscaba encontrar una (¡y sólo una!) variante capaz de justificar ese sacrificio erróneo, esa jugada “ingeniosa” y malísima, esa &lt;i&gt;dejada de pieza&lt;/i&gt; “con contrajuego”… Ya lo  he dicho muchas veces, pero insisto. El ego del ajedrecista es tremendamente sensible. Y estamos dispuestos a mentirnos para salvaguardarlo. Pasamos de puntillas por las variantes que demuestran nuestras debilidades, corremos a repasar aquellas que nos son favorables y tenemos la desvergüenza de convertir un análisis pausado en “otra” partida, todo para demostrar lo buenos que somos.  Y en un alarde de incoherencia ¡hasta nos atrevemos a analizar incluso los blitz de cinco minutos! ¿Como vamos a analizar variantes que NUNCA se consideraron (por falta de tiempo) en la partida? Absurdo. Pero claro, ahí el objetivo deja de ser pedagógico y ya se trata de mimar a nuestro ego. Y reconocerlo&amp;nbsp; es una cualidad propia del buen ajedrecista. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Además hay un valor añadido a ese análisis tan poco objetivo: cuando te sirve para lucirte ante un jugador inferior o un principiante. Entonces se nos llena la boca de expresiones de argot, que si columnas abiertas, que si entregas de calidades que compensan la posición, que si “holes”, cuñas y puestos avanzados, que si diagonales mortales, que si… Y hablamos un lenguaje, un registro específico que nos hace sentir pertenecientes a una casta, a un selecto círculo de elegidos como si poseyésemos la piedra filosofal o el mapa de El Dorado. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y muchas veces esa verborrea con la que hacemos gala de nuestra sapiencia ante los principiantes no hace sino revelar una inseguridad apabullante. Porque el auténtico ajedrez no sólo es ciego. También es mudo. Las palabras nunca podrán esconder la verdad que el tablero revela. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mea culpa. En ocasiones yo fui un analista muy poco objetivo, porque me molaba demostrar a mis interlocutores todo lo que sabía. Y he conocido muchos así. ¿Quién no? ¿Quién no se ha dejado vencer alguna vez por esa sensación de superioridad que se siente cuando tu análisis es la última palabra? &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero también en ocasiones tu análisis ante un principiante le ha descubierto cosas, detalles, normas, principios, axiomas ajedrecísticos que le han enseñado. Y entonces descubres el placer de enseñar. Sobre esto profundizaré más adelante, y adelantaré que es un tema esencial en la trama de &lt;i&gt;El Hechizo.&lt;/i&gt; La enseñanza del ajedrez. El placer de enseñar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-2559276371439452942?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/2559276371439452942/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/04/ensenando-ajedrez-el-vicio-del-analisis.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/2559276371439452942'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/2559276371439452942'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/04/ensenando-ajedrez-el-vicio-del-analisis.html' title='ENSEÑANDO AJEDREZ: EL VICIO DEL ANÁLISIS'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-3908119650916590955</id><published>2010-03-28T12:33:00.000+02:00</published><updated>2010-04-19T14:58:40.270+02:00</updated><title type='text'>ABATIENDO EL REY DEL EODC</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;“El fracaso  prueba la debilidad del deseo y no su temeridad” Andre Maurois&lt;/div&gt;&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Después de aquellas veinte noches de ilusión, de intenso trabajo y de iniciática experiencia literaria, me abandoné. Y abandoné EODC. No sabría decir si fue desidia o autocomplacencia, si se trataba de fatiga mental o simplemente me negaba a reconocer que me enfrentaba a un callejón sin salida. Que no tenía ni idea de cómo unir todos aquellos pedazos de texto, cómo articular aquella bazofia para que tuviera un poco de sentido.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Primero me contenté diciéndome (¡que absurdos y falsos son estos divertidos diálogos internos!)  que tenía que descansar después de aquellas veinte intensas sesiones. Más tarde me consolaba justificando mi inactividad en la búsqueda de soluciones reflexivas a los problemas que me habían detenido. Y anduve algunos meses elucubrando cientos de excusas para no continuar con el trabajo, hasta que finalmente acepté la realidad. Había fracasado estrepitosamente en aquella mi primera aventura literaria.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un par de voluntariosos y bienintencionados lectores le “echaron un vistazo” al borrador  y, como eran amigos, tuvieron mucho tacto para disfrazar la crítica que realmente merecía con tibios deseos de mejora y consejos bienintencionados, burdos matices de una sentencia inevitable. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quizás algún lector pueda pensar que me sentí abatido o fracasado, pero no fue así. En realidad - interesante aprendizaje vital - simplemente me negué el fracaso por hastío. Fui lo suficientemente cobarde como para no enfrentarme a ese momento en el que tenemos que reconocer nuestra debilidad y abatir nuestro rey. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Suelo decorar mi despacho con citas célebres, y recordaba una que reza: “sólo existe el fracaso cuando dejas de perseguir el éxito”. Así que escondí la cabeza en la tierra cual avestruz y me negué a calificarme de derrotado, aunque no sabía cuánto podría aguantar esta mentira. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A veces escribía en mi cuaderno una posible idea salvadora que pudiera reconducir la historia hacia un desenlace verosímil y aceptable. Pero no tardaba en darme cuenta de que aquello apenas atenuaba uno de los múltiples síntomas de una enfermedad crónica y probablemente incurable. Sajaba por un extremo y la metástasis de mi incompetencia provocaba purulentos abscesos en otro capítulo, pasaje o eje argumental. ¿Eje argumental? Ahora sé qué es eso. Entonces era un absoluto ignorante. Desconocía tantas cosas, tantos recursos, tantas técnicas de escritura, que ahora me sorprende que entonces no lo hubiera mandado todo al garete definitivamente. Pero claro, comenzaba a envejecer y ya pocas alegrías me daba el deporte, incluido el ajedrez. Quizás la escritura pudiera darme algunas alegrías añadidas. ¿No es eso lo que todos buscamos?  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero pese a mi ceguera y recalcitrante contumacia a aceptar la derrota, pude sacar algunas consecuencias claras de esa aventura: problemas con la estructura, problemas en el tono de la narración, falta de programación de la historia, personajes excesivamente histriónicos, desorganización, adjetivación redundante y gratuita y, sobre todo, inconcluso desenlace. Como en un análisis post-mortem de una partida. Detectando los errores. Y como colofón, un descorazonador dictamen: escribir una novela es una carrera de fondo. No basta con escribir bien. Hay que perseverar y no rendirse jamás, hasta el punto final.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y precisamente yo soy ese aprendiz de todo y maestro de nada que siempre fracasaba por abandono. Mal panorama.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una conclusión clara: ante de teclear, hay que reflexionar.  Y yo era ajedrecista, la especie más reflexiva del planeta  ¿no? ¿O era escritor? De momento, no.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-3908119650916590955?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/3908119650916590955/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/03/abatiendo-el-rey-del-eodc.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/3908119650916590955'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/3908119650916590955'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/03/abatiendo-el-rey-del-eodc.html' title='ABATIENDO EL REY DEL EODC'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-7204683824716486366</id><published>2010-03-24T10:39:00.000+01:00</published><updated>2010-03-26T21:18:45.281+01:00</updated><title type='text'>¡ALLÁ VAMOS! AQUEL VERANO, VEINTE NOCHES.</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;“Prefiero los errores  del entusiasmo a la indiferencia de la sabiduría” Anatole France.&lt;/div&gt;Por lo narrado hasta ahora el lector conoce mis tímidas incursiones en el mundo de la literatura, mucho más como lector que como escritor. Pero claro, llega un momento en que hay que dar el salto. Un salto de fe, en el que debía creer que realmente podría escribir algo que no fuera un simple relato breve o una columna de opinión. Claro. Muy fácil. ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero escribir una historia larga (llamarlo novela era excesivamente pretencioso e irreal en esos momentos) era harina de otro costal. Pensé que podría extrapolar mi capacidad para solucionar los problemas de redacción que solía encontrarme en mis textos breves. Pero cometí un error de principiante, porque las diferencias no sólo eran cuantitativas, no se trataba de escribir más, sino sobre todo estructurales, cualitativas. De escribir mucho mejor. Pero ¿qué tiene el escritor novel sino una desmesurada ilusión y una descomunal ignorancia sobre la dificultad de su tarea? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues mucho más. Tenía tema, argumento (en mantillas, pero ahí estaba), personajes, documentación más que suficiente (aún tuve que hacer alguna excursión a la biblioteca para documentarme sobre la esquizofrenia, asunto colateral del argumento), y sobre todo tenía una extraordinaria determinación. Lo haría. Y esto último pesó mucho más en mi decisión. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era julio. Tenía casi todo el mes de vacaciones y llegué a un acuerdo con mi mujer para establecer un horario de trabajo intensivo: dormir desde la salida del sol hasta la hora de comer (mientras ella y los niños iban a la playa, ¡yo lo odio!), tardes dedicadas a la vida familiar, y cuando se iban a dormir yo escribía toda la noche hasta las siete de la mañana. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo llamé EODC, una historia -por supuesto de ajedrecistas- mucho más próxima a la novela negra que a la ficción pura, con mucha sangre, detectives ingeniosos y sagaces, jugadores extraordinarios sin debilidades humanas apreciables, y unos cuantos tópicos más, prueba evidente de mi bisoñez. Algo más de veinte días de “romántica” escritura nocturna, unas ciento cincuenta páginas para engordar mi autoestima y certificar mi ineptitud. Escribía párrafos, ideas, capítulos y pasajes aleatoriamente (había leído que algunos escritores así lo hacían, para evitar el síndrome de “página en blanco”, y luego lo ensamblaban todo), sin continuidad ni linealidad, a retazos, según me venía a la cabeza, felicitándome por este símil tan logrado, por aquel juego de palabras tan ingenioso, por esa frase tan apropiada, por este adjetivo tan bien acomodado, por ese personaje con tanto calado, por aquel conector tan bien traído, por ese tecnicismo tan bien explicado, por… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y conforme sumaba noches, páginas, ojeras e ilusiones, también iba engrosando mi lista de errores: caos argumental, inverosimilitud evidente, obsesión por volcar en el teclado toda mi sapiencia ajedrecística, moralinas baratas haciéndose hueco entre sus líneas, absoluto desconocimiento del género de novela negra, ausencia de estructura lógica en el relato, … y no pararía de enumerarlos. Algunos de esos errores hasta yo mismo podía percibirlos en tiempo real, pero me decía “más adelante ya lo solucionaré”. Otros los detecté mucho más tarde. Y seguramente muchos aún me son desconocidos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Erré en la elección del narrador, en el tono del relato, en mi forma de plasmar vivencias ajedrecísticas, en mi ausencia de planificación, en un desenlace que aún está sin escribir, sin imaginar (¿se puede escribir una historia sin conocer el final a priori? Yo me siento incapaz), en el ritmo narrativo, en la estructura general, en … A saber.  En resultado fue un bodrio que me avergüenza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo había hecho. Mal. Pero al menos lo había intentado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás algún día desempolve EODC. Quizás algún día me ría de aquella estéril aventura literaria, sueño de veinte noches de verano, de veinte noches de insomnio "creativo". O quizás algún día la retome. Al fin y al cabo, no deja de ser una especie de “padre cronológico” del &lt;i&gt;Hechizo de Caissa.&lt;/i&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-7204683824716486366?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/7204683824716486366/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/03/alla-vamos-aquel-verano-veinte-noches.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/7204683824716486366'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/7204683824716486366'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/03/alla-vamos-aquel-verano-veinte-noches.html' title='¡ALLÁ VAMOS! AQUEL VERANO, VEINTE NOCHES.'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-6569213018451911928</id><published>2010-03-21T17:53:00.000+01:00</published><updated>2010-03-21T17:55:28.778+01:00</updated><title type='text'>NO ME CHILLES QUE NO TE VEO 3</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;“&lt;/i&gt;El destino, el azar, los dioses, no suelen mandar grandes emisarios en caballo blanco: utilizan siempre heraldos humildes.” Francisco Umbral&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Ahora contaré la anécdota más graciosa que me ha ocurrido en una partida oficial, y que, curiosamente, aconteció en la sede del Club ONCE. Quizás por eso me siento un poco en deuda con los ajedrecistas invidentes, porque me evocan recuerdos placenteros. Y por ello en &lt;i&gt;el Hechizo &lt;/i&gt;les rindo un merecido homenaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si me contagié de aquel ajedrez inmaterial, de aquella exhibición de magia sin ojos, o tal vez simplemente Caissa estaba juguetona. Pero lo cierto es que estaba jugando una partida de ataque sin concesiones. Esto es, desprecio a todos los principios estratégicos, piezas amenazadas pero tocando a la puerta del enroque enemigo y avalancha de peones despreocupándome de mi propia seguridad. Mi adversario, un invidente tocayo mío, acababa de amenazar mi alfil de g5. No sé qué mosca me picó, pero en lugar de retirarlo continué avanzando peones. Es uno de esos momentos en los que sabes que algo grande va a pasar. ¿Alguna vez lo habéis sentido? No hay épicas bandas sonoras de fondo, no hay ningún signo visible, pero presientes que algo especial va a pasar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanté a  echar un vistazo al resto de tableros mientras dejaba reflexionar a mi invidente oponente. ¿Capturaría mi pieza? Mis compañeros de equipo tenían muy igualadas sus partidas, así que podía resultar muy arriesgado continuar haciendo locuras, porque se trataba una partida del campeonato interclubs y el resultado global del equipo era más importante que el particular. Al volver a mi tablero me encontré con una sorpresa. Mi adversario no había capturado mi alfil. En su lugar prefirió amenazar mi dama con su caballo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que decir que el mérito del sacrificio pasivo de dama que siguió es más producto de esa especie de espíritu juguetón que me poseyó (¿eso es Caissa?) que de un cálculo preciso, aunque posteriormente pude constatar la corrección del sacrificio. Digamos que hubiera sido un desperdicio jugar de otra forma, no por la posición del tablero, sino por ese invisible halo mágico que me cubrió aquella tarde.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanté apresuradamente a orinar, después de dejar a mi &lt;i&gt;señora&lt;/i&gt; postrada en el altar de los sacrificios. Confieso sin rubor que en ese viaje hasta  los servicios es cuando realmente calculé la variante jugada y me convencí de que el sacrificio era bueno. Caminaba flotando en una nube de excitación buscando una defensa del negro, mirando sin ver, y preguntándome qué pasaría si mi rival no capturaba la dama. Paquito, un chaval con un futuro ajedrecístico descomunal, me sonrió picaronamente preguntándome (¡afirmando!)  si acababa de entregar la dama. Me distrajo ligeramente de mi ensoñación cuando reímos mi audacia, y volví a la sala rumiando mi locura, hasta que… ¡Maldición! De pronto recibí un golpe tremendo en la frente, pero no figurado sino real. Acababa de estamparme contra la puerta de acceso, que era de cristal y no había visto. Mi amigo y compañero de equipo, Alf, un tío cachondo donde los haya, tuvo entonces esa genial ocurrencia al decir algo parecido a: &lt;i&gt;“Oye Fer, si buscas que te fiche la ONCE no hacía falta que exageraras tanto”&lt;/i&gt;. Y allí tenéis, toda una sala repleta de sesudos pensadores muertos de la risa…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aún se completó la broma porque, otro invidente que batallaba en los primeros tableros preguntó qué había pasado y cuando le dijeron que “alguien” se había chocado contra la puerta, dijo: “seguro que ha sido Fernando”. Su rival, mi amigo Francisco, luego me dijo que se había quedado alucinado, porque no podía imaginar cómo podía saber que era yo, puesto que era invidente. Resulta que pensó que “otro” Fernando (¡precisamente mi oponente ciego!) era quien había chocado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, una anécdota para recordar. Pero yo siempre la recordaré porque aquella tarde Caissa me dedicó unos minutos de su atención. Porque mis oídos estaban esperándola. Me susurró: “&lt;i&gt;entrega la dama&lt;/i&gt;”. ¿No lo creéis? Leed &lt;i&gt;el Hechizo&lt;/i&gt; y os enseñaré a tener fe.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-6569213018451911928?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/6569213018451911928/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/03/no-me-chilles-que-no-te-veo-3.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/6569213018451911928'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/6569213018451911928'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/03/no-me-chilles-que-no-te-veo-3.html' title='NO ME CHILLES QUE NO TE VEO 3'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-1623048814884625804</id><published>2010-03-17T09:27:00.000+01:00</published><updated>2010-03-17T11:50:33.602+01:00</updated><title type='text'>NO ME CHILLES QUE NO TE VEO 2</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;“Nuestros sentidos nos engañan o son insuficientes, cuando se trata de análisis, observación y apreciación.” Pierre Bonnard.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Así que, absolutamente rendido a la maestría de J Mor***, decidí que uno de los personajes del &lt;i&gt;Hechiz&lt;/i&gt;o sería ciego. Y jugaría al ajedrez ciego. ¿Cómo es eso? ¿Cómo se calcula? ¿Cómo se puede ver sin ver? ¿Cómo percibir las variantes sin perderse, sin puntos “ciegos”, sin despistes? ¿Cómo de difícil es eso? Mucho, os lo aseguro. No tanto como un absoluto  ignorante del juego pueda pensar (no hay magia, pero sí un esfuerzo mental intensísimo), pero sí lo suficiente como para acabar cada sesión de entrenamiento con dolor de cabeza. Porque eso hice: entrenar el ajedrez ciego. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Básicamente eran dos los ejercicios que utilizaba. El primero individual: memorizaba una partida – o unos veinte o treinta movimientos- en notación algebraica e intentaba, a los pocos minutos, reproducir la posición resultante en el tablero. El otro era, simplemente, jugar a la ciega con otro rival que sí miraba el tablero. Éste era mucho más complicado porque pocos deseaban hacerlo, y además no me servían ni rivales demasiado fuertes, ni demasiado flojos, estos últimos no porque fuera una tarea muy simple, sino porque normalmente no sabían el sistema de notación algebraico y esto era imprescindible para poder jugar a la ciega. Después de varios fracasos rotundos, descubrí que era mucho más asequible el ejercicio si yo iba anotando en un papel la notación de la partida. Era una pequeña trampa, lo sabía, pero no hay que olvidar que yo soy un simple aficionado y mis habilidades son muy reducidas. Estaba documentándome para la novela, no preparándome para el Torneo Melody Amber (un fabuloso torneo de Grandes Maestros que juegan a la ciega).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que reconocer que fue un entrenamiento estéril y un fiasco total, porque no sé jugar a la ciega. Apenas puedo prolongar mis cálculos dos o tres jugadas más allá de lo que la teoría de aperturas me permite. O sea, poco más veinte movimientos. A partir de ahí, me perdía y acababa dejándome una pieza o no viendo una columna o diagonal abierta, o simplemente jaqueando a un rey que no estaba en esa casilla sino en otra. El entrenamiento de ajedrez a la ciega es tremendamente exigente y, si bien reporta una nada despreciable capacidad de abstracción y cálculo táctico, sólo está al alcance de unos pocos privilegiados. Pero yo lo intenté y fracasé. No importa. Necesitaba saber cómo era eso de jugar a la ciega, cómo mi personaje podía jugar, qué dificultades encontraba, hasta dónde era capaz de ver, hasta dónde era capaz de entrenar sin ojos, hasta dónde podía un principiante exigirse... Era necesario. Mis personajes, uno en concreto, me lo exigían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podría calcular cuánto de aquel exigente entrenamiento se tradujo en una mejora cuantitativa o cualitativa de mi capacidad de cálculo. Probablemente muy poco. Pero esa era la hipótesis que hice mía y de mi novela: que el entrenamiento a la ciega reporta una mejora considerable de la habilidad táctica. Si esto es así o no (yo lo creo sinceramente) no importa. Es verosímil. Y la verdad no es un requisito obligatorio en una novela. La verosimilitud sí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-1623048814884625804?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/1623048814884625804/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/03/no-me-chilles-que-no-te-veo-2.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/1623048814884625804'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/1623048814884625804'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/03/no-me-chilles-que-no-te-veo-2.html' title='NO ME CHILLES QUE NO TE VEO 2'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-8405498476608057298</id><published>2010-03-14T09:51:00.000+01:00</published><updated>2010-03-14T09:51:09.758+01:00</updated><title type='text'>PREPARANDO EL MORTERO.</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;“El tiempo de la reflexión es una economía de tiempo” Publio Siro.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Volviendo al tema de la escritura, pronto descubrí que, como todas las cosas, la única forma de aprender a hacer algo es haciéndola. A capar se aprende capando, que decía aquel. Pero ¿qué es escribir? Todos tenemos en la retina la imagen de un Shakespeare (“Shakespeare in love”) a la luz de la vela, superinspirado, empapándose de musas, mientras escribe en una noche Romeo y Julieta… Y se entiende que hay que disponer de un estado óptimo y unas  condiciones mínimas para poder hacer eso. Lo cierto es que la escritura  es mucho más que el mero hecho de juntar palabras con más o menos sentido, con más o menos coherencia, con más o menos estilo o elegancia. Pronto descubrí que antes de teclear con rabia en la madrugada (mi hora bruja son las 5:00) había que tener claro qué se quería escribir. Preparar el mortero antes de meter paleta. Reflexionar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y para este proceso reflexivo no es necesario un escritorio, ni luz adecuada, ni un ordenador, ni siquiera silencio. He pasado cientos de horas sentado frente al ordenador redactando el hechizo, pero apuesto a que las horas de mortero superan el millar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miradas perdidas en una reunión o en una guardia, compulsivas anotaciones en mi cuadernillo de mano (una idea, un personaje, una palabra, una posibilidad argumental…), silencios incomprensibles en casa desatendiendo peleas de mis hijos, comentarios de mi mujer o la lasagna que se quema en el horno, cientos de kilómetros de footing en los que combatía el cansancio con pensamientos destinados a urdir la tela de araña del Hechizo. A veces incluso programaba mis entrenamientos con la idea de preparar (o repasar) mentalmente un capítulo, un pasaje, una frase… A veces simulaba no llevar gafas para  excusarme por no haber visto a.., pero realmente en ese momento estaba en otra dimensión fabulando un diálogo, o un asesinato, o dios sabe qué camino colateral de algún eje argumental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero es que cuando se está escribiendo (y no me refiero al hecho físico, sino al largo periodo temporal en el que tienes “la intención” de hacerlo) tus prioridad son las que son, y no atiendes a más razones que las que el guión de tu novela te dicta. O al menos eso me pasaba a mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al igual que el ajedrez con alguno de los personajes del &lt;i&gt;Hechizo&lt;/i&gt;, mi novela me poseía.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-8405498476608057298?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/8405498476608057298/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/03/preparando-el-mortero.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/8405498476608057298'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/8405498476608057298'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/03/preparando-el-mortero.html' title='PREPARANDO EL MORTERO.'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-1650570713699180967</id><published>2010-03-11T07:11:00.000+01:00</published><updated>2010-03-12T11:20:51.284+01:00</updated><title type='text'>NO ME CHILLES QUE NO TE VEO 1</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;“El más largo aprendizaje de todas las artes es aprender a ver”.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;Jules Gouncourt.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Se llamaba J Mor***. Star le acompañaba a todas partes. Sus compañeros se le acercaban y le saludaban amistosamente cogiéndole de la mano, orientando su mirada con sus voces. Se sentó frente a aquel extraño tablero, mientras a la diestra dejaba el ortodoxo. Un extraño aparato gris con varios botones del que salían dos auriculares escoltaban ambos campos de batalla. Se puso los auriculares mientras Star se sentaba plácidamente a sus pies. Yo tuve miedo de pisar al lazarillo, pero él parecía acostumbrado a estas circunstancias y se posicionó a mi izquierda, bajo la mesa. JMor*** me saludó y me explicó brevemente cómo funcionaba el aparato, cómo batallaríamos. Aquello era nuevo para mí y habitual para él. Comenzó la contienda y JMor*** iba cantándome con la faz inexpresiva y la mirada perdida. Una siciliana perfectamente teórica. Ni un error por su parte. Sus manos acariciaban el campo de batalla tridimensional, táctil, adaptado, cual teclado de pianista. Yo jugueteaba simétricamente con el ortodoxo, mientras babeaba sin poder creer tanta magia. Con 16. f4, dimos por finalizada la contienda. JMor*** me felicitó descuidadamente por mi juego mientras ilustraba mi ignorancia de nuevo cantándome (y de memoria) todas las variantes no jugadas. Autopsia en la oscuridad, ¡vaya locura! Yo me felicité por el milagro que acababa de presenciar. Apenas pude expresarle mi admiración por tanta genialidad y tamaña proeza, cuando ya Star se levantaba disciplinado y puntual al sentir que su amo había finalizado. Guardé la planilla como si de oro se tratase. JMOr***. Un nombre, una mirada vacía que nunca olvidaría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Años más tarde desempolvé la planilla. Necesitaba documentarme para la creación de uno de los principales personajes del Hechizo. Necesitaba entrevistarme con alguien que pudiera explicarme esos trucos de magia. Mi personaje no tendría un lazarillo llamado Star, pero sí se haría acompañar de un bastón blanco, y también conocería el arte de jugar sin ver. También era un mago de mirada vacía y mente privilegiada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue una entrevista sorprendente. JMor*** me recibió en su casa. Él y su inseparable Star, que meneó la cola amistoso como si me reconociese después de tantos años. Hablamos de la oscuridad vital, de cómo vivir sin colores y cómo jugar sin ver, de cómo aferrase al arte de las ideas, de cómo utilizar ese misterioso tablero y de cómo debía sentir, jugar y vivir mi personaje, que viene a ser todo lo mismo. Y JMor*** fue una fuente imprescindible en el proceso de documentación &lt;i&gt;del Hechizo&lt;/i&gt;, porque él me descubrió un secreto que pocos jugadores podrían mostrarme y que yo por mí mismo nunca podría conocer: ¿cómo se puede jugar al ajedrez sin ver?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin duda uno de los arcanos de Caissa que con mayor contumacia se resisten al sentido común. Una mentira, ahora lo sé, una trampa de la diosa, una paradoja que manifiesta la auténtica esencia inmaterial del arte escaquístico. Un truco de magia para un advenedizo como el que yo era en aquel entonces. Una maravilla. ¿Os lo imagináis? Mi mirada intentando captar hasta el más mínimo detalle del tablero. La suya.., inexistente. ¿Hay algo más increíble que una partida “a la ciega”? ¿Alguna vez habéis presenciado alguna y no habéis alucinado? ¿Podría yo resistirme a incluirla en el&lt;i&gt; Hechizo&lt;/i&gt;? Podéis imaginarlo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-1650570713699180967?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/1650570713699180967/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/03/no-me-chilles-que-no-te-veo-1.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/1650570713699180967'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/1650570713699180967'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/03/no-me-chilles-que-no-te-veo-1.html' title='NO ME CHILLES QUE NO TE VEO 1'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-8389180768768104326</id><published>2010-03-08T09:19:00.000+01:00</published><updated>2010-03-08T11:26:51.676+01:00</updated><title type='text'>EL ESPÍA</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;“Nadie prueba la profundidad  del río con ambos pies” Proverbio&lt;/span&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Después de &lt;i&gt;El escriba&lt;/i&gt; me decidí a dar un paso más.  Escribir una columna breve me resultaba  sencillo, pero eso no era hilvanar una historia. Yo carecía por completo de experiencia y me dije que era necesario escribir algo de mayor enjundia antes de abordar un relato largo. Así que escribí un cuento breve titulado &lt;a href="http://www.clubescacsrafabayarri.es/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=45:cuento-que-es-el-ajedrez&amp;amp;catid=10:el-hechizo-de-caissa&amp;amp;Itemid=2"&gt;¿qué es ajedrez?&lt;/a&gt; Confieso que casi me avergüenzo de él, porque no me gustó demasiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero uno de mis peores defectos es ser muy pesado. No me iba a rendir a las primeras de cambio ¿verdad? Y al fin y al cabo esto de la calidad literaria es tan subjetivo… Así que comencé a darle vueltas a la cabeza (¡y sobre todo al teclado!), urdiendo una breve historia que titulé &lt;a href="http://www.clubescacsrafabayarri.es/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=46:el-espia-que-surgio-del-tablero&amp;amp;catid=10:el-hechizo-de-caissa&amp;amp;Itemid=2"&gt;El espía que surgió del tablero.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad era un merecido homenaje&amp;nbsp; a mi amigo “el director”. Él,&amp;nbsp; y los que conocen su ajedrez,&amp;nbsp; saben por qué. Y un homenaje - en el título - a Le Carré (“El espía que surgió del frío”).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resultado me satisfizo bastante más, y además pude experimentar una técnica narrativa que me seducía mucho (multinarrador) aunque luego la deseché para&lt;i&gt; el hechizo.&lt;/i&gt; Quizás en otra ocasión la utilice. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esto de la escritura es un poco como el cálculo de variantes ajedrecístico: vas probando jugadas y desechando muchas opciones hasta encontrar la buena. ¿Realmente será “la buena” la del &lt;i&gt;hechizo&lt;/i&gt;?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vosotros lo juzgareis.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-8389180768768104326?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/8389180768768104326/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/03/el-espia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/8389180768768104326'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/8389180768768104326'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/03/el-espia.html' title='EL ESPÍA'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-4523434817787943752</id><published>2010-03-07T13:46:00.000+01:00</published><updated>2010-03-08T09:12:19.929+01:00</updated><title type='text'>SIMULTÁNEAS</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;“El  que es temido  por muchos, debe temer a muchos”  Publio Siro.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;De niño fui aficionado a las artes marciales y practicaba judo. Me gusta decir de niño aunque seguí practicándolo incluso cuando ya era padre de mi primer hijo.  Pero recuerdo que “de niño” siempre me sorprendía, al visionar aquellas cutres películas de chinos, cómo el héroe era capaz de enfrentarse a dos, cinco, veinte adversarios y vencerlos a todos con su excelente técnica. Luego, en el tatami de la vida real, eso no funcionaba. La superioridad numérica siempre vencía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que imaginad cómo me quedé cuando presencié mi primera sesión de simultánea ajedrecística, en la que un único jugador, aunque de alto nivel, se enfrentaba a más de una veintena de adversarios, un tablero – una partida- contra cada uno de ellos, pero todos a la vez, por turno.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un espectáculo impresionante, sobre todo para los advenedizos (como yo en ese momento), incapaces de comprender que el ajedrez no es una lucha física de hombres (¡o mujeres!)  sino de voluntades individuales.  Los jugadores simultaneadores, generalmente expertos, sonríen al darse cuenta del efecto que causan en sus adversarios, porque ellos saben que es mucho más complicado enfrentarse a un rival fuerte que a un millón de aprendices. En ajedrez sólo la calidad importa. Y la resistencia física del jugador se resquebraja ante la necesidad de cálculos complejos, no por una gran cantidad de cálculos simples.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Posteriormente yo mismo ejercí de simultaneador en alguna ocasión y  me sentí un poco embaucador cuando aquellos niños ilusionados intentaban inútilmente que yo olvidara concentrarme en su partida para atender a las otras. Ellos no sabían lo fácil que era.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras veces yo fui el niño, y un “embaucador” llamado Anatoly Karpov me recordó esta misma lección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una curiosidad: mi anécdota ajedrecística preferida tiene que ver con una espectacular simultánea de un tipo realmente mágico sobre el que más adelante profundizaremos. Su protagonista se llamaba (ya falleció) Miguel. Mijail Najdorf. ¡Corred al google (o teclead &lt;a href="http://www.taringa.net/posts/info/1071528/La-interesante-vida-de-Miguel-Najdorf.html"&gt;http://www.taringa.net/posts/info/1071528/La-interesante-vida-de-Miguel-Najdorf.html&amp;nbsp; &lt;/a&gt;o bien &lt;a href="http://www.vanguardia.co.cu/articulo-busqueda?newsid_obj_id=4074"&gt;http://www.vanguardia.co.cu/articulo-busqueda?newsid_obj_id=4074&lt;/a&gt;) y alucinad con la proeza  de este genio! ¿Puede haber algo más increíble?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-4523434817787943752?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/4523434817787943752/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/03/simultaneas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/4523434817787943752'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/4523434817787943752'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/03/simultaneas.html' title='SIMULTÁNEAS'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-1422398091037291334</id><published>2010-03-04T06:42:00.000+01:00</published><updated>2010-03-04T06:42:58.511+01:00</updated><title type='text'>KORCHNOI Y SPIELMANN</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;“La vejez es la cosa  más inesperada de todas las que le suceden al hombre” León Trotsky&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Siguiendo con el tema del tiempo, abordemos ahora el tiempo cronológico en el ajedrez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando fui un deportista “activo” llegaba a casa magullado las más de las veces. Hielo (¡siempre hielo!), vendajes, esparadrapo, pomadas antiinflamatorias y raspaduras por todo el cuerpo. Escozores recuperadores, visitas ocasionales a traumatología y .., ¡y el lunes a entrenar, por supuesto! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero todo eso acabó. Mis huesos se tornaron quebradizos, mis ligamentos perdieron laxitud, mis músculos fuerza, y mi espíritu ambición. Y algo mucho peor: las Parcas me robaron mi añorada capacidad de recuperación. Jugaba un partido el sábado y me arrastraba patéticamente el domingo, el lunes, el martes, el… Me dolía hasta el píloro. Y entonces, ya madurito y plagado de cicatrices, Caissa me poseyó. Ahora tocaba un esfuerzo físico despreciable y uno mental descomunal. Adiós al &lt;i&gt;linitul,&lt;/i&gt; al &lt;i&gt;betadine&lt;/i&gt; y al  hielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero también el ajedrez favorece a las mentes jóvenes y creativas. También la fatiga se hace sentir cuando peinas canas y también llegas a casa después de seis horas de cálculos con dolor de cabeza y la mente embotada. Y sin embargo ¿cuántos años se puede seguir jugando al ajedrez? EL GM Korchnoi (casi 80 años) es una prueba evidente de que nuestro arte desafía a Cronos con descaro y gallardía. Esto me ilusionó. Podía morirme disfrutando del deporte… aunque algunos no quieran darle este calificativo por su ausencia de esfuerzo físico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que Korchnoi fue aspirante al trono de Campeón del Mundo y lleva en la élite ajedrecística más de medio siglo. No me vale como referencia. Pero sí  me vale la de RBR, un extraordinario jugador del club los Xuferos que persigue los noventa años con una ilusión por la vida absolutamente envidiable, cuyas facultades mentales desafían la lógica… ¡y a sus rivales cada sábado! RBR nos avergüenza cada semana demostrándonos cuánto camino nos queda por recorrer, dándonos  lecciones de pundonor, de agon, de valor, de técnica, de aperturas, de ética ajedrecística... y recordándonos con su impresionante presencia el significado de la palabra lucha, honor, mesura,..., ajedrez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los grandes valores del  ajedrez es la posibilidad que nos da de conocer caracteres realmente excepcionales. Supongo que me quedan muchos años de batallar por los reinos de Caissa, pero estoy seguro de que jamás conoceré una  personalidad tan cabal y ejemplar como la de RBR. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;RBR no es mi Korchnoi. En mi mente prefiero llamarlo Spielmann, que pasó a la historia como “el último caballero del Gambito de Rey”. RBR juega con frecuencia gambito de rey, pero es mi Spielmann particular por ser UN AUTÉNTICO CABALLERO del tablero. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Calurosa tarde de Julio. Asamblea del club los xuferos. Único punto del orden del día: cambio de la denominación del club. El presidente propone denominarlo “Club de ajedrez RBR”. Votación unánime. Lágrimas de orgullo surcando nuestras mejillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Confieso que dos de los personajes principales del &lt;i&gt;hechizo de Caissa&lt;/i&gt; están claramente inspirados en los rasgos de RBR. ¡Gracias Maestro Spielmann!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-1422398091037291334?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/1422398091037291334/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/03/korchnoi-y-spielmann.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/1422398091037291334'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/1422398091037291334'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/03/korchnoi-y-spielmann.html' title='KORCHNOI Y SPIELMANN'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-4425140870212723279</id><published>2010-03-03T07:25:00.000+01:00</published><updated>2010-03-07T20:21:17.096+01:00</updated><title type='text'>EL CAPITÁN GARFIO. TIC-TAC, TIC-TAC...</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;“Hablamos de matar el tiempo como si no fuera el tiempo el que nos mata a nosotros” Alphonse Allais.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Seguramente parecería demasiado manido y pretencioso decir que el ajedrez es una parábola vital. Algo de eso se insinúa en &lt;i&gt;el hechizo&lt;/i&gt;. Y en muchos aspectos yo lo creo sinceramente, como en la simbología de las piezas, del rey o del tablero. Pero creo que el elemento más ilustrativo del juego es el tiempo: la necesidad de vencer antes de que se acabe tu tiempo de juego, tan románticamente plasmado en ese artilugio justiciero que es el reloj biesférico de ajedrez, esa saeta rojiza que amenaza con hacer estériles todos tus esfuerzos (ahora con los relojes digitales es algo menos romántico, pero mucho más preciso). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mis inicios un conocido me dio una acertadísima lección cuando me dijo: “si ves un reloj junto al tablero, ¡cuidado! ¡La partida es seria!” Y es así. El tiempo es fundamental, ese elemento que los aficionados llaman la decimoséptima pieza. Y alrededor de él se dan decenas de situaciones,  temas y reflexiones muy suculentas. ¿Relojeo agonístico o deportividad? ¿Blitz inútil (partidas relámpago superrápidas) o partidas lentas superaburridas? ¿Es justo perder por tiempo en posiciones ganadas? ¿Realmente esas posiciones están ganadas o el tiempo también forma parte del precio pagado? Cronos inmisericorde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando juegas al ajedrez continuamente estás tomando decisiones (¡de eso se trata básicamente!) y una de las más importantes es cómo dosificar y distribuir tus minutos.  A veces interesa invertir en una larga reflexión para encontrar una jugada ganadora, pero otras es más rentable hacer una rápida jugada segura. Y otras, la jugada rápida no era tan segura sino perdedora. Pero  hay que decidir siempre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo solía dilapidar decenas de minutos en busca de jugadas inexistente y ostento un dudoso récord en una misma temporada de cuatro partidas &lt;b&gt;lentas&lt;/b&gt; &lt;b&gt;y con incremento&lt;/b&gt; perdidas por tiempo. Desarrollé lo que he bautizado como complejo de Capitán Garfio. Pánico al tic-tac del reloj, que tantas veces me cortó la mano… Así que, ¿quién mejor que yo para saber lo duro que es perder una partida por tiempo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Podría ser el tiempo (el reloj) una pieza importante en &lt;i&gt;el hechizo&lt;/i&gt;? Lo es. Tanto el tiempo ajedrecístico como el cronológico, que en &lt;i&gt;El Hechizo de Caissa &lt;/i&gt;descubriréis que no son lo mismo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y volviendo a la cita de Alphonse Allais, ¿no es el tiempo el auténtico limitador de todos nuestros anhelos? Recuerdo que de niños jugábamos a los tres deseos. Uno preguntaba qué tres deseos pediríamos al genio de la lámpara y todos deseábamos ser supermán o el hombre invisible o una bici nueva... Y, salvo alguno más crecidito que pedía ser millonario, sólo me sorprendió una respuesta de un chavalín llamado Sergio: quiero no necesitar dormir. Pedía tiempo. El don más valioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ver si va a ser cierto lo de que el ajedrez es la metáfora vital por excelencia…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-4425140870212723279?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/4425140870212723279/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/03/el-capitan-garfio-tic-tac-tic-tac.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/4425140870212723279'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/4425140870212723279'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/03/el-capitan-garfio-tic-tac-tic-tac.html' title='EL CAPITÁN GARFIO. TIC-TAC, TIC-TAC...'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-5421241227491559300</id><published>2010-02-28T19:21:00.000+01:00</published><updated>2010-02-28T19:21:53.191+01:00</updated><title type='text'>EL ESCRIBA</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;“No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo.”&lt;/div&gt;&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;Oscar Wilde.&lt;/div&gt;Si algo he aprendido de esta aventura literaria es la veracidad de esta cita de Wilde. Creo que fue cuando realmente me convencí a mí mismo de que podía hacerlo cuando comenzó a escribirse &lt;i&gt;el hechizo&lt;/i&gt;. La inteligencia, el talento y la formación no son nada sin la voluntad, qué duda cabe. Y muchas veces esta perogrúllica aseveración nos pasa desapercibida. Sin duda es un problema de autoestima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El club “Los Xuferos” inauguró una página web (http://www.clubescacsrafabayarri.es). El altavoz de mis afanes. El webmaster, a petición mía, habilitó una sección denominada &lt;a href="http://www.clubescacsrafabayarri.es/index.php?option=com_content&amp;amp;view=category&amp;amp;id=1:el-escriba-de-caissa&amp;amp;Itemid=2&amp;amp;layout=default"&gt;EEDC&lt;/a&gt; donde comencé a colgar mis reflexiones sobre ese fluido que  me corría  por las venas (¿he dicho ya que el ajedrez es algo más que un juego, que tiene autentica entidad física y que me invade?). Esta tarea cumplía tres funciones básicas: desahogo, experimentación y preparación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo primero ni lo explicaré. Basta leer los textos para darse cuenta de que me explayé a gusto sobre todo lo que había reflexionado sobre la forma de entender el ajedrez. Lo segundo era necesario: daba vida a un personaje del &lt;i&gt;hechizo&lt;/i&gt;, del que necesitaba conocer el efecto que podía causar en un potencial lector. Y lo tercero porque allanaba el camino a un elemento estructural prioritario del &lt;i&gt;hechizo&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así, siguiendo a Oscar Wilde, dije lo que tenía que decir. Pero me decepcionó un poco ver los pocos lectores que tuve. ¿Acaso el tema no interesaba?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-5421241227491559300?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/5421241227491559300/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/02/el-escriba.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/5421241227491559300'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/5421241227491559300'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/02/el-escriba.html' title='EL ESCRIBA'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-4524611514054748179</id><published>2010-02-25T07:06:00.000+01:00</published><updated>2010-02-25T07:06:20.497+01:00</updated><title type='text'>¡Oh CAPITÁN, MI CAPITÁN!</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;“La libertad supone responsabilidad. Por eso la mayor parte de los hombres la teme tanto.” George Bernard Shaw.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Iban pasando los años  y muchos compañeros abandonaban la connivencia con Caissa envueltos en labores más productivas, familias numerosas y proyectos vitales menos lúdicos. De resultas de esa diáspora inesperada, ascendí sin demasiado entusiasmo en el seno del club y me encontré en situación de asumir una responsabilidad un punto más exigente que mi mera participación competitiva. Fui nombrado capitán de uno de los dos equipos que conformaban el club. O sea, prácticamente nada: asegurarme de que cada sábado fuéramos ocho, y poco más. De esa experiencia, poco pude sacar en claro para el &lt;i&gt;hechizo&lt;/i&gt;. Un poco de papeleo, mínimo, alguna decisión  más o menos controvertida respecto al orden de fuerza, algún jugador que se queda fuera de la convocatoria, alguna propuesta de tablas a estudiar, y poco más. Y una reflexión sobre esas personas anónimas que desarrollan funciones en la sombra, aparentemente secundarias, carentes de la trascendencia de los altos cargos, pero cuya labor es tan vital como el engranaje accesorio que impide que el motor se recaliente y explote.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este tipo de responsabilidades, salvo para los que ambicionan figurar y son incapaces de ser rebaño queriendo ser siempre ser pastor (o, a veces, perro ovejero), suelen ser desagradables, sin ningún reconocimiento, sin ninguna contrapartida, y sí muchos quebraderos de cabeza. Pero formar parte de algo nos obliga a arrimar el hombro en aquello para lo que estamos capacitados, la mayoría de las veces, o en aquello en lo que por eliminación somos los menos malos. Aunque sólo sea por experiencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y los colectivos son así. Funcionan la mayoría de veces por impulso de voluntades mal recompensadas, mal comprendidas, y generalmente poco ayudadas. Porque es muy cómodo ser parte de algo, disfrutar del maná y criticar a Moisés. Pero antes o después nuestra conciencia nos obliga a subir al Sinaí o a capitanear a nuestros compañeros a sabiendas de que estamos poco capacitados para ello, pero que sin nuestra ayuda el barco bogará más lentamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sabemos que es un círculo vicioso. Cuanto más intentas ayudar al colectivo más miembros del mismo se sienten desprendidos de esa obligación con la tranquilidad de saber que el barco no se hunde porque hay grumetes o timoneles que se encargarán de evitarlo. La comodidad. Y cuesta comprender que si no remamos todos, el barco acabará varando. Y lo peor es que es muy fácil acostumbrarse a que sean otros los que asuman responsabilidades. ¿Os suena conocido? Da igual que sea un club de ajedrez, una gabinete ministerial o una pandilla de colegas. Siempre es lo mismo, ¿verdad? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me reconozco un parásito del club “los Xuferos” porque sin ellos “&lt;i&gt;El hechizo de Caissa&lt;/i&gt;” nunca hubiera visto la luz. Así que la capitanía (y la pretendida "dirección técnica" que el presidente intentaba arrogarme medio en broma, medio en serio) es un precio irrisorio en comparación con todo el calor que la manada me proporcionó.  El precio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto sí aparecerá en &lt;i&gt;el hechizo&lt;/i&gt;. ¿Qué estamos dispuestos a pagar por alcanzar nuestros anhelos?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-4524611514054748179?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/4524611514054748179/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/02/oh-capitan-mi-capitan.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/4524611514054748179'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/4524611514054748179'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/02/oh-capitan-mi-capitan.html' title='¡Oh CAPITÁN, MI CAPITÁN!'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-6502841566579994216</id><published>2010-02-22T09:42:00.000+01:00</published><updated>2010-02-22T09:42:24.109+01:00</updated><title type='text'>ESE INVENTO LLAMADO INTERNET</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;“Internet es positivo porque nos une, nos conecta, incluso a las personas mayores. El estar conectados nos prolonga la vida, y no solamente añade años a la vida, sino vida a los años.” Luis Rojas Marcos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Internet supuso para nuestra civilización un auténtico bombazo comunicativo. Destruyó las barreras, asaltó las conciencias, convirtió la ciencia en magia y la humana capacidad de sorprendernos la supera día a día. No nos lo acabamos, no nos los comemos, no nos acostumbramos.  Y pese a todas las críticas sobre su toxicidad moral y su capacidad alienadora (¿miedo a lo desconocido?) es innegable su potencia y su practicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para un ajedrecista, internet supuso una fuente inagotable de aprendizaje, un seguimiento en tiempo real de los eventos más importantes y, sobre todo, la solución a su endémico problema. Porque a estas alturas creo ya haber expresado que el gran problema del ajedrecista siempre es su carencia de rivales. Difícilmente puedes encontrar adversarios cuando tú deseas, del nivel que tú deseas, y dónde tú deseas. Siempre era un problema. Internet lo solucionó. NO olvidemos que a esto se juega con la cabeza, con las ideas, y no es necesaria la presencia humana, sino la confrontación de intelectos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy en día miles, cientos de miles, quizás millones de internautas conectan en centenares de portales de juego de ajedrez on-line, y la comunicación -el juego- se desarrolla en tiempo real, con vecinos, con madrileños, argentinos, chinos, aficionados, jugadores fuertes, Grandes Maestro, hombres, mujeres, niños, en partidas lentas, postales, rápidas, blitz... Inagotable. Juegas ajedrez, aprendes ajedrez, experimentas aperturas, te apuras de tiempo, archivas las partidas, envías las partidas por correo a tus compañeros, analizas las partidas, …, compartes tu ajedrez y la red de redes te caza en el más maquiavélico juego  jamás diseñado, en la mayor comunidad jamás diseñada...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pude calibrar el reino de Caissa, sus dimensiones, la cantidad real de adeptos y esclavos que posee, hasta que no me hice una idea de la cantidad de ciberjugadores que existen. Cientos de miles. Cientos de miles de apasionados que como yo podían conectarse para suministrarse diariamente su metadona lúdica. Cientos de miles de hechizados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En “El hechizo de Caissa” el ajedrez on-line será un protagonista estelar. Una clave fundamental...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-6502841566579994216?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/6502841566579994216/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/02/ese-invento-llamado-internet.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/6502841566579994216'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/6502841566579994216'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/02/ese-invento-llamado-internet.html' title='ESE INVENTO LLAMADO INTERNET'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-4444178755121409138</id><published>2010-02-20T13:47:00.000+01:00</published><updated>2010-02-20T13:47:46.821+01:00</updated><title type='text'>¡NO TE CORTES!</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;“Una vez terminado el juego, el rey y el peón vuelven a la misma caja.” Proverbio italiano.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Cada vez que voy a visitar a mi madre a su casa, ella me espera con un café caliente y unos cuantos recortes de la página de entretenimientos de algún periódico. A veces es algún sudoku, pero siempre hay varios problemas de ajedrez. Contribuye activamente a engrosar la única colección que poseo: mi caja repleta de recortes de periódicos con problemas de ajedrez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio sólo los miraba. Luego un problema de máxima dificultad se me resistió en la sala de espera del dentista, y furtivamente lo recorté para su posterior estudio en casa (mil disculpas, doctor Vidal). A los pocos meses sajaba sin piedad cuantos diarios caían en mis manos, en casa, en el trabajo, en... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La caja de mi colección fue creciendo,  a veces demasiado rápido para que yo pudiera solucionar todos los problemas antes de introducirlos en ella. Hoy tengo varios miles, de los cuáles no creo haber solucionado más que unos pocos centenares. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cada vez que abro la caja, un pensamiento me invade: los diarios siguen publicando (por muchos años, espero) el inevitable problema de ajedrez en sus páginas de pasatiempos. Si no hubiera aficionados, no habría problemilla diario en el periódico. ¿Cuántos aficionados habrá? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las cosas pequeñas de la vida nos acompañan. Las rutinas nos alientan. Y mi caja, junto con algunos libros, es la única colección preciada que poseo y que realmente me haría sufrir si la perdiera. Porque ha sido testigo diario de mi proceso de aprendizaje. La muesca diaria recordatorio de mi afición imperecedera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Habrá alguna caja parecida en “El Hechizo de Caissa"?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-4444178755121409138?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/4444178755121409138/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/02/no-te-cortes.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/4444178755121409138'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/4444178755121409138'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/02/no-te-cortes.html' title='¡NO TE CORTES!'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-3456008600275289994</id><published>2010-02-17T18:59:00.000+01:00</published><updated>2010-02-17T18:59:48.605+01:00</updated><title type='text'>METAMORFOSIS</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;“Nadie puede ser esclavo de su identidad; cuando surge una posibilidad de cambio, hay que cambiar.” Elliot Gould.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;La inexperiencia hace que a veces tomemos caminos extraños. Ahora confesaré un secreto del “Hechizo de Caissa”: antes de existir la historia, existió el personaje (al menos en mi cabeza). Al menos, uno de los personajes. Recuerdo que me senté frente a un cuaderno en blanco -el cuaderno que siempre me acompañó durante toda el proceso de escritura- y escribí: COSAS QUE QUIERO CONTAR.  Fue una lista larga, de la que luego, obviamente, taché la mitad. Pero había una anotación que me obligó a crear un personaje (¡de momento sólo en mi cabeza!). Y ese personaje tenía unas características especiales que lo definían. Y tuve que trasformarme en él. En mi juego. En mi ajedrez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buscaba sacrificios desesperadamente. Los provocaba. Casi sólo jugaba gambitos. Acallaba los ensalmos del juego correcto y promocionaba las locuras en el tablero. Sacrificios encadenados. Entregas de dama sin pensármelo demasiado, ofrendas de peones con el único objetivo de jugar con líneas y columnas abiertas, arriesgadísimo repertorio de aperturas, peligrosísimas posiciones y ninguna diferencia entre partidas amistosas, de café, oficiales, lentas, rápidas,... Así era este personaje: un loco sacrificador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo una época en la que fui un jugador rocoso, posicional, sensato... pero desde hace años sé que no puedo volver atrás y ahora ese personaje me posee. Y eso me quema, porque sé que jugar al ajedrez es algo más que desparramar las piezas por doquier e ir sacrificándolas caprichosamente, pero ¡es tan difícil sacrificar con corrección! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún hoy, cuando la partida es trascendental o mi equipo necesita de mi victoria, sufro una lucha interna insoportable que mis compañeros apenas pueden imaginar. Deseo estampar el alfil contra el enroque y responder a esa pulsión sin importarme la consecuencias. Pero claro, ya soy un viejo que conozco ese principio newtoniano de &lt;i&gt;toda acción tiene su consecuencia&lt;/i&gt;... Y a veces tengo que taparle la boca a mi personaje, que me llama desde dentro...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-3456008600275289994?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/3456008600275289994/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/02/metamorfosis.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/3456008600275289994'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/3456008600275289994'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/02/metamorfosis.html' title='METAMORFOSIS'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-583369751035171056</id><published>2010-02-15T09:10:00.000+01:00</published><updated>2010-02-15T09:10:39.993+01:00</updated><title type='text'>ORGANIZANDO TORNEOS</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;“Todo acto forzoso se vuelve desagradable.” Aristóteles.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Sería un ejercicio de sinceridad reconocer que la primera fase de mi novela, la documentación, fue tremendamente agradable, aunque bastante extensa. Había que conocer profundamente el ajedrez y ese es un universo multidisciplinar casi inabarcable. Leerlo todo, saberlo todo, conocerlo todo, era casi imposible. Pero era necesario , al menos mínimamente, experimentarlo todo.  Y como todo en la vida, algunas cosas son más agradables que otras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las que más me repelían era la organización de torneos. Necesitaba conocer los entresijos del asunto, pero pronto descubrí que el aprendizaje obtenido difícilmente compensaba los sinsabores. Porque cierto es que aprendí cómo utilizar las aplicaciones informáticas para organizar los emparejamientos, y experimenté las dificultades organizativas, materiales, horarios, categorías, relojes que no funcionaban, incomparecencias que trastocan las partidas, etc..., pero los jugadores suelen tener muy poca paciencia, son muy exigentes y ¡no digamos los padres de los pequeños ajedrecistas! Cada vez que organizaba o ayudaba a la organización de un torneo volvía a casa cabreado, porque siempre había algún insatisfecho que no estaba de acuerdo con un emparejamiento, con una decisión organizativa o con un resultado (y claro, siempre lo pagan los mismos), preguntándome quién me mandaría a mí meterme en esos embrollos. Pero, un poco por ayudar a mis compañeros de club y un poco por curiosidad, era necesario. Desagradable, pero necesario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras veces organizábamos torneos amistosos entre los compañeros del club. Ahí siempre había comprensión y colaboración. Era mucho más fácil, aunque tampoco llovía a gusto de todos. O el ritmo de juego no contentaba a todos, o unos querían liga y otros eliminatorias, o como es un torneo amistoso no importan las incomparecencias y ni siquiera aviso al organizador (con los graves inconvenientes que ello siempre supone), que si... En fin, lo de siempre, que pocas veces somos capaces de valorar los esfuerzos que hacen los organizadores, y mola ir a mesa puesta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero todo esto tenía que vivirlo. Y un compañero de club me dijo una vez que a mí me gustaba organizar torneos. ¡Qué lejos estaba de la realidad!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-583369751035171056?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/583369751035171056/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/02/organizando-torneos.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/583369751035171056'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/583369751035171056'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/02/organizando-torneos.html' title='ORGANIZANDO TORNEOS'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-82901778546040463</id><published>2010-02-11T19:23:00.000+01:00</published><updated>2010-02-11T19:23:51.627+01:00</updated><title type='text'>HECHIZADO POR HECHIZAR.</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;“Algunas veces hay que decidirse entre una cosa a la que se está acostumbrado y otra que nos gustaría conocer.” Paulo Coelho.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Llega un momento en la vida de todo ajedrecista en el que tienes que tomar una decisión definitiva. Es el momento en que comprendes que tu progresión no está estancada, sino que exige nuevos sacrificios. Y tú no puedes más. Has entregado ya demasiado y sabes que para mejorar deberías invertir más de lo que tienes. Más de lo que estás dispuesto. Algunos dicen sí. Y se convierten en Grandes Maestros. Otros dicen sí, y años más tarde lamentan haberlo perdido casi todo. Y la mayoría saben que la única respuesta conveniente es no. Hasta aquí hemos llegado. Y convierten su progresión ajedrecística en una meseta, con sus partidas sabáticas, con algo de ajedrez de café, con alguna lectura aislada, y la obsesión se torna afición, y Caissa tiene un admirador pero no un esclavo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí me llegó ese momento. Y dije, basta. Pero yo tenía un gusanillo ahí dentro, el gusanillo de escribir sobre el ajedrez. Y comencé&amp;nbsp; -al principio muy inocentemente, casi de cachondeo, y después incluso anotando las ideas- a planificar el hechizo. En realidad esto es una burda mentira (aunque suena bien), porque en ese momento aún no estaba realmente convencido de poder hacerlo, ni tampoco se llamaba “El hechizo de Caissa” (EODC eran sus siglas, pero no diré cuál era el título pensado), y ni siquiera la trama de la historia era igual. Pero comencé a planificar mis acciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fase 1: Documentación. Había que saberlo todo sobre el ajedrez. Historia, reglamento, cómo jugar, aperturas, teoría... Eso estaba chupado. Unas cuantas horas de biblioteca y lo que ya sabía, que no era poco.&lt;br /&gt;Fase 2: Conversión. Tenía que ser “ajedrecista”. Tenía que sufrir y gozar como ellos, hablar su argot, sentir como ellos. Aprender como ellos. Entrenar como ellos. Jugar como ellos. Chupado. La mitad el camino ya lo había recorrido, por no decir tres cuartos.&lt;br /&gt;Fase 3: Aunque no tenía del todo clara la historia, sí conocía (¡los llevaba dentro!) cómo quería que fueran mis personajes. Y me convertí en ellos. Jugué como ellos jugarán en la novela, aprendí como ellos aprenderán en la novela, y pasé las mismas etapas que ellos pasarán en la novela.&lt;br /&gt;Fase 4: Personajes secundarios. Tenía que aprender funciones relacionadas no tan evidentes en un ajedrecista, pero cuya experiencia me era necesaria para personificar a mis “hijos literarios”: organización de torneos, escribir sobre ética del ajedrez, comentar partidas, dar lecciones magistrales, organizar al equipo.... ¿por qué? Porque mis personajes harán eso en la novela.&lt;br /&gt;Fase 5: Transformar mi estilo de juego. Lo más duro. Tuve que jugar como jugarán mis personajes. Sobre esto no adelantaré más datos. Al leer la novela comprenderéis (sobre todo los que me conocen personalmente como ajedrecista).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fase n: a su debido momento continuaré explicándolas. Por ahora, ya va bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mi obsesión por experimentar todas estas facetas no pasó desapercibida a algunos conocidos, compañeros y a mi peligrosamente decreciente puntuación ELO. Pero yo estaba hechizado por hechizar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-82901778546040463?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/82901778546040463/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/02/hechizado-por-hechizar.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/82901778546040463'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/82901778546040463'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/02/hechizado-por-hechizar.html' title='HECHIZADO POR HECHIZAR.'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-2295402558960943061</id><published>2010-02-10T08:31:00.000+01:00</published><updated>2010-02-10T08:31:35.860+01:00</updated><title type='text'>¡MAMÁ, DUELE!</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;“Todo fracaso es el condimento que da sabor al éxito” Truman Capote.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Uno-guión-cero. Derrotado.&lt;br /&gt;Cero-guión-uno. Derrotado, con blancas.&lt;br /&gt;Y venga  a sumar derrotas.&lt;br /&gt;El pecho se encoge.&lt;br /&gt;Las sienes te duelen.&lt;br /&gt;Ignoras las miradas inquisitivas de tus compañeros de equipo.&lt;br /&gt;Olvidas la cena que tenías programada. &lt;br /&gt;Soportas estoica y deportivamente el ego de tu adversario, que intenta analizar tu desastre.&lt;br /&gt;Buscas excusas, ese despiste, ese reloj que iba tan rápido, ese ruido que me ha desconcentrado.&lt;br /&gt;Y allá dentro, no sé muy bien dónde, duele. &lt;br /&gt;No te has caído en un lanzamiento rectificado desde el extremo, ni has chocado con el poste en un remate de cabeza, ni te has torcido el tobillo al cazar ese rebote. Pero duele.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un dolor indescriptible, probablemente íntimamente relacionado con la esencia misma de la lucha ajedrecística, la lucha de voluntades e intelectos (¿soy tonto?), donde no hay responsabilidad compartida, ni inclemencias meteorológicas, ni árbitro cegato... Sólo tu incompetencia cognitiva. Y eso duele. La autoestima está esperando el resultado pacientemente durante toda la partida, para deshincharse o crecer, según los casos. Y luego está el dolor ¿ya lo he dicho?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo me queda añadir que el dolor desaparece lentamente (suele durar una semana, más o menos), que es físico, que no tiene cura, y que es injusto. Porque tus familiares lo sufren subsidiariamente, con tus silencios, con tus ausencias, con tus desesperados análisis en la reclusión excluyente de tu tablero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En “El hechizo de Caissa”, conoceremos el dolor. No lo dudéis.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-2295402558960943061?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/2295402558960943061/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/02/mama-duele.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/2295402558960943061'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/2295402558960943061'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/02/mama-duele.html' title='¡MAMÁ, DUELE!'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-6958780354618506612</id><published>2010-02-08T20:02:00.000+01:00</published><updated>2010-02-09T20:38:25.102+01:00</updated><title type='text'>LA SEMILLA.</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;“El pensamiento es la semilla de la acción” Ralph Waldo Emerson.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Una tarde de mayo mis obligaciones laborales me llevaron hasta la platea de una función de teatro escolar.  Yo no era nada aficionado al teatro (¡bastante tenía con mis otras obsesiones!) y esperaba un espectáculo mediocre y soporífero. En su lugar, descubrí una excelente compañía teatral nutrida con la materia prima de alumnos del primer curso de bachillerato. Quedé gratamente sorprendido. Al año siguiente, la sorpresa dio paso a un sentimiento de admiración incondicional después de presenciar una maravillosa obra, si cabe todavía más sorprendente. Una delicia para la retina. Risas, bailes, diálogos vivos, frescos e ingeniosos, compenetración actoral, tablas, tramoya de calidad, montaje audiovisual esmerado, dirección sobresaliente, y una chispa de genialidad en el escenario que inundó sin piedad el patio de butacas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a casa, no sé qué demonio me poseyó y escribí lo que burdamente podríamos llamar una crítica teatral, pero realmente fue un desahogo necesario. La titulé “&lt;a href="http://www.clubescacsrafabayarri.es/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=42:leccion-de-semantica&amp;amp;catid=10:el-hechizo-de-caissa&amp;amp;Itemid=2"&gt;Lección de semántica”&lt;/a&gt; porque aquel grupo de alumnos me habían demostrado el significado de la palabra arte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cayó el escrito en manos del director de la función, y allí mismo nació una amistad indestructible. Y queréis saber una cosa: ¡además jugaba al ajedrez! Los caminos de Caissa son inexcrutables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al año siguiente volví al teatro. Y al otro, y al otro. Y ya se convirtió en costumbre que escribiera la “crítica” (que nunca fue tal) teatral. Y cada vez que escribía aquellas breves columnas, alimentaba mi goce por la escritura. Aquellos escritos fueron la semilla del hechizo, y sólo el saber que había gustado a los lectores (casi todos eran los alumnos que hacían la función) me animó a escribir. A escribir eso, y &lt;a href="http://www.clubescacsrafabayarri.es/index.php?option=com_content&amp;amp;view=category&amp;amp;id=10:el-hechizo-de-caissa&amp;amp;Itemid=2&amp;amp;layout=default"&gt;otros documentos&lt;/a&gt; que poco a poco fueron cimentando mi afición a la escritura y mi estilo. Pero sin duda ese fue el principio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Años más tarde mi amigo el “director” (en adelante así me referiré a él) se convirtió en un excelente “alter ego” ajedrecístico, y no pocas partidas jugábamos saboreando un helado en la terraza o el clásico “granizado de limón”. Y un año, me hizo llorar. Fue el año que me homenajeó en el escenario de su función teatral representando una partida de ajedrez entre dos adversarios “famosos”. Uno se llamaba como un servidor. El otro, ¡Mijail Tahl! (lágrimas contenidas cayendo sobre el teclado). El público no entendió el mensaje. Yo nunca hubiera podido imaginar cumplir un sueño imposible de una forma tan deliciosa como esa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, recuerdos lacrimógenos aparte, de todo aquello hay que sacar una conclusión evidente: esos escritos fueron el inicio de mi afición escritora, y comencé a fantasear con la idea de producir algo más laborioso y extenso que aquellas breves reseñas teatrales. ¿Sobre qué podía escribir? No me costó demasiadas décimas de segundo elegir el tema. Tenía la autoestima alta, el motivo seleccionado y una firme determinación de hacerlo. Y creedme, esto último es lo único que hay que tener para abordar cualquier empresa. Aunque todavía no sabía que sería &lt;i&gt;el hechizo&lt;/i&gt;, sabía que algo iba a escribir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-6958780354618506612?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/6958780354618506612/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/02/la-semilla.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/6958780354618506612'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/6958780354618506612'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/02/la-semilla.html' title='LA SEMILLA.'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-6220368546773210082</id><published>2010-02-05T21:53:00.000+01:00</published><updated>2010-02-05T21:53:06.576+01:00</updated><title type='text'>EL PUNTO G.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;“La mente también puede ser una zona erógena” Rachel Welch&lt;/span&gt;.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Mentiría si dijese que no me importaba ganar o perder. Es un bonito lema, muy educativo, pero el agon no atiende a razones, sino a impulsos. Y el impulso de victoria es de los más fuertes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que muchas veces jugaba un ajedrez aburrido pero efectivo, correcto pero insulso. El ascenso de mi nivel de juego (siempre a nivel aficionado aunque participando en competiciones federadas) me compensaba parcialmente de todos los esfuerzos, pero cuando realmente me sentía  recompensado por la diosa era cuando  lograba disfrutar de una partida divertida. Es una de las exigencias divinas más duras de asumir: por cada mil partidas aburridas aunque correctas, una la disfrutas realmente. Y  cuanto más aprendes, más exigente te vuelves para disfrutar realmente de una partida.  Porque llega un momento en que la belleza  debe ir pareja a la corrección, y a veces eso es complicado de combinar, y más aún para un aficionadillo del montón. El famoso mito de los caballos alados del carro de Platón, cada uno estirando en una dirección, el uno hacia el juego bello (la pasión), el otro hacia el juego correcto (la lógica). Esta dicotomía bipolar será protagonista de trasfondo en la novela “El hechizo de Caissa”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque tardé algunos años en aceptarlo (porque el agon es una fuerza muy poderosa), en un momento dado decidí dejarme llevar por el caballo pasional. Tiré de las riendas con fuerza e inmediatamente comencé a perder puntos ELO (el sistema de categorizar numéricamente el nivel de los jugadores), partidas y algo de autoestima. Pero, en compensación, Caissa me recompensó con algunas brillantes victorias cuyo recuerdo hará olvidar para siempre todas las derrotas, aunque a mi equipo eso pudiera no convencerle. ¿Valía la pena?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí. Durante una época  busqué obsesivamente el punto G de la diosa. Y hoy estoy absolutamente convencido de que es una etapa o estilo que todo ajedrecista debería experimentar. Amar a Caissa exige tener un poco de desparpajo para hacerla gozar con alguna locura. Fegatello, Allgaier, Hallowen, Pereyra, Portuguesa, y el espectro de esa maravillosa combinación que Deep Blue le ganó a Kasparov en la Caro-kan. A los no ajedrecistas, tranquilos. Sólo enumeraba divertidas aperturas tan incorrectas como ambiciosa. Todas buscan el punto G de la diosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ajedrez no es sexo, claro. Pero a veces es un excelente complemento, y la estrategia para llegar a Caissa pasa por atreverse a maniobras amatorias igualmente arriesgadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero ansioso vuestros comentarios al respecto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-6220368546773210082?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/6220368546773210082/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/02/el-punto-g.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/6220368546773210082'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/6220368546773210082'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/02/el-punto-g.html' title='EL PUNTO G.'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-1578335378060246340</id><published>2010-02-04T19:10:00.000+01:00</published><updated>2010-02-04T21:52:26.277+01:00</updated><title type='text'>PROMISCUIDAD.</title><content type='html'>&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;div style="color: orange; text-align: justify;"&gt;NOTA PREVIA: Referente al comentario anónimo de la anterior entrada, es conveniente que todo lector de la novela tenga claro que es eso, una novela, no un libro técnico. Se trasmite el amor y la pasión que suscita el ajedrez para maestros y aficionados, pero nada de teoría ajedrecística. Si es eso lo que buscas, este no es tu libro. Es un libro no para aprender ajedrez, sino para aprender a apreciarlo y gozarlo. Gracias por tu aportación.&lt;br /&gt;Respecto al comentario de Carlos, sí efectivamente, he leído toda la saga de McCullough, y junto con Santiago Posteguillo (fabulosa su trilogía sobre Escipión: Africanus, Las legiones Malditas, La traición de Roma) son los que mejor han narrado la Roma republicana. Me confieso admirador incondicional de estos dos autores y de Gisbert Haefs, los mejores narradores históricos&amp;nbsp; -junto con Margarit Yourcenar- que conozco. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;“Hay que ser infiel, pero nunca desleal.” Gabriel García Marquez.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: red; text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Uno de los rasgos idiosincrásicos del ajedrecista, eso lo aprendí pronto, es su amor por un esquema de desarrollo de las piezas, lo que los iniciados llaman aperturas. Sobre ellas hay todo un negocio editorial (decenas de monografías se publican cada año), todo un campo de aprendizaje y estudio específico, y yo casi diría que un dogma rayano en el culto místico. Esto puede parecer una exageración para los neófitos, pero los iniciados estamos cansados de leer expresiones del tipo “espíritu de la apertura” o “mística de la  apertura”. O sea, esa relación que se establece de confianza mutua entre un humano y un conjunto de jugadas más o menos preestablecidas con sus correspondientes variantes, que se fundamenta en la experiencia y la comodidad de la posición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, un porcentaje muy alto del conocimiento del rival es el conocimiento de su repertorio. El “¿qué juega?” es la pregunta en argot que nos dice qué tipo de jugador es mi adversario. Y así, el acervo taxonómico nos lleva a hablar de “jugadores sicilianos”, de “caballeros de gambito de rey”, “de jugadores indios”, etc… Y ello se corresponde, simplemente, con datos estadísticos; ese jugador juega apertura española con blancas el ochenta por ciento de las veces, con negras siempre plantea india de rey o berlinesa.., y así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero internamente la relación entre el jugador y sus aperturas favoritas, es mucho más. Es una relación de amor incondicional. La apertura es una novia. Hay una primera novia (y apertura inicial), hay aventurillas amorosas ocasionales (y aperturas excepcionales), y hay amores recurrentes (y aperturas inolvidables), y ¿quién no ha tenido una novieta feucha pero que le daba morbo? (y aperturas reputadas como flojas pero con las que alguna vez te lo has pasado genial). Hay jugadores fieles. Y los hay promiscuos. Mea culpa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio fue curiosidad, o simplemente impaciencia porque achacaba mis derrotas a la flojedad de la apertura elegida. Luego me impuse el conocimiento de un amplio abanico de aperturas porque el proceso de documentación me exigía “dominar” casi todas  las aperturas. Y debía vivir mi particular “mística” con alguna, tener ocasionales aventurillas extramatrimoniales, e incluso frecuentar algún burdel en la marginalidad de las aperturas de flanco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sería complicado, dado mi dilatada trayectoria, decir cuál de todas fue mi esposa. Pero de toda esta promiscuidad, puedo sacar un par de conclusiones claras. La primera es que perjudicaba seriamente mis  resultados deportivos, pues es conocido el famoso axioma de que “más vale poco conocido que mucho por conocer” (lo he adaptado un poco al mundo ajedrecístico), y es obvio que diversificar esfuerzos en el estudio de las aperturas nunca es una decisión correcta desde el punto de vista práctico. Pero claro, mi prioridad nunca fueron los resultados deportivos y yo siempre desprecié (así me fue) el estudio de aperturas. Y la segunda consecuencia es que mis rivales tenían muy complicada la preparación cuando jugaban contra mí. Porque juego con relativa frecuencia francesa, escandinava, Pirc, portuguesa, siciliana, española, Londres, Budapest, orangután, dragón… No es una clase de geografía ni de biología: es una locura de repertorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y toda la promiscuidad que nunca experimenté en mi vida real podía hacerla realidad en mi vida imaginada, esa que el tablero me estaba ofreciendo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8394298184505807914-1578335378060246340?l=elhechizodecaissa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/feeds/1578335378060246340/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/02/promiscuidad.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/1578335378060246340'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8394298184505807914/posts/default/1578335378060246340'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elhechizodecaissa.blogspot.com/2010/02/promiscuidad.html' title='PROMISCUIDAD.'/><author><name>Fernando Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01295165433379458087</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_MN8K-IwQrC0/S1XOtEJ2rKI/AAAAAAAAAAY/EeHphJ81F9E/S220/DSC01840.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8394298184505807914.post-6208502120369525487</id><published>2010-02-03T11:48:00.000+01:00</published><updated>2010-02-03T11:48:00.117+01:00</updated><title type='text'>LA BIBLIOTECA.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;“Por el grosor del polvo en los libros de una biblioteca pública puede medirse la cultura de un pueblo.” John Steinbeck&lt;/span&gt;.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Asiduo visitante de la biblioteca pública, siempre me sorprendió buscar los libros de ajedrez en la sección de arte y encontrarlos en la de juegos, deportes y aficiones. Y creo que esa es una de las razones ocultas, uno de los inalcanzables objetivos soterrados de “El hechizo de Caissa”: reivindicar el puesto que le corresponde. Es obvio que no lograré mi propósito, y no diré una mala palabra contra los responsables bibliotecarios. Sólo puedo agradecerles todos sus esfuerzos por hacernos  -a todos los ciudadanos- más felices, más sabios, más educados, más formados, y más personas. Pero me consta que mi pasión por la lectura no está tan extendida como a mí me gustaría creer, y ésta puede ser una opinión exagerada y poco popular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún así, creo estar en deuda con la biblioteca pública por tres motivos. El primero es obvio: allí amplié mis conocimientos ajedrecísticos y me convertí pronto en un constante usuario de la sección de préstamo. Creo haber leído todos los libros de ajedrez que allí se ofrecen al préstamo. Todos. Especialmente útiles fueron las narraciones históricas (“Viaje al reino del ajedrez”, por ejemplo). Y hoy, que tan extendida está la creencia de que Google es el oráculo de Delfos que todo lo sabe, yo sigo afirmando que una biblioteca pública reporta, no sé si más o menos, o mejor o peor información, pero sin duda unas vivencias formativas insustituibles, nada que  ver con la frialdad de un monitor. Mi proceso de documentación para “El hechizo de Caissa” hubiera sido muy diferente -y estoy seguro de que bastante peor- sin mis periódicas visitas a la biblioteca. Cierto es, quienes lean la novela lo descubrirán, que los datos históricos son casi anecdóticos en la trama, pero su conocimiento era imprescindible, y apenas he referenciado un par de episodios del extensísimo y fabuloso anecdotario de la historia del ajedrez. Pero ya se sabe: el vértice de la pirámide lo sustentan toneladas de granito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo motivo es de carácter sentimental: salvo el elevado reducto de mi buhardilla, no he encontrado un lugar con mayor paz y donde se respire tanta “quietud literaria” como mi querida biblioteca. Y me cuesta reconocerlo pero creo que los pasajes más bellos y logrados de “El hechizo de Caissa” los escribí allí. No sabría explicarlo. El silencio, la enormidad bibliográfica escoltándome, el olor a vetustas encuadernaciones,... Mi cuñado dice que soy un romántico en este asunto. No sé. Pero es cierto. La biblioteca “me pone”. En la novela hay una pequeña presencia de las bibliotecas, como modesto homenaje. Auténticos templos del saber.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la tercera razón es decisiva. Un día, cuando retornaba a la salida tras el infructuoso esfuerzo por encontrar un libro de ajedrez que aún no hubiera leído en la sección de préstamo, me encontré accidentalmente en la sección de “novela por autor”. Letras M-P. Supongo que había inhalado demasiado efluvio a tinta y estaba algo aturullado. Me entretuve observando los lomos de los volúmenes. Anteriormente ya narré la epifanía que me llevó hasta el mundillo ajedrecístico. Allí experimenté una segunda revelación bibliográfica. “El primer hombre de Roma” de Collen Mc Cullough. Un tocho de casi mil páginas de novela histórica que, lejos de repelerme, me atrajo. Estuve quince minutos allí, de pie entre las estanterías, sin percatarme que la ojeada de prueba se había convertido en la lectura de las primeras páginas. Y ya no salí de la sección de préstamo con las manos vacías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ya me salvé del autismo ajedrecístico. Y ya diversifiqué mis lecturas. Y ya sembré el germen de una afición lectora, de un género vicioso – la novela histórica-, que me hacía gozar con una intensidad insospechada (aunque de diferente forma que el ajedrez). Y sin saberlo, aquél fue el primer paso hacia la escritura del hechizo. Porque no hay escritor que no sea previamente lector. Lector, lector, lector. ¿Algún día podré trasmitir a mis alumnos el placer por la lectura?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel episodio me encaminaría, años más tarde y por motivos que más adelante narraré, hasta &lt;i&gt;el Creyente&lt;/i&gt;, quien luego se convertiría en mi amigo y guía.  Y en el padre putativo del &lt;i&gt;hechizo&lt;/i&gt;
